15 de marzo de 2013

Dios me Consuela hoy, para mañana Consolarte a Ti.

La misma consolación en tiempos difíciles que recibí de nuestro Dios por medio de Su Palabra, me toca ahora trasmitirla, alentándolas, ya que nadie, ni yo, puedo traer liberación divina a tu tribulación,  solo "Dios"

La enseñanza de cómo debemos depender, hallar consuelo y fortaleza en Dios se encuentra en:

2Co 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, ¨Padre de misericordias y Dios de toda consolación¨,

2Co 1:4 el cual nos consuela en toda tribulación nuestra, para que nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.

2Co 1:5 Porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo

El apóstol Pablo, comienza exclamando acción de gracias, alabanza y bendición a Dios, su agradecimiento se concentra no en alguna característica de los lectores que sea digna de ser destacada, sino en el ¨Padre de misericordias y Dios de toda consolación¨, quien había consolado a Pablo en todas sus tribulaciones (incluyendo sufrimientos físicos, peligros, persecuciones, ansiedad y muerte). El invita a cada creyente a creer y hacer uso de esa misericordia y consolación divina en tiempos 

difíciles.

Mi hermana, si estás pasando aflicciones en tu vida se nos exhorta a ir directamente al trono de la gracia para obtener misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro en tiempo de necesidad. El Señor es capaz de dar paz a la conciencia turbada y de calmar las pasiones rugientes del alma. Estas bendiciones son dadas por Él como Padre de Su familia redimida. Nuestro Salvador es quien dice:¨No se turbe vuestro corazón¨.

Él es capaz de vendar el corazón roto, de sanar las heridas más dolorosas, y de dar esperanza y gozo en las aflicciones más pesadas. Los favores que Dios nos otorga no son sólo para alegrarnos, sino también para que podamos ser útiles al prójimo.

Él envía consuelos suficientes para sostener a los que simplemente confían en Él y le sirven. Si fuéramos llevadas tan bajo como para desesperar hasta de vivir, aun entonces podemos confiar en Dios para el tiempo venidero.

A veces cae sobre el espíritu de una persona la carga y el misterio de este mundo incomprensible, muchas interrogantes que atraviesan nuestra mente, ante la muerte, enfermedad, escasez, persecuciones, agravios, etc.

En algunas aflicciones se necesitará un proceso y se requerirá mucha fortaleza y voluntad, como por ejemplo la pérdida de un ser querido, amputaciones (de senos, algún órgano, o extremidades).

Pero aun así sea cual sea tu aflicción y no encuentres respuestas tienes que aprender a confiar en Dios, buscar consuelo y quietud en El, y en Su Palabra. Este sufrimiento no está en la resignación o la ceñuda, hosca aceptación de la dificultad, sino en la aceptación soberana de que Dios por algo ha permitido esa tribulación que terminara en victoria. Debemos tener un espíritu que puede, no sólo aceptar el sufrimiento, sino triunfar sobre él.
Y aprender a bendecir y dar gracias a Dios; tal y como lo hacia nuestro hermano Pablo.

El cristiano es un atleta de Dios, cuyos músculos espirituales se fortalecen con la disciplina de la tribulación. 

No permitas que la ansiedad, depresión, el enojo y resentimiento tomen control de tu ser.

Nuestro deber es no sólo ayudarnos unas a otras con oración, sino en el aliento, animo, en la alabanza y en acción de gracias y, por ellas, dar retorno adecuado a los beneficios recibidos. De esta manera, las pruebas y las misericordias terminarán en bien para nosotras y el prójimo.

Debemos entender que consolar, significa - recibir fortaleza, ánimo y esperanza para hacer frente a la presión física que se tiene que soportar en las aflicciones.

Alguien le dijo a uno que estaba sufriendo: "El dolor le pone color a la vida, ¿verdad?» "Sí -respondió el sufriente, pero yo me reservo elegir el color.»

Como la plata sale del fuego más pura, así el cristiano surge más real y fuerte de los días aciagos.

Pero lo más increíble es que no se nos deja hacer frente por nuestras propias fuerzas, ni resistir sin muestras de cobardías a esta prueba, sino que todo esto viene de la ayuda, y la confortación de Dios, por más que pareciera que estas en un desierto sola enfrentando tus aflicciones, Él está contigo, y te ama, aunque tu dolor te haga sentir vacía y solitaria ¨Él está contigo y te ama¨, se valerosa. Si tu cuerpo ha sido tocado es tu fe la que está siendo probada y en esa prueba hay consolación.

Confortación en el Nuevo Testamento siempre quiere decir mucho más que lástima quiere decir valeroso. 

La confortación cristiana es la que infunde valor, y le permite a una persona resistir o asumir lo que sea.

Cualquier sufrimiento nos mide el valor de la fe; porque como dice: el apóstol Pablo (1.5), ¨Que los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo¨

Y esto debe ser tu consuelo, no existe sufrimiento sin consuelo para los hijos de Dios, cuanto más sufrimos, más somos consolados.

Dios permite que esto suceda para que no confiemos en nosotros mismos sino en Él. Depender de Dios en lugar de depender de la habilidad natural propia es de fundamental importancia para la vida cristiana, pero tal actitud no surge naturalmente, se forma por medio de las aflicciones.

Si te sientes abrumada, permite que Dios te consuele tanto como Él puede. Recuerda que el resultado supremo de todo esto, es afirmar tu fe, depender solo de Dios, es para tu bien y madurez espiritual, de todo esto obtendrás ser una fuente de confortación a tu prójimo.

Cuando llega la adversidad, querida hermana deberías decir lo que dijo Policarpo, el anciano obispo de Esmirna, cuando le estaban atando al patíbulo: "Te doy gracias porque me has juzgado digno de esta hora.»
Cuando un incrédulo pasa problemas  
no le ayudan en nada; en cambio a los hijos de Dios, hay una promesa al terminar la tribulación, de que le ayudara para su bien.

Al igual que en los tiempos de la caballería andante, los caballeros llegaban solicitando alguna tarea especialmente difícil mediante la cual pudieran demostrar su devoción a su dama. De la misma manera ¡sufrir o padecer por Cristo debe ser un privilegio!.
Se nos dice de Jesús:
«Porque, en cuanto Él mismo fue tentado y sufrió, puede ayudar a los que están pasando pruebas» Heb_2:18 ).
Barrie, el creador de Peter Pan, cuenta que su madre perdió un hijito muy querido, y luego nos dice: «Así es como mi madre obtuvo sus ojos tiernos, y por lo que otras madres acudían a ella cuando perdían un hijo.»
Ninguna tribulación o prueba esta fuera del control de nuestro Padre.
Hermana lo que te ha sucedido y la confortación que has recibido te capacite para ser una fuente de confortación para otros en el futuro.

Vale la pena experimentar el sufrimiento y el dolor si esa experiencia nos capacita para ayudar a otros cuando sean combatidos por las tempestades de la vida.
¨Y sabemos que los que ama a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito¨. Rom 8:28


8 de marzo de 2013

¿Cómo instruir a tus hijos en las Escrituras?

Dentro del cristianismo existe tipos de madres creyentes que crían solas a sus hijos, están: las madres solteras, las viudas, y las casadas con maridos incrédulos. Muchas de ellas sea la condición que se encuentren les parece una tarea muy difícil y casi imposible el poder instruir y criar a sus hijos ¨solas¨en los principios bíblicos, muy a menudo las escucho decir:

¡No puedo instruir a mi hijo en las cosas de Dios mi esposo es incrédulo! o 

 ¡estoy sola en esta tarea; trabajo y no queda tiempo!,
¡si mi esposo fuera creyente sería distinto!


Veamos si lo que dices es bíblico e imposible de llevar a cabo y se ajusta a lo que dicen las Escrituras.
Hechos 16:1
Después llego a Derbe y a Listra, y he aquí había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego.


Y 2 Timoteo 1:5
Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice y estoy seguro que en ti también.

Aquí nos hace mención de una abuela y una madre ambas piadosas, el esposo de Eunice era incrédulo; pero aun así, ella no tuvo impedimento para impartir a su hijo las enseñanzas del AT.
Eunice era judía pero aparentemente su padre no era muy ortodoxo él violó uno de los claros mandamientos de la ley al arreglar el matrimonio de su hija con un pagano ¨griego.¨
Ningún padre judío conocedor de la ley hubiese casado a su hija con un gentil. Por lo que pareciera ser que ni el padre ni el esposo de Eunice eran observadores del judaísmo. Porque cuando Timoteo nació no fue circuncidado, ni instruido por alguno de ellos. Más tarde el apóstol Pablo lo circuncidaría (Hech 16:3). Y como vemos solo se hace referencia a la fe de ellas.


Eunice era creyente del AT entendió bastante bien las Escrituras para prepararse a sí misma y luego a Timoteo. Así que pasado los años tan pronto cuando oyeron el Evangelio a través de Pablo aceptaron inmediatamente a Jesús como Mesías.
Pablo elogio la fe de ella llamándola ¨fe genuina, sin hipocresía¨ al igual que la fe de Loida (2 Ti 1:5).
Esa misma fe es la que regocija a Pablo cuando este alude y alaba la fidelidad de Timoteo, fe que primero habito en su abuela y en su madre. Verdaderamente que Eunice lo había preparado para una vida de provecho para Dios.
Eunice es un estímulo, un ejemplo a seguir para cada madre piadosa que atraviesa la misma situación.

De seguro que Eunice en aquel tiempo también tenía labores que cumplir tanto como esposa y madre pero vemos que ella era un claro ejemplo de una sierva de Dios con su estudio de las Escrituras, con sus oraciones, testimonio de vida, perseverancia, llegaron hacer los factores centrales en el desarrollo espiritual de Timoteo.

Este es un deber que cada madre piadosa debería cumplir y animarse al ver el éxito de Eunice con Timoteo que resulto tan excelente y útil para el ministerio de la iglesia de Cristo, a pesar de no contar con la ayuda de un esposo creyente.

Madre creyente debes bendecir
 e impregnar desde temprano las vidas de tus hijos con las enseñanzas con las bondades de Dios, cualquier madre cristiana que dice amar y ser seguidora de Cristo debe impartir este valioso mensaje de vida con el uso de las Escrituras, sé un ejemplo a seguir y nutre la vida espiritual de tus hijos, así no cuentes con la ayuda de un esposo, programa un tiempo para realizar devocionales con ellos.

Quizá no tengas una educación religiosa formal, ni cuentes con el estímulo de algún familiar como lo tuvo Eunice de parte de Loida. Pero Dios te ha dotado de una fe valiosa, de sabiduría,de una gracia especial y un tesoro precioso (Su Palabra) que debe ser la luz para tu vida, la de tus hijos y de quienes te rodean.

No desmayes persiste, haz tu parte empieza y anda como anduvieron estas mujeres piadosas, que tu fe sea alabada, y Dios quiera en su debido tiempo bendecir la vida de los tuyos con las bondades de Su salvación.

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24 de febrero de 2013

Mi Esposo no es Cristiano, ¿qué hago?

“Así mismo vosotras mujeres estad sujetas a vuestros maridos, de modo, que si alguno de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra por la conducta de sus mujeres”. 1 Pedro 3:1 al 6.

En el tiempo del apóstol Pedro, existían matrimonios mixtos, conformados por esposas cristianas y esposos incrédulos, o viceversa; esto muchas veces ocasionaba tensión en el hogar, pero aun así ellas debían saber comportarse, y ganarlos para Cristo.



El apóstol Pedro les dice a las esposas cristianas con maridos incrédulos que la predica más poderosa de una esposa cristiana, no son solo palabras; sino una vida diaria tan bella como la de “Cristo”, llena de un espíritu de amor guiada por la Palabra de Dios. El propósito de todas las acciones que ella realice será el de ver a su esposo convertirse en cristiano. La sumisión en amor y gracia por parte de la esposa hacia su esposo no salvo es la herramienta evangelizadora más eficaz que ella posee. Esta sujeción va acompañada de modestia, mansedumbre y respeto. También él debe ver a primera vista la “conducta casta de su esposa”: que es pureza de vida, vivir sin mancha ni defecto moral, y “respetuosa”: que es reverencia a Dios, esto es lo que el esposo no salvo debe observar en todo tiempo.

Por otra parte, la mujer cristiana debe tener un “espíritu apacible”. Una mujer con un espíritu suave y apacible nunca debe ser subestimada, ya que la suavidad no debe ser confundida con la debilidad, ni es la serenidad sinónimo de la estolidez.




Las mujeres más efectivas en lo suyo son las que poseen las cualidades interiores de suavidad y serenidad. En razón de estas cualidades, las mujeres cristianas encuentran favor ante los ojos de Dios. Para esto ella tendrá que poner mayor preocupación en pasar más tiempo desarrollando su carácter interior a través del estudio y aplicación de la Palabra junto a una vida de oración, en vez de poner más esfuerzo en lo exterior para verse bien.

El arreglo verdadero debería estar en las cosas permanentes no transitorias; tales como joyas, ropa o maquillaje o ciertas cosas. No es malo el arreglarse o el uso de joyas pero debemos hacer mayor énfasis en el desarrollo del carácter interior, y no descuidar el carácter espiritual en la semejanza a Cristo.
La belleza que nunca se marchita como sucede con el cuerpo físico es un espíritu afable y apacible. Ella debe mostrar actitudes que no demanden derechos personales actitudes que no sean duras, irritantes o dominantes sino actitudes que suavicen y tranquilicen.

Estos métodos han sido probados por mujeres espirituales de generaciones previas, y han demostrado que dan honor a Dios y son efectivos. Tal es el ejemplo de Sara y de muchas mujeres santas. Pedro no indica que eran perfectas; se refiere a su relación con Dios, porque por sus espíritus suaves y apacibles ellas fueron preciosas ante Dios. 

La esposa discreta elegirá persuadir a su marido a compartir con ella las cosas que conducen a la dicha; pero si él se niega y no quiere nada referente a las cosas de Dios, ella debe seguir procurando la virtud, obedeciéndole en todo, menos cuando él la quiere llevarla a pecar y desobedecer a la Palabra de Dios, o al daño físico.
Las mujeres cristianas deben poner su confianza en Dios y así enfrentar el temor y el desastre con seguridad y calma, para cuando los esposos incrédulos quieran maltratarlas, Dios mismo las protegerá del daño y del peligro. Una esposa debe orar a favor de él, ya que el Padre, «conoce vuestra condición»
Nuestras actitudes hacia nuestro cónyuge son determinadas por nuestras actitudes hacia Dios. La mujer debe buscar de todas las maneras posibles ser una buena esposa, tomando como ejemplo a Cristo, quien obedeció a su Padre y confió en él, aun cuando su propio pueblo lo rechazó (Juan_1:11).

21 de febrero de 2013

¿Cuando, una Mujer no debe ser Sumisa?...

Ya hemos mencionado que ser una esposa sumisa no es ser menos ya que tanto el esposo y la esposa son iguales ante Dios(pero si diferentes en funciones y responsabilidades), tampoco es ser una mujer esclava, o alguien sin libertad de expresión.
 Cuando
¿Cómo debe ser la sumisión de una esposa hacia su esposo?
Esta debe ser de forma voluntaria y amorosa, debe ser con esa misma humildad, y sumisión que ella tiene al obedecer y amar a Dios. Porque es el  Espíritu Santo quien la ayuda y capacita para vivir una vida de sumisión tanto a Dios como al esposo.

Si echamos un vistazo a todas las organizaciones desde las más grandes compañías a la más pequeñas; todas tienen una autoridad suprema y nadie trata a sus superiores con falta de respeto y desconsideración por el puesto que lidera y ocupa, muy al contrario todos trabajan en función de un bien respetando sus funciones correspondientes y cuando esto no sucede así, bien sera despedido o causara daño a la empresa donde trabaja.
La sumisión que Dios nos pide que poseamos no esta ejemplificada en las novelas, historias de amor, pensamientos feministas, la encontraremos en el claro ejemplo de sumisión de Cristo, quien se sometió al Padre sin reproches y sin objeciones.

Las Escrituras también dejan establecido un orden en el matrimonio el marido tiene autoridad sobre la mujer, así como Cristo tiene autoridad sobre la iglesia y en un matrimonio bueno y piadoso ambos deben estar sometidos unos a otros por amor a Cristo todo el tiempo a no ser por aquello que va en contra de los principios ordenados por Dios, porque un marido piadoso que teme y honra a Dios, siempre cuidara el corazón de su esposa, la guardara de cualquier tipo de pecado que desagrade a Dios.
Efesios 5: 26, 27 Nos dice:
”Para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
El deseo del esposo debería ser que su esposa sea conformada a Cristo de manera perfecta, de guardar su vida espiritual, y amarla con ese amor que purifica, que no ofende ni agravia, de no hacerlo así será hallado responsable ante Dios por su desobediencia.
Nombraremos algunas situaciones en las que una esposa no debe ser sumisa
1. Cuando su marido le prohíbe congregar, adorar a Dios, y leer su Biblia.
2. Cuando él trata de convertirla a una secta  o idólatra.
3. Cuando él quiere que rompa alguno de los mandamientos de Dios.
4. Cuando él le pide que ella se comporte o tenga practicas de una mujer impía en lo (sexual, vestido, arreglo, etc).
5 .Cuando él le ordena hacer trabajos o labores duros que afectan su salud.
6. Cuando él le obliga a ella que sea la que sustente el hogar.
7. A quedarse callada cuando él la maltrata física y verbalmente.

En estos casos, una mujer se negara a obedecer a su marido; y deberá buscar ayuda. Pero quisiera dejar en claro que aunque tu esposo rompa los principios de Dios, tú deberás actuar, hablar y manejar los problemas con sabiduría no darás cabida a ser tomada como una mujer iracunda, agresiva, irrespetuosa, necia, pagando mal por mal, trataras de guardar tu testimonio ante todos los que te rodean.
Como mujer cristiana necesitaras de Dios de Su aliento, paciencia y fortaleza para hacer lo bueno y lo recto, aunque la otra parte actué mal, y así tus oraciones serán escuchadas y respondidas sin impedimento.
Sé que hay hermanas que han entendido mal lo que significa sumisión permitiendo el maltrato físico o verbal de sus esposos. Debes comunicarle a tu pastor si tu esposo fuera creyente y así manejar esto primeramente ante la justicia y reprensión del consejo divino; porque tú no solo eres su esposa sino también su hermana en Cristo y esto necesita ser corregido con una llamada de atención oportuna.
 Se de algunos esposos que maltraban a sus esposas en cierto tiempo con el debido consejo e instrucción a través de las Escrituras han logrado crecer y tener un amor purificador como Cristo hacia sus esposas. Otros, da pena decirlo se llaman cristianos y no cambian su trato hacia sus esposas a pesar de los consejos e instrucciones bíblicas; entonces quizás se deberá tener en cuenta por no creyente al esposo por las evidencias mostradas, 
Mi amada hermana busca el debido consejo y orientación de tu pastor, y si es necesario tendrás que recurrir a las autoridades y tomar las acciones respectivas para salvaguardar tu vida y la de tus hijos, de un hombre tirano y abusador.

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14 de enero de 2013

El Hombre Cabeza de la Mujer

En este presente siglo XIX, los esposos incrédulos viven según el pensamiento humano, se les considera a ambos iguales tanto en capacidades, funciones y responsabilidades. Dicen que es un atentado contra los derechos de la mujer si ella no se desarrolla igual al hombre, consideran una tradición que la mujer solo se encargue del cuidado del hogar, y crianza de los hijos.

Es penoso ver que este pensamiento, también se encuentra hoy, en muchos matrimonios cristianos.
Muchas esposas cristianas quieren gobernar, sustentar, proveer, dirigir sus hogares, participar en igualdad, tal como lo hacen muchas mujeres feministas y modernas; aun sus esposos han aprobado este modelo de matrimonio moderno anti- bíblico, menospreciando lo que el Señor dice en cuanto a los deberes de cada uno de los esposos creyentes.

Más la esposa llena del Espíritu reconocerá el papel de liderazgo que Dios le otorgó al esposo, el mandato no tiene excepciones y se aplica a toda esposa cristiana sin consideración a sus propias capacidades, educación, conocimiento de las Escrituras, madurez espiritual, o cualquier otra cualidad que podría ella tener.

En Efesios 5:23 Nos dice : Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo El mismo el Salvador del cuerpo.
24 Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella,
28 Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
29 Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia.

Tengamos claro que estos versículos no hablan de superioridad del hombre sobre la mujer, de lo que si habla es del liderazgo y funciones que Dios determino para cada esposo; ya que solo así podrán gozar de ese amor y respeto que lo supera todo, y de la bendición y armonía familiar.

Tampoco habla de esclavitud o servidumbre, ya que el Señor se pone como ejemplo, el esposo creyente debe imitar esa autoridad que es en amor; aquí no hay lugar para que un hombre sea un abusador o tirano con su esposa.

Así como Cristo libero a Su iglesia de los peligros del pecado, muerte y del infierno, se despojo así mismo, y dio su propia vida por ella; de igual modo el esposo debe amarla sin egoísmo, proveer, proteger, preservarla, dirigir a su esposa por medio de su sumisión a una vida bendecida.

¿Ahora, qué pasa cuando una mujer cristiana también se convierte en cabeza del hogar? Pues, ella estará en desobediencia y rebeldía pecando así contra Dios, porque está tomando la autoridad y deber, designado por el Señor para el esposo. Por más que ambos estén de acuerdo, ¡es pecado!

No olvidemos que Dios es santo y justo por más amor que nos tenga, El castigara nuestra desobediencia.

Ten por seguro, que problemas habrá de sobra en sus vidas por desobedecer: Tendrás un hogar desorganizado, hijos rebeldes - sin autoridad, hijos criados y educados por otros, riñas, enojo, falta de respeto, tendrás un esposo débil o malhumorado, poco a poco éste se volverá un flojo, tendrá tiempo para interesarse en otras asuntos o mujeres, desinteresado en las cosas que te pueda suceder. He visto como mujeres cristianas tienen que comprarse sus propias medicinas cuando están enfermas, como tienen que atenderse solas cuando están cansadas, y lo que es caótico vivir una frialdad espiritual (la desobediencia trae consecuencias).

Quizás digas
¡pero no nos alcanza el dinero para esto o aquello!, ¿Crees que este deber, el Señor lo puso solo para aquellos esposos que tendrían un buen trabajo?


Jesús ha prometido estar con nosotros cada día, y nos dijo también que mientras tengamos abrigo y sustento tengamos contentamiento. No estoy hablando de conformismo; pero no hay nada más triste que alcanzar prosperidad a tu manera en desobediencia, Dios obrara a tu favor si tú y tu esposo cumplen sus deberes en amor, respeto, y obediencia. 

El es quien bendice todo trabajo, El es quien otorga gracia y favor - para que por su desempeño laboral sea reconocido y prosperado. 

Hubo un tiempo en que también estuve en esta posición pensando que cooperando podía tener más para esto y aquello; pero es mentira es como un hoyo sin salida, no prosperas, te esfuerzas y esfuerzas y todo es improductivo, terminando sin comunión con Dios por el pecado, luego Dios nos hizo ver que no hay seguridad, ni sustento, ni prosperidad en desobediencia.


Una mujer que se va a unir en matrimonio y cuenta con una profesión, debe tener en claro que su función primordial es de ser esposa y madre.

Si llegasen los hijos deberá ocuparse de ellos, no es bíblico que los suegros, padres o empleadas del hogar, cumplan un deber que no les pertenece, de tal forma que esté pendiente de lo que Dios le dio- amar y cuidar de su esposo e hijos, así como de su hogar.

No hay nada más hermoso que ser amada, cuidada, protegida, doblemente (por Cristo desde lo alto y en la tierra por el esposo).

Esfuérzate por ser la esposa piadosa que Dios quiere que seas, ocúpate de tu esposo, hijos, de tu casa. Ambos estudien a la luz de la Palabra en los tiempos libres. Efesios 5:23 al 29. 

Mientras tanto adoren y regocíjense en el amor condescendiente de Cristo.

Los maridos y las esposas aprendan sus deberes recíprocos. Así, se impedirán los peores males y se evitarán muchos efectos penosos.

Si has estado actuando en rebeldía contra Dios y Su Palabra, ven con un corazón arrepentido y haz lo bueno, considera y da el lugar que tu esposo merece, respeta su autoridad como cabeza, se sumisa voluntariamente no por obligación, sino con un corazón amoroso que se agrada en obedecer con alegría a su Dios y Padre.


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7 de diciembre de 2012

La Mejor Parte como Mujer Cristiana

Lucas 10, 38, 39, 40,41
Una pregunta mi amada hermana: 

¿Tu prioridad es sentada a los pies del Señor Jesús como María, o centrada en los afanes de la casa como Martha?
No hablamos de postura física desde luego, sino de una postura espiritual.


Estoy segura que millares de mujeres cristianas de todas las épocas (me encuentro en esta lista). Han usado este relato como espejo llegando a ver así su condición espiritual.

En Lucas 10, 38,..,.41, el Señor habla a las mujeres que van a formar parte de Su pueblo y muestra la manera como tienden afanarse y absorberse por el trabajo domestico, y descuidando lo espiritual.

Nos hace ver que nosotras como mujeres cristianas tengamos una atención correcta hacia los quehaceres, no caer en la trampa del descuido espiritual, olvidando así nuestra relación personal con Dios.

Veamos con quien nos identificamos:
Ver 10:41 “Respondiendo Jesús le dijo Martha, Martha afanada y turbada estas con muchas cosas

Martha: Presionada con los quehaceres, fastidiada y fácilmente entra en una actitud de mártir domestica diciendo: ¡tantas cosas y no sé por dónde empezar, ni cuando acabaré, nadie me ayuda,…!

El Señor Jesús, le mira y con tierna respuesta le dice ¡Marta, Marta! Cuidadosa y turbada, ocupada en exceso por asuntos que no tienen por qué complicarte la vida.

La mente de Martha estaba tan llena de pensamientos acerca de tareas y estas no permitían que puedan anhelarlo. Jesús pasa desapercibido ante ella, El estaba en su casa, pero ella no sentía necesidad de probar lo bueno que es sentarse a los pies de su Instructor! (sentarse a los pies de alguien, significa ser discípulo de alguien).

Aunque Marta era culpable en esta ocasión, era, no obstante, creyente verdadera y por su afán descuidaba la cosa necesaria, y vemos a Jesús con amor corrigiendo esta actitud.

Ahora veamos a María:

Ver 42”Pero solo una cosa es necesario y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”
“Sola una cosa es necesaria…..y debemos escoger primeramente la buena parte” Y la buena parte fue ejemplificada por María sentada a los pies del Señor Jesús.

María: Posee una actitud de adoración, sumisión a Su dirección, disposición pronta para recibir Su Palabra, sabe que la simple preocupación por muchas cosas ante una, (el sentarse a Sus pies) es lo único que importa, que se le honra más escuchándolo que proveyendo en exceso para las necesidades.

Fíjense que a pesar que ambas eran mujeres solteras, Martha sola se presionaba, sentía que era necesario primero preparar la comida, lavar los platos, en atender a los de su alderredor, y demás cosas, no pensó ni siquiera en descansar y apartar un momento y sentarse a los pies del Maestro.

El ocuparse de las labores en el hogar no son malas, ya que las Escrituras nos instan a ocuparnos de nuestros deberes en el hogar estés soltera o casada, solo que debemos aprender a usarlo correctamente. Si tu prioridad es el Señor estarás haciendo lo que le agrada, tendrás fuerza en El, tendrás tu mente más clara, ordenada y disciplinada, actuaras con sabiduría y dirección en cada circunstancia.

Hay tiempo para cada cosa, se ordenada con tu tiempo, el Señor llam
ó la atención a Martha con amor, y hoy lo hace contigo, si somos indiferentes y no nos arrepentimos Dios nos juzgara, y si somos suyos busquemos lo que es mejor "Su Palabra y oración".

Un día las cosas de esta vida nos serán quitadas por completo cuando nosotros seamos quitados de esta vida, pero nada nos separará del amor de Cristo y de tener parte en ese amor. Preocupémonos con más diligencia de la única cosa necesaria, imitemos la actitud humilde de María.

Quién eres Martha o María?

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Mi amiga, Mi hermana

“En todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempo de angustia” Proverbios 17:17

Escuche alguna vez a una mujer no creyente decir que su mejor amiga era ”más que una hermana”, el valor y concepto que ella tenía por su amiga era en extremo.Y era por las diferentes circunstancias que ambas habían atravesado y compartido, decía que la una a la otra se animaban, reían, lloraban, cuando una de ellas se encontraba enferma se ayudaban y cuidaban, se enseñaban ciertas actividades que la una podía desconocer, decía que sus lazos eran mas profundos 
de lo que sentía por sus hermanas de sangre.

Me preguntaba ¿Y que hay de nosotras como cristianas?¡acaso no habla respecto a esto las Escrituras, no estamos llamadas por el Señor a fortalecer lazos de afectos cristianos que debemos tener unas a otras!...ya que solamente en el corazón de los redimidos descansa el verdadero amor que es leal, sincero, que proviene de Dios de Su esencia misma, pura y santa.
Que dicha que privilegio que Dios nos ha regalado a cada una de nosotras esa gracia en nuestras vidas como el amarnos no con un amor terrenal, que es fingido, hipócrita y condicional.

Por esto, toda mujer cristiana 

esta llamada a ayudar, y llevar las cargas de su hermana de corazón sincero, hacer el bien primeramente a las de la Iglesia del Señor, y orar las unas por las otras.
Ya que compartimos una misma fe, un mismo pensar, un mismo Espíritu, un solo Señor, un solo Padre y Dios. Debemos amarnos entrañablemente 

como hermanas de sangre por medio de Jesucristo que es mejor que la sangre humana, y quitar todo molde de distanciamiento y animarnos a dar consolación, a quienes atraviesan circunstancias difíciles .

Nosotras nacimos para eso, estamos capacitadas, entrenadas y guiadas por el Señor, para cumplir todas las cosas que conciernen a una vida piadosa como hijas de Dios, como esposas como madres y cultivar ese lazo profundo con nuestras hermanas de amar en todo tiempo.

Dichosas aquellas que ya han cultivado y desarrollado este afecto con alguna hermana que a través de los años ellas se han animado, se han consolado en las pruebas y adversidades, han experimentado ganancias y pérdidas, alegrías, enfermedades, fidelidad, lutos, pobreza, abundancia, que a pesar de que pudo haber entre ellas un momento de disgusto no revelaron la intimidad ni secretos de la otra - su amor por ella no cambio; y cuando la otra parte actuó mal corrigieron en el momento adecuado y lo hicieron con palabras llenas de amor, bondad, sin doblez, ni chismes, siempre incondicionales, alegrándose así el alma con consejos sabios. Porque todo lo que hacen o dicen; no lo hacen ni lo dicen de sí mismas, sino de lo que las Escrituras enseñan. 

Esta clase de ayuda es como el perfume en el corazón que percibe lo que agrada a sus sentidos. Realmente que bueno es tener un amigo en tiempo de necesidad.

El consejo de una amiga - hermana en Cristo debe ser como dice el texto: “El ungüento y el perfume alegran el corazón, y dulce para su amigo es el consejo del hombre”. Proverbios 27:9.

Así como nuestro Señor Jesucristo, es un "amigo”, sobre toda su iglesia y como es el consejo de Cristo para nosotros un “buen olor de vida para vida”. Debemos ser nosotras.

La verdadera amistad debe estar dentro en la iglesia y no en el mundo, todas necesitamos una amiga esforcemos por cultivar lazos profundos de “más que hermanas”.

"Sea la clase de amiga fiel que la Biblia describe".



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22 de noviembre de 2012

Belleza Cristiana

          
Mujer:
Mejora constantemente tu atractivo de adentro hacia fuera, debajo de tu piel debería haber más belleza de lo que se ve en el exterior, pues esto es lo que ´´agrada al Señor´´, recuerda que la gracia y la hermosura son cosas superficiales y pasajeras.

Mira tu rostro el día de hoy, ¡quizás solo seas una máscara bonita con un alma horrible llena de maldad que perecerá!
Tu prioridad sea embellecer tu alma que es eterna, sea tu carácter lleno de la belleza de Cristo de sus virtudes, piedad, ``que ama y obedece a Dios´´.
Que los que te rodean te alaben por tus obras. "Porque engañosa es la gracia y vana la belleza, pero la mujer que teme al SEÑOR, ésa será alabada". Prov. 31:30




La Mujer Cristiana no es superficial

En 1 Timoteo 2:9,10. Dice:
-"Así mismo que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas o vestidos costosos,
-Sino con buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la piedad".


 Las mujeres del primer siglo hacían gala de su riqueza y belleza, estas se ataviaban de “vestidos costosos” al hacerlo atraían la atención hacia ellas y distraían a los demás en lugar de enfocarse en el Señor.
El apóstol Pablo se propuso prohibir el hacer alarde de sus riquezas e impedir que distrajeran a la congregación con sus extravagancias, ostentosamente, con vanidad en el culto al Señor.
Estas mujeres adornaban muchas veces sus peinados con oro y perlas u otras joyas para llamar la atención.
Cabe decir que Pablo no estaba en contra de ninguna de estas cosas, a que la mujer cristiana no deba vestir bien o usar elementos de belleza, no es como algunos legalistas enseñan y han hecho creer a las mujeres de su congregación, motivando al descuido y desarreglo personal, descuidando así un ornato arreglado, limpio, decente, modesto.

Cabe mencionar también que existen congregaciones, donde se hacen más énfasis en lo externo haciéndolas creer que porque son princesas de Dios deben vestirse con lo mejor y como quieran, haciendo de su congregación un desfile con lo último de la moda, llegando a vivir la excentricidad, superficialidad, orgullo y vanidad que el apóstol exhorto en sus tiempo.

El apóstol enseña a la mujer creyente a vestirse con decoro en orden, pudor, decencia y modestia. Porque aun nuestro vestir y arreglo personal se debe hacer como para honrar y agradar a Dios y no a los hombres.
Esto es lo que caracteriza a una mujer cristiana. Diferente a las mujeres que no conocen a Dios que viven en apariencias, orgullo, egoísmo, vanidad, impulsivas cuyos pensamientos están centradas en las cosas del mundo y no en las cosas de Dios.

Vers 10- Las mujeres cristianas deben mantener una actitud modesta y decente, en todo momento, pero especialmente durante el culto público de adoración.

Procurar ataviarse de los mejores adornos que son las buenas obras que son más atrayentes que las apariencias externas.
Se debería gastar más tiempo y dinero en socorrer al pobre y al angustiado que en adornarse ellas mismas. Hacer esto en una forma inadecuada para su rango en la vida, y su profesión de piedad, es pecaminoso.

Recordemos que el día del juicio brillará una mujer cristiana «en alabanza, gloria y honor de Jesucristo» al cultivar un carácter humilde... Esto lo anunció ya Jesucristo cuando, refiriéndose a sí mismo, dijo:
«Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas» (Mat_11:29).

Hay buenos ejemplos de tales caracteres en el pueblo de Dios (Sara, Rebeca, Ruth, Ana) Ellas se adornaban con las mismas gracias de modestia, humildad y castidad.
Toda las mujeres a lo largo de la historia cristiana que verdaderamente brillaban con una belleza celestial tenían una cosa en común – era un vaciamiento de sí mismas. 
No pensaron en sus propias vidas.

Procuremos como mujeres cristianas mirar y examinar con qué intención voy a usar mi vestuario u ornamentos de cada día, así donde tengas que ir lo que más se aprecie sean tus virtudes y obras, porque recuerda que: “Engañosa es la gracia y vana la hermosura, pero la mujer que teme al Señor esa será a alabada”.

19 de noviembre de 2012

La Mujer Cristiana y su Cuerpo


 Anhelo que  comprendan que el propósito de este escrito es el poder   instruir, enseñar y corregir a  aquellas  mujeres creyentes  que son “bebes” en el cristianismo  y también a las que tienen tiempo congregando  que examinen a la luz de las Escrituras sus vidas.
Que se vistan y vivan conforme a la fe que profesan creer  y no seguir viviendo  en la ignorancia y desconocimiento sobre esto que es muy importante en la identidad de una creyente.

 Pues no se trata de un cuerpo común sin identidad; si no de uno comprado por precio que fue regenerado, santificado y es usado como templo donde habita la presencia misma  del Espíritu Santo del Dios vivo.

Quiero que sepas también  que no tengo una postura legalista, ni estoy en contra de la moda, pero  debes  saber que no debemos obsesionarnos o gustar de  las  ropas o modas que son indecentes, que ni  siquiera se debería usar en casa, calle o iglesia, etc.
 Que cada vez que vayas a usar una prenda de vestir mires que está sea apropiada, porque  eres una  hija del Dios tres veces Santo.

Recuerda siempre que los creadores de estas tendencias cuando crean una moda lo hacen pensando en las mujeres de su igual condición espiritual, no crean modas pensando en las  mujeres cristianas,  puesto que son personas con mentes corruptas viciadas  en pecado.
Por lo tanto deberás  caminar y buscar para conseguir ropa apropiada pero debemos esforzarnos y aprender a hacer lo que es bueno.  

Veamos que dice la Biblia respecto a esta ordenanza en:
 1corintios 6 19,20 ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros?…..debemos glorificad  a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu los cuales son de Dios.

En estos tiempo se ignora, se olvida que somos templo del Espíritu Santo, tu cuerpo ya no es tuyo  hay un grado de pertenencia, le perteneces a Él.
Si tú como mujer cristiana te vistes con ropa  sensual, provocativa, corta y ajustada mostrando tus formas serás producto de tentación para los hombres por más cristiana que profeses ser, los hombres al verte vestida así no podrán evitar la tentación y te desearan fantasearán en sus pensamientos contigo.

 Jesús dijo: “Que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla ya adultero con ella”. Jesús condena el pecado de codicia de las personas con solo desearlo  y que penoso seria que tú fueses esa mujer que este hombre miro y  la codicio sexualmente, no debes ser la tentación ni  para el impío, ni para tus  hermanos creyentes.

Por su forma de  vestir sensual  muchas mujeres son ofendidas con  piropos vulgares y groseros.  Se exponen a que le falten el respeto, a  que sean tocadas, y algunas créanme han sido violentadas sexualmente.

Entonces ¿Puede una mujer creyente templo del Espíritu Santo, caminar por la calle provocativamente, sensualmente y atraer miradas como lo hacen las mujeres inconversas o prostitutas?  No debería  haber mujer cristiana así,  ni hacer lo que una mundana hace, ¿verdad? ¡Ni de broma!

La diferencia del vestir entre una mujer creyente y una mundana debería ser como se diferencia el blanco del negro. 

¿Saben porque no les  preocupa  tanto lo exterior a algunas? Porque se les enseño  una gran mentira de que Dios mira solo el  corazón no importa lo de afuera, cuando Jesús siempre dejo claro que seremos juzgados como discípulos por lo que las personas  ven nuestros frutos, ósea  tus acciones, tu manera de hablar, conducta, vestirte,  carácter, etc.
 También se nos dijo en:
1 Pedro 1:15.Así como aquel que os llamo es santo, así también “sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir”.

 Filipenses 1:20 dice:”….Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte”

Ahora viene la pregunta ¿Con tu vestimenta estas exaltando a Cristo?  
Como lo expreso cierta vez  Ellicott en cuanto a este texto, Pabló quiere decir: «Mi cuerpo será el teatro en el que se desplegará la gloria de Cristo»
Aquí tenemos la tremenda responsabilidad del cristiano. Una vez que estamos en Cristo, Le producimos gloria o vergüenza con nuestra vida y conducta. Al dirigente se le juzga por sus seguidores; y  a Cristo se Le juzga por nosotros (hombres y mujeres).
  
Sé que hay muchas congregaciones que se predica de acuerdo a los deseos de cada  oyente donde se vive mundanamente; donde la Palabra de Dios no es absoluta si no relativa;  pero también sé que hay un remanente pequeño, santo, guardado por Dios, apartado de todo este sistema del mundo con sus costumbres e influencias.

Mi oración  a Dios, es que  si has estado siguiendo esta postura del mundo por ignorancia o rebeldía, te acerques a Dios y le pidas perdón, El es fiel y justo para limpiarnos de todo  pecado y maldad. Y que esté segundo escrito sea de bendición para tu vida y abra los ojos de tu entendimiento para que  así conozcas y obedezcas la voluntad del Señor, para tu vida como mujer Piadosa.
 Debo alentarte también a que no debes despreocuparte  hasta el punto de no atender tu aspecto personal, higiene, pulcritud y arreglo ya que estos son importantes en el aspecto de una mujer cristiana.

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¿Por qué vestir con pudor y decoro?


En Génesis 3:7,10, 21. (Solo tomaremos este versículo en la aplicación de vestimentas).


Verso: 7; “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cocieron hojas de higuera y se hicieron delantales”.

Vemos que la necesidad de vestimenta en el hombre se introdujo con el pecado (con la caída del primer hombre). Antes la desnudez era natural para Adán y Eva, quienes fueron creados puros e inocentes. Más cuando pecaron desobedeciendo a Dios, esto se tornó en vergüenza.

Ellos mismos en su estado caído trataron de cubrirse con hojas y así estar presentables delante del Dios santo; pero ellos no pudieron volver a su estado anterior a pesar que ellos cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales, sus esfuerzos fueron en vanos, pues las hojas eran débiles e inadecuadas, se marchitaron, se secaron y se resquebrajaron rápidamente. Y por ultimo eran indecorosas porque no cubrían el total de sus cuerpos desnudos.
En el Verso 21. Dice: “Y el Señor Dios les hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió”.


Vayamos un momento al versículo 7, En este versículo nótese que la Biblia no señala a las hojas de higuera como vestimenta, recién en el versículo 21, Lo que Dios les hizo fue llamado “vestiduras”. ¿Por qué? Porque solo Dios, sabía cuál era el tipo de vestimenta adecuado para cubrir su desnudez y este es un principio que se debe rescatar y abarca para todo creyente de todas las épocas y están impregnadas en las Escrituras.
Estas vestimentas de pieles eran túnicas de piel de bestias, eran fuertes, abrigadoras y cubrían mejor su desnudez física. Y nótese que también dice que El los vistió - les ensenó como debían vestirse, Dios es el creador de la vestimenta.
Así como Adán y Eva, muchas mujeres sin Cristo, en su estado caído tratan de cubrir su desnudez con ¨hojas de higuera¨ con ropa indecorosa carente de pudor, y llena de sensualidad.

Pero muy diferente es el estado de las mujeres cristianas, pues tienen una identidad nueva y regenerada que reemplaza al viejo hombre, y mostrar sus partes desnudas es antinatural en una mujer creyente, ya que en Cristo se tiene un nuevo estado espiritual.
Colosenses 3:10. Nos dice: ¨Que estamos vestidos del nuevo hombre¨, el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creo.  
El plan de Dios es que los creyentes se vuelvan cada vez más semejantes a Jesucristo interiormente y exteriormente.
 El usar una ropa apropiada con decoro y pudor muestra al mundo que Jesús cubre tu vergüenza y te hace ver como una mujer con dignidad llena de virtudes, así como se ataviaban las santas mujeres en otros tiempos y también se muestran hoy en aquellas que están sujetas a las instrucciones de Dios.

Debes deshacerte de esos hábitos, e influencias pecaminosos de la vida vieja, deshazte de esa ropa que es provocativa, indecente, seductora, e indecorosa y vístete con decencia y virtudes. Dios nos dejo un principio no te vistas a tu parecer, si no conforme al principio dejado en Su santa Palabra.

Amar con Hechos


 Una de las evidencias contundentes de los seguidores de Jesucristo dentro de las congregaciones y en el mundo, es el de "amar con obras o hechos visibles".

En muchas congregaciones la indolencia, e indiferencia es tan notoria, comenzando por los pastores, líderes, y entre miembros de una congregación.
El amor poco o casi nada se ve dentro de los templos.
El deseo de ayudarlos con hechos en las diversas crisis que muchos de ellos atraviesan ya no es la prioridad, solo se tiene por costumbre consolarlos, diciéndoles "Vamos a orar por ti, para que Dios te ayude a salir de este problema" 
Acaso, no sabemos que no solo estamos llamados a orar por ellos sino que en lo que podamos deberíamos ser de ayuda para ellos.
"Que hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe". Gálatas 6:10.

En Santiago 2:16, 17,18. Nos habla de una fe cristiana con frutos, no existe, ni habrá siquiera uno, que sea un creyente estéril.
Si ves a tu hermano o hermana que no tienen ropa y carecen de sustento diario y uno de vosotros le dice: Ve en paz, calentaos, y saciaos (con mis oraciones), pero no le dais lo necesario para su cuerpo, ¿De qué sirve?
Te das cuenta que tus oraciones y tu falso amor se queda contigo para tu juicio.

Muchos incrédulos son filántropos (dan comida, dinero a mendigos, a viudas, en fin) ¡Pero tú! que dices tener fe cristiana ¿no tienes fruto? Solo tienes fruto de indiferencia, y falta de afecto, ¡Cuidado! No existe creyente que tenga fe sin obras - no existe amor sin obras, y si hacemos obras serán con el amor que Dios ha derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos fue dado.
Solo un verdadero creyente en quien mora el Espíritu Santo amara a su hermano correctamente como Jesús nos enseñó.

John Blanchard en su libro ¿Cómo es un cristiano? Hace referencia de Jesús cuando deja en claro:
"En esto conocerán todos que sois mis discípulos si tuvieres amor los unos con los otro" (Juan 14:35).

Aquí, vemos que Jesús le ha dado también al mundo el derecho de hacer juicios a nuestra profesión de fe cristiana basados en el amor que tengamos los unos con los otros.

Nuestro conocimiento teológicos, nuestra elocuencia, nuestra fidelidad a la iglesia, el número de grandes nombres evangélicos que puedas ostentar, el número de comités en los que estés, el número de oficinas que poseas, tu aceptabilidad como orador, la popularidad de tu música, todo es irrelevante en este punto. En el mejor de los casos, son puramente secundarios, cuando se trata del mundo haciendo un juicio de tu posición espiritual, y cuando se trata en cuestión de tu influencia al momento de atraer personas para Cristo.

La única persona capaz de mostrar un amor realmente bíblico hacia ellos es el cristiano que vive en contacto con el Señor, fallar aquí es fracasar totalmente en nuestro testimonio al mundo.
El cristiano no solo es llamando a ser bueno sino hacer el bien. Sin embargo hay un precio que pagar. Cuando Evangeline Booth, hija del fundador del Ejército de Salvación se le pregunto el secreto de su vida cristiana, ella respondió `` Primero, amor; segundo amor; y tercero amor". Y si me preguntas como lo consigo, respondió: Primero, sacrificio; segundo sacrificio; tercero, sacrificio. Aquellas firmes palabras nos llevan directamente a las palabras de Jesús cuando dijo:
"Este es mi mandamiento que os améis unos a otros, como yo os he amado" (Juan 15:12).