Reflexiones, escritos y enseñanzas Puritanas Calvinistas para la mujer cristiana sea soltera,casada, o viuda.
18 de febrero de 2016
¡Yo tengo más fe que aquella hermana!
Y es que las diferentes pruebas y experiencias de diferentes grados que atravesamos nos hacen mostrarnos a veces con una fe pasiva en cierto tiempo. Por esto solo nos queda el motivarnos a no descuidar el fuego - la pasión por las cosas de Dios, y no tratar de forzar y crear a una hermana igual a mi persona.
Cada una de nosotras pertenecemos a la familia de Dios. Y todas de acuerdo a nuestra fe, a los dones que se nos otorgó llegamos a dar fruto en su tiempo, para la gloria de Dios.
¿Y dónde es que vemos claramente estas dos clases de mujeres? esto se encuentra en el Evangelio de Lucas 10:38, 42. Un breve resumen de la persona de cada una.
María representa a la mujer cuya fe brilla por su pasividad y su confianza, que prefiere estar junto a los pies de Jesús, mujer de pensamientos profundos, que ve lo que otros no ven, ungir al Señor con perfume, y enjuagar los pies de Jesús con sus cabellos preparando así sin saber al Cordero de Dios al inminente sacrificio.
Martha cuya fe brilla y es activa, deseosa de atender y servir mejor a su Maestro. Muchas veces se le ha juzgado a Martha como una mujer que solo es afanosa, pero ella era una mujer íntegra, que amaba ardientemente a Jesús, y Jesús también la amaba, Pero, el servicio de ministrar misericordia y ayuda no lo es todo (y esto es lo que quiso expresar el Señor cuando le dijo que María había escogido la mejor parte)
Ahora vamos a ver cómo estas dos mujeres actúan y reaccionan en medio de la muerte de su hermano Lázaro, invirtiendo así sus papeles y mostrando diferente su fe en Juan 11: 20-28 se nombra nuevamente a Martha y María, ya había pasado un año.
Aquí vemos a María terriblemente afectada por la muerte de su hermano. Aquella que atentamente brillaba, y se deleitaba oyendo la voz de su Salvador la vemos en esta terrible circunstancia desfallecer humanamente, siendo consolada por otros.
Mientras que en esta oportunidad vemos la fe de Marta brillar con más intensidad que la de su hermana, sintió dolor ¡claro que sí! pero actuó con más firmeza.
Sin embargo ambas fueron amadas por nuestro Señor- y cómo podemos apreciar ambas tenían fe y dieron frutos de ello en determinado momento. ¡Y todo para que el nombre de Dios sea glorificado!
Podríamos comparar diciendo que en cierto momento María trabajaba con oro, y Martha con plata. Y en otro momento Martha trabajaba con oro y María con plata. Pero al final la fe de ambas fue perfeccionada según el propósito de Dios.
Es por eso que ninguna hermana debe formar hermanas de acuerdo a su persona, sino por el contrario orar para que ellas lleguen a la imagen de Cristo, y aun orar por uno misma para que sea perfeccionada ya que ese es el propósito de nuestro Dios que todas lleguemos a este perfeccionamiento.
Todas atravesaremos periodos donde actuaremos como María y también actuaremos con más madurez como Martha en Juan.
Quiero dejar bien en claro que ambas hermanas se esforzaban en vivir una vida santa, ese tamaño de fe que tenía cada una al principio no era usado para vivir en pecado. No podemos excusar el pecado en el perfeccionamiento de la fe.
Cada hermana en Cristo esta llamada a dar ánimo y aliento, tal como lo hizo Martha con su hermana diciéndole en secreto: ¡El Señor está aquí te llama, y ella se levantó, corrió a los pies de Jesús!
Algunas se fortalecen con solo leer las Escrituras, otras en la agonía necesitan que una hermana les anime y les lleve otra vez la buena noticia -no de salvación, ¡claro esta!
Pero sí el de hacerle recordar las promesas y la esperanza de vida que aguardamos en nuestro amado Señor.
Amémonos, desechemos la malicia, el mal juicio, las críticas, los chismes, y la envidia. Nunca digas: ¡Yo soy más fuerte, yo tengo más fe que aquella hermana! Déjame decirte que si tienes algo bueno, ni siquiera te pertenece es la gracia de Dios que actúa en ti, por lo tanto no seas arrogante u orgullosa en esto.
No esperes que el Señor te diga: ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Rom 14:4
La Iglesia de Cristo necesita servidoras de todo tipo, e instrumentos del tipo de Martha así como María. Dejemos que nuestra máxima sentencia sea esto:
"La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo en sinceridad." (Efesios 6:24.)
23 de enero de 2016
¡Mujer, si te enojas no peques!
<<Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día. >> Efesios 4:26 BLS

Aquí algunos ejemplos de lo que es enojarse sin pecar:
-Cuando surge de un verdadero celo por Dios y de la religión.
-Cuando no se enciende contra personas; sino por los pecados de ellos, como: el vicio y la inmoralidad de todo tipo, con la idolatría y el culto idolátrico.
-Cuando un creyente se disgusta con sus propios pecados.
-Cuando se oponen a la gloria de Dios, y a la promoción de los intereses de Cristo.
-Contra toda falsa doctrina.
-Cuando ves a alguien actuar con injusticia.
-Cuando alguien te quiere hacer quebrantar los principios divinos.
-Cuando algo de lo expuesto arriba causa malos efectos y excedes a los límites debidos, y no demuestras dominio propio ante las circunstancias, y para defenderte dices palabras con: insultos, maldiciones, burlas, sarcasmo, etc.
O cuando te defiendes con acciones como: maltratar o dañar físicamente, tener deseo de venganza, quebrar o tirar cosas, etc.
-Cuando es sin causa, y lo haces por costumbre.
- Cuando por rebeldía no obedeces la Palabra de Dios.
-Cuando te disgusta hacer tus deberes del hogar.
-Cuando te irritas por todo con tu esposo e hijos.
-Cuando reniegas por todo con los de tu alrededor, o al salir a la calle de los más insignificante te amargas.
-Cuando duermes enojada.
-Cuando acaricias y aumentas tu enojo y fastidio con malos pensamientos y deseos.
- Y cuando no perdonas al que te pide perdón.
Toda mujer piadosa debe aprender a controlar la ira para no pecar.
No hay bendición más grande dada por Dios el de poseer un espíritu con dominio propio, y nuestro Dios nos capacito con ello para así vivir una buena vida cristiana. Que las personas del mundo actúen mal se entiende; pero que una mujer creyente viva así es de preocuparse.
No existe dos clases de fuentes de agua <<una de bendición y otra de maldición>>. Porque la religión verdadera no admite contradicciones: ¡cuántos pecados se evitarían si fuéramos siempre coherentes!
El carácter con dominio y el lenguaje piadoso es el producto genuino de un corazón santificado, cuidado de como reaccionas y respondes ante el enojo. Siempre debemos procurar actuar con buen juicio, sobriedad; para no pecar, evitemos contristar al bendito Espíritu Santo.
Sea cual fuere lo que produjo tu enojo se nos dice en la Biblia respecto a esto:<<que no se ponga el sol sobre vuestro enojo>>; hay una alusión al mostrar, que la ira no debe continuar; que no debe durar más de un día; que cuando el calor del día haya terminado, el calor de la ira debe haber sido quitada; para que al dormir sobre nuestras almohadas tengamos un sueño tranquilo y buen descanso en la paz de Dios que da a sus hijas.
No permitas que por la maldad de otro, llegue a formarse odio, desprecio en tu corazón. No permitas que ninguna raíz de amargura crezca en tu ser; además, hay un gran peligro el seguir con la ira hasta la puesta del sol que es el momento de la oración, este puede ser interrumpido en gran medida y obstaculizado por la ira.
¡Y no querrás perderte de esta gran bendición!
Guardar el enojo durante la obscuridad de la noche, es dar lugar al diablo el príncipe de las tinieblas.
“Mejor que los rayos de sol siempre te encuentren pacífica y tranquila en los brazos del Señor.”

¿Sabes cuál es el límite de enojarse sin llegar a pecar?
Aquí algunos ejemplos de lo que es enojarse sin pecar:
-Cuando surge de un verdadero celo por Dios y de la religión.
-Cuando no se enciende contra personas; sino por los pecados de ellos, como: el vicio y la inmoralidad de todo tipo, con la idolatría y el culto idolátrico.
-Cuando un creyente se disgusta con sus propios pecados.
-Cuando se oponen a la gloria de Dios, y a la promoción de los intereses de Cristo.
-Contra toda falsa doctrina.
-Cuando ves a alguien actuar con injusticia.
-Cuando alguien te quiere hacer quebrantar los principios divinos.
¿Y cuándo enojarse es pecado?
-Cuando algo de lo expuesto arriba causa malos efectos y excedes a los límites debidos, y no demuestras dominio propio ante las circunstancias, y para defenderte dices palabras con: insultos, maldiciones, burlas, sarcasmo, etc.
O cuando te defiendes con acciones como: maltratar o dañar físicamente, tener deseo de venganza, quebrar o tirar cosas, etc.
-Cuando es sin causa, y lo haces por costumbre.
- Cuando por rebeldía no obedeces la Palabra de Dios.
-Cuando te disgusta hacer tus deberes del hogar.
-Cuando te irritas por todo con tu esposo e hijos.
-Cuando reniegas por todo con los de tu alrededor, o al salir a la calle de los más insignificante te amargas.
-Cuando duermes enojada.
-Cuando acaricias y aumentas tu enojo y fastidio con malos pensamientos y deseos.
- Y cuando no perdonas al que te pide perdón.
Toda mujer piadosa debe aprender a controlar la ira para no pecar.
No hay bendición más grande dada por Dios el de poseer un espíritu con dominio propio, y nuestro Dios nos capacito con ello para así vivir una buena vida cristiana. Que las personas del mundo actúen mal se entiende; pero que una mujer creyente viva así es de preocuparse.
No existe dos clases de fuentes de agua <<una de bendición y otra de maldición>>. Porque la religión verdadera no admite contradicciones: ¡cuántos pecados se evitarían si fuéramos siempre coherentes!
El carácter con dominio y el lenguaje piadoso es el producto genuino de un corazón santificado, cuidado de como reaccionas y respondes ante el enojo. Siempre debemos procurar actuar con buen juicio, sobriedad; para no pecar, evitemos contristar al bendito Espíritu Santo.
Sea cual fuere lo que produjo tu enojo se nos dice en la Biblia respecto a esto:<<que no se ponga el sol sobre vuestro enojo>>; hay una alusión al mostrar, que la ira no debe continuar; que no debe durar más de un día; que cuando el calor del día haya terminado, el calor de la ira debe haber sido quitada; para que al dormir sobre nuestras almohadas tengamos un sueño tranquilo y buen descanso en la paz de Dios que da a sus hijas.
No permitas que por la maldad de otro, llegue a formarse odio, desprecio en tu corazón. No permitas que ninguna raíz de amargura crezca en tu ser; además, hay un gran peligro el seguir con la ira hasta la puesta del sol que es el momento de la oración, este puede ser interrumpido en gran medida y obstaculizado por la ira.
¡Y no querrás perderte de esta gran bendición!
Guardar el enojo durante la obscuridad de la noche, es dar lugar al diablo el príncipe de las tinieblas.
“Mejor que los rayos de sol siempre te encuentren pacífica y tranquila en los brazos del Señor.”
6 de enero de 2016
¡Sálvame Señor, que siento morir!
Este mundo es como un océano, y siempre debemos esperar tormentas. Tanto la vida del incrédulo como aquel que tiene a Cristo tienen que enfrentar dificultades mientras vivan, la diferencia es que para nosotras todo esto tiene resultados maravillosos en nuestras almas y lo que es mejor, Cristo va junto a nosotras.
Cada mujer cristiana ha tenido que enfrentar diversas pruebas con sabiduría y la ayuda de Dios, pero quizás aún no ha llegado la hora de experimentar esas pruebas devastadoras y dolorosas como las que vivió Job, una prueba tras otra.
¿Estás preparada espiritualmente para ello?
Sé que si dependiera de nosotras las evadiríamos ya que nos causa temor de tan solo pensarlo.
Pero debemos estar preparadas y aceptar humildemente los designios de Dios, ya que las pruebas y tribulaciones acontecen para conocer la debilidad de nuestra fe, porque solo hasta que se colocan en el horno de la prueba y la ansiedad es que se llega a perfeccionar y conocer el valor real de ella.
Toda mujer cristiana instruida en las Escrituras debe saber que su fe está ligada al padecimiento.
"y es que no solo se nos ha concedido creer en Jesucristo; sino también padecer por El".
Y en otra cita, nuestro amado Jesús nos dice:
“que en el mundo tendremos aflicción; pero que confiemos en El…”
Hermana, ora cada día, para cuando llegue el momento en que veas las olas arreciar una tras otra, no te sientas morir y no te falte la fe, y confíes en El sin titubear.
Una de las maneras correctas de dirigirse a Dios cada día es orar con propiedad diciendo:
¡Señor Tu eres mi fuerza, Señor eres mi fortaleza, Señor eres mi roca, Señor eres mi salvación en tiempo de angustia!
Muy distinto a decir: ¡Señor fortaléceme, Señor dame fuerza!, suena como muy débil ¡verdad!.
El hablar con propiedad te convertirá en una mujer segura, tal y como lo sentía y expresaba el rey David en los Salmos, y tengas que decir aun en la prueba más difícil “mi Dios vive”.
Medita en las Escrituras y haz tuya las promesas de Dios, adquiere sabiduría por medio de la meditación.
“Cuan bienaventurada y feliz es aquella mujer piadosa que ha encontrado por experiencia que su fe puede soportar el fuego, y que puede decir como Job: "He aquí, aunque El me matare, en El esperaré..." (Job 13:15.)
Y esta es la clase de mujer cristiana que nuestro amado y bondadoso Dios desea que seamos, que confiemos plenamente en El, aunque sentimos morir.
Se cuenta la historia de una mujer verdaderamente piadosa, luego de haber enterrado a su hijo sentada sola en medio de la tristeza, consiguió aliviar su corazón con la expresión:
<<Dios vive>>; después de cierto tiempo, tuvo que despedirse de otro hijo, todavía insistió:
Cada mujer cristiana ha tenido que enfrentar diversas pruebas con sabiduría y la ayuda de Dios, pero quizás aún no ha llegado la hora de experimentar esas pruebas devastadoras y dolorosas como las que vivió Job, una prueba tras otra.
¿Estás preparada espiritualmente para ello?
Sé que si dependiera de nosotras las evadiríamos ya que nos causa temor de tan solo pensarlo.
Pero debemos estar preparadas y aceptar humildemente los designios de Dios, ya que las pruebas y tribulaciones acontecen para conocer la debilidad de nuestra fe, porque solo hasta que se colocan en el horno de la prueba y la ansiedad es que se llega a perfeccionar y conocer el valor real de ella.
Toda mujer cristiana instruida en las Escrituras debe saber que su fe está ligada al padecimiento.
"y es que no solo se nos ha concedido creer en Jesucristo; sino también padecer por El".
Y en otra cita, nuestro amado Jesús nos dice:
“que en el mundo tendremos aflicción; pero que confiemos en El…”
Hermana, ora cada día, para cuando llegue el momento en que veas las olas arreciar una tras otra, no te sientas morir y no te falte la fe, y confíes en El sin titubear.
Una de las maneras correctas de dirigirse a Dios cada día es orar con propiedad diciendo:
¡Señor Tu eres mi fuerza, Señor eres mi fortaleza, Señor eres mi roca, Señor eres mi salvación en tiempo de angustia!
Muy distinto a decir: ¡Señor fortaléceme, Señor dame fuerza!, suena como muy débil ¡verdad!.
El hablar con propiedad te convertirá en una mujer segura, tal y como lo sentía y expresaba el rey David en los Salmos, y tengas que decir aun en la prueba más difícil “mi Dios vive”.
Medita en las Escrituras y haz tuya las promesas de Dios, adquiere sabiduría por medio de la meditación.
“Cuan bienaventurada y feliz es aquella mujer piadosa que ha encontrado por experiencia que su fe puede soportar el fuego, y que puede decir como Job: "He aquí, aunque El me matare, en El esperaré..." (Job 13:15.)
Y esta es la clase de mujer cristiana que nuestro amado y bondadoso Dios desea que seamos, que confiemos plenamente en El, aunque sentimos morir.
Se cuenta la historia de una mujer verdaderamente piadosa, luego de haber enterrado a su hijo sentada sola en medio de la tristeza, consiguió aliviar su corazón con la expresión:
<<Dios vive>>; después de cierto tiempo, tuvo que despedirse de otro hijo, todavía insistió:
<< Los consuelos mueren, pero Dios vive>>.
Al fin de otro tiempo murió su querido esposo, y se sentó abatida y abrumada por el dolor.
Ella tenía todavía un niño pequeño, el cual, habiendo observado lo que había dicho antes, para consolarla se le acerco y le dijo:
¿Ha muerto Dios, madre? ¿Ha muerto Dios?
Esto le llego al corazón, y con la bendición de Dios recobro la antigua confianza en su Dios, que es un Dios vivo.
Al fin de otro tiempo murió su querido esposo, y se sentó abatida y abrumada por el dolor.
Ella tenía todavía un niño pequeño, el cual, habiendo observado lo que había dicho antes, para consolarla se le acerco y le dijo:
¿Ha muerto Dios, madre? ¿Ha muerto Dios?
Esto le llego al corazón, y con la bendición de Dios recobro la antigua confianza en su Dios, que es un Dios vivo.
!Oh mujer cristiana!, es necesario que salgáis de vuestro desanimo y dolor, y animéis vuestros espíritus, unas a otras y digas como David o como el relato de esta mujer piadosa
<<Mi Señor vive>> Salmo 18:46( C.H.S)
Nosotras no servimos a ningún Dios inanimado, imaginario o moribundo, sino al Único que tienen inmortalidad, y como leales súbditos de este Rey soberano aceptemos Sus decretos y designios sobre nuestra vida y exclamemos:
<<Jehová vive, vive el Rey de Reyes>>
<<Mi Señor vive>> Salmo 18:46( C.H.S)
Nosotras no servimos a ningún Dios inanimado, imaginario o moribundo, sino al Único que tienen inmortalidad, y como leales súbditos de este Rey soberano aceptemos Sus decretos y designios sobre nuestra vida y exclamemos:
<<Jehová vive, vive el Rey de Reyes>>
Nosotras tenemos un Salvador en quien confiar y al cual orar en medio de la hora más negra, por eso digámosle "Señor, aumenta nuestra fe", y esta cita debe ser parte de nuestras peticiones diarias. Así las grandes tormentas de la duda y temor en el alma, suelen terminar en una calma maravillosa, creada y dirigida por el Espíritu de adopción.
<<Gracias a Dios por ello, porque mientras abunden las aflicciones, más abundante será Su consuelo para con nosotras>>
<<Gracias a Dios por ello, porque mientras abunden las aflicciones, más abundante será Su consuelo para con nosotras>>
¡sálvame Señor , que siento morir!
¿Habrá alguien libre de esto?
¿Habrá alguien libre de esto?
16 de noviembre de 2015
¡Madre, ayuda a formar el carácter de tus hijos!

"Que cada uno mire
cómo edifica."
1 Corintios 3:10:15
El tesoro terrenal más
preciado que una chica puede tener, es su carácter. Su carácter representara lo
que realmente es.
Si una joven se observara
más allá de lo que ella misma se ve, o de lo que la gente piensa de ella - y examina
su corazón de una manera justa y honesta, juzgándose a sí misma por los estándares del bien y del mal, de lo que su propia conciencia sanciona - entonces ella conocería si posee un buen carácter. Y esto le será de consuelo cuando sea mal entendida
y mal juzgada en determinado momento, porque conoce en lo profundo de su
corazón que actuó correctamente.
El carácter no se nos
regala al nacer – todos tenemos que construirlo. Otros pueden proporcionar el
material, poniendo delante de nosotros normas e ideales correctos, pueden
darnos la reprensión y la corrección, también pueden guiar nuestras acciones y
moldear nuestros pensamientos - pero después de todo, nosotras construimos nuestro propio carácter. ¡Somos
nosotras, nosotras mismas, las que tomamos de la influencia que nos rodea,
copiamos ideales, conseguimos modelos o estándares, y nosotras mismas hacemos
lo que seremos! Y es al inicio de la adolescencia donde se edifica el carácter.
En la infancia y durante al infancia, se recogerá el material que se usará en la edificación.
Hay influencias y enseñanzas del hogar, instrucciones morales e intelectuales recibidos en la escuela, principios religiosos, consejos dados en la iglesia y escuela dominical, los estándares morales de los compañeros de juego de nuestra infancia, los caracteres de los hombres y mujeres que conocemos, y un sin número de otras vías por las cuales la instrucción llega a nosotras – materiales que usaremos y aportaremos en nuestro edificar.
Pero la chica que se ha criado en un hogar cristiano, y por, padres vigilantes y cuidadosos – tienen una mejor oportunidad de formar un buen carácter, que aquella cuya vida ha sido menos vigilada.
En la infancia y durante al infancia, se recogerá el material que se usará en la edificación.
Hay influencias y enseñanzas del hogar, instrucciones morales e intelectuales recibidos en la escuela, principios religiosos, consejos dados en la iglesia y escuela dominical, los estándares morales de los compañeros de juego de nuestra infancia, los caracteres de los hombres y mujeres que conocemos, y un sin número de otras vías por las cuales la instrucción llega a nosotras – materiales que usaremos y aportaremos en nuestro edificar.
Pero la chica que se ha criado en un hogar cristiano, y por, padres vigilantes y cuidadosos – tienen una mejor oportunidad de formar un buen carácter, que aquella cuya vida ha sido menos vigilada.
Cuando se es adolescente todo
el material que se ha reunido edificará su carácter. Aquí el carácter es aún muy
manejable, y los hábitos se forman más fácilmente, y es más fácil quitar lo que no es, que en edad ya avanzada. Día a día la menor, ya sea consciente de lo que
esta haciendo o no, está tomando del material que tiene a su alrededor, y lo insertará
en su carácter.
Así como:
Así como:
Verdad o mentira, La
honestidad o el engaño,
El amor o el odio, La
dignidad o la desvergüenza,
La obediencia o la
rebeldía, Lo bueno o lo malo – día a día edifica su persona y va avanzando.
Y en esto las madres cristianas deben estar al pendiente y ayudar a sus hijas a construir con materiales de valor y estima.
Y en esto las madres cristianas deben estar al pendiente y ayudar a sus hijas a construir con materiales de valor y estima.
A través de la infancia,
hasta la edad juvenil, los padres son responsables de su conducta; pero, cuando
se llega a esos importantes años – las responsabilidades paternales disminuyen,
y la de ella es cada vez mayor.
A veces suele suceder que las hijas que han sido bastantes sumisas y obedientes en su infancia – en esta etapa se independizan y se rebelan, construyendo así su carácter, la cual le pesara a la joven toda su vida.
A veces suele suceder que las hijas que han sido bastantes sumisas y obedientes en su infancia – en esta etapa se independizan y se rebelan, construyendo así su carácter, la cual le pesara a la joven toda su vida.
Otras por el contrario,
cuyos hijos han sido ingobernables, con el tiempo despiertan su sentido de responsabilidad, empiezan a construir su carácter de cosas que son buenas,
rectas, honestas, y nobles.
Pero lo cierto es, que la
joven que ha aprendido a obedecer en su infancia, construye un mejor carácter.
La formación del carácter
es una tarea tan seria… usted de seguro nunca se imagino ver a algunas jovencitas
comportarse tan neciamente.
A veces me he preguntado de: ¡porque a algunos jóvenes, se les da la responsabilidad de colocar las bases de su carácter en sus vidas, justo cuando tienen el corazón despreocupado, y muy emocional con pensamientos pocos razonables!
A veces me he preguntado de: ¡porque a algunos jóvenes, se les da la responsabilidad de colocar las bases de su carácter en sus vidas, justo cuando tienen el corazón despreocupado, y muy emocional con pensamientos pocos razonables!
Si este es un asunto tan importante:
¿No deberíamos como madres cristianas, enseñar a nuestras hijas a tomar y pensar seriamente lo que están haciendo, que ningún material inadecuado o incorrecto se debe colocar en su edificio?
¿Ellas, no pueden darse el lujo, ni debemos permitir de que cultiven su presente con diversiones, y fiestas – y colocar esto en su edificio, acaso no será esto un problema a lo largo de sus vida?
¿No deberíamos como madres cristianas, enseñar a nuestras hijas a tomar y pensar seriamente lo que están haciendo, que ningún material inadecuado o incorrecto se debe colocar en su edificio?
¿Ellas, no pueden darse el lujo, ni debemos permitir de que cultiven su presente con diversiones, y fiestas – y colocar esto en su edificio, acaso no será esto un problema a lo largo de sus vida?
La formación del carácter sucede todos los
días. No hay un día que cuente para bien o para mal. Cada día veremos otra
piedra en el edificio sea: tallada, en orden y verdadera – o toda mal hecha y
torcida.
Si la jovencita ha sabido
resistir las tentaciones y superar los obstáculos, o si de los malos
pensamientos y sentimientos ha resistido; y pensamientos amables y nobles han
sido puestos en su lugar – entonces a continuación, una piedra noble y hermosa
ha sido colocada.
Pero, si cedió a los malos
pensamientos y malos sentimientos se han albergado y cultivado, o, si motivos
equivocados ha permitido, a continuación, una piedra imperfecta y fea ha sido colocada.
Así que conforme avanza
cada día, el constructor utiliza el material a mano, y lo pondrá en su
carácter, que será de toda la vida.
Se necesita un patrón, un
modelo, a seguir cuando se quiere construir algo, de la misma manera que ninguna
modista confeccionaría una prenda sin tener alguna idea de cómo será cuando la
haya terminado o tampoco haría un manto de dama con un patrón de una blusa.
Ella por el contrario usará un modelo correcto para trabajar.
De igual forma un carpintero no empezaría un edificio hasta primero tener un plano, debe tener claro en su mente de cómo será el edificio, él pedirá el modelo correcto y preciso de todas las partes del edificio a construir, para tratar de corregir todo antes de empezar.
De igual forma un carpintero no empezaría un edificio hasta primero tener un plano, debe tener claro en su mente de cómo será el edificio, él pedirá el modelo correcto y preciso de todas las partes del edificio a construir, para tratar de corregir todo antes de empezar.
Así, ningún carácter se
construye bien, si la edificadora a la verdad no tiene en su mente una imagen
de la mujer que quiere ser. Y el modelo para un buen carácter debe ser elegido
con cuidado. Y en esto debemos como madres guiarlas, y llevarlas a un auto-examen. “Ya que lo piensan ser mañana, deben estar construyéndolo hoy.”
Así como el carpintero no
llevará acabo una bonita casa de campo, copiándose del modelo de un granero; así
tampoco podrá una chica construir un buen carácter, si ciertos patrones de ella
son aquellos cuyas vidas no son buenas y verdaderas.
Cada padre debe estar al
pendiente de lo que sus hijos no creyentes están tomando como modelo o ejemplo
en sus personas, nosotros deberíamos ser los primeros ejemplos que ellos deben
tener a la vista. También debemos orar por sus vidas, darles sabios consejos, y la reprensión cuando
sea necesario aplicar.
¡Es más fácil construir un
mal carácter que un buen carácter! Siempre uno puede ir cuesta abajo con menos
dificultad, que cuesta arriba.
Lo cierto es que:
¡Es más fácil
deslizarse de la corriente – que remar
en contra de ella!
¡Es más fácil dejarse
llevar por la multitud- que permanecer derecho!
¡El carácter malo crece sin
esfuerzo! Y se da precisamente por ser descuidados e indiferentes a las
consecuencias, llegando a la ruina, y recién llega ahí, le gustaría ser noble y buena.
Si una joven ya contará con
un buen carácter, debe ser ante todo puro y verdadero, después honesta y
sincera - paciente y amable, mas
dispuesta a servir que ser servida.
¡Elijamos cada día que pasa,
construir para siempre - no solo para el
placer presente. Lo que estemos construyendo, traerá alabanza y satisfacción durante toda su vida – o será su maldición y vergüenza!
Mantenga su vara de medir a
la mano ( la Biblia) y utilícela sin restricción. Rechace todo lo que no esté a
su nivel, no importa lo agradable que pueda parecer. ¿Es correcto? ¿Será esto
bueno para mi vida? ¿Está prohibido por Dios? ¿Cumple con la aprobación de mis
padres? – estas preguntas son las que usted continuamente debe estar
preguntándose, mientras que decida que hacer o dejar de hacer.
Mucho de lo que parece
agradable hoy – después con el tiempo se descubre que era malo, y lo que obtendremos
será perdida. Si colocamos cosas simples, sin valor, y perecederas, como: la
madera, el heno y la paja, en la hora de la prueba sufriremos; por eso deben
ser rechazadas prontamente y sin dudarlo.
Hacer lo bueno a menudo
cuesta, es una lucha – pero siempre vale la pena el esfuerzo. No nos atrevamos
a dejarnos guiar continuamente por lo que otros hacen. Cristo es nuestro fundamento
en nuestro edificio y cada ladrillo que pongamos en nuestra persona debe ser de
acuerdo al modelo perfecto que El es. Cada una de sus virtudes debe estar colocadas
en nuestro carácter, esas virtudes que son eternas como lo es el oro, la plata,
y las piedras preciosas, que son las que adornaran nuestras vidas, y lo que agrada a Dios.
Las que forman sus vidas en
Jesucristo (que es la base de todo edificio), construirán un mejor carácter. Para
nosotras, sus hijas, Él es el mejor y gran modelo a imitar.
Mabel Hale
27 de octubre de 2015
13 de junio de 2015
Un consejo oportuno para las jovencitas cristianas...
12 de junio de 2015
Una Joven realizada
"Está atenta a la marcha de su hogar y no come el pan de balde."
Proverbios 31:27

Leí en la columna de la sociedad de un periódico, las alabanzas de cierta madre hacia su hija, refiriéndose hacia ella como cierta mujer joven y realizada, y la razón dada para llamarla por este altisonante término, reside en el hecho de que podía cantar, tocar bien el piano, pintar, y hablar tres idiomas, etc.
Me causo mucha risa al leer esto; porque desde mi punto de vista, estos no son los logros máximos que una joven necesita. Estas cosas son buenas en su momento, y si una niña puede adquirirlos es afortunada; sin embargo las mejores realizaciones están al alcance de cada niña emprendedora y fuerte.
En primer lugar una jovencita debe aprender cómo mantener una casa limpia y ordenada. Ella no sólo debe conocer cómo cuidar y tener en orden una habitación - ella debe realmente conocer el trabajo y hacer lo necesario para acondicionarla. Ella debe saber cómo hacer las camas, barrer, limpiar el polvo, y otras labores duras necesarios para mantener la casa en orden. No debería estar por debajo de su dignidad el conocer el uso del cepillo y el trapeador. Aunque ella no pueda hacer el trabajo con regularidad, ella debe saber cómo hacerlo y ser capaz de ocuparse del lugar cuando sea necesario.
En primer lugar una jovencita debe aprender cómo mantener una casa limpia y ordenada. Ella no sólo debe conocer cómo cuidar y tener en orden una habitación - ella debe realmente conocer el trabajo y hacer lo necesario para acondicionarla. Ella debe saber cómo hacer las camas, barrer, limpiar el polvo, y otras labores duras necesarios para mantener la casa en orden. No debería estar por debajo de su dignidad el conocer el uso del cepillo y el trapeador. Aunque ella no pueda hacer el trabajo con regularidad, ella debe saber cómo hacerlo y ser capaz de ocuparse del lugar cuando sea necesario.
La joven debe ser capaz de cocinar comidas buenas y nutritivas. No es suficiente con que ella prepare fudge, ensalada, y pastel. Ella debe ser capaz de cocinar verduras y carnes de una manera apetitosa.
La joven debe ser capaz de lavar su propia ropa, y debe hacerlo bien. El vapor no arruinará su piel, ni arruinara sus manos por el proceso. Ella tendrá mucha más simpatía por aquel cuya vida se compone de trabajo duro, cuando ella sienta de vez en cuando el dolor de espalda que viene por esta clase de labor.
La joven debe ser capaz de lavar su propia ropa, y debe hacerlo bien. El vapor no arruinará su piel, ni arruinara sus manos por el proceso. Ella tendrá mucha más simpatía por aquel cuya vida se compone de trabajo duro, cuando ella sienta de vez en cuando el dolor de espalda que viene por esta clase de labor.
Nuestra jovencita debe saber coser, y remendar. Se necesita tiempo y paciencia para aprender estas cosas - pero vale la pena a largo plazo.
Hay algunas niñas que piensan que nunca vendrán tiempos en que estas cosas le serán necesarias. La niña puede alegar que ella no necesita hacer este tipo de trabajo, que su padre es capaz de contratar a alguien para que lo haga.
Hay algunas niñas que piensan que nunca vendrán tiempos en que estas cosas le serán necesarias. La niña puede alegar que ella no necesita hacer este tipo de trabajo, que su padre es capaz de contratar a alguien para que lo haga.
Eso puede ser cierto; pero también es cierto que muchas niñas que iniciaron la vida de manera tan fácil, han llegado a circunstancias en las que no podían permitirse el lujo de pagar una persona para su ayuda.
Nunca olvidaré el desconcierto de una querida niña que había llegado a ser absolutamente realizada en otros roles - pero no había aprendido estas artes hogareñas, y no empezó a aprender de ellos hasta que tuvo dos hijos pequeños que cuidar. ¡De insignificante ayuda le era la música y la pintura en esos momentos!
Lo que ella necesitaba sólo eran las cosas que hemos estado hablando hasta ahora.
Nuestra joven realizada, debe saber cómo cuidar de su propio cuerpo, manteniéndolo limpio y en una condición saludable. Todo su aprendizaje será de poca utilidad, si ella es enfermiza y débil.
Nuestra niña debe también aprender de alguna manera útil a ganarse su salario, por lo que en caso de necesidad, ella debe ser capaz de ganarse su propio medio. Este tipo de cosas suceden en la vida, cuando la chica es protegida del peligro y la dificultad - es empujada fuera de la mano de la providencia; y si no es capaz de hacer algo productivo para su propio sustento, su suerte será triste en verdad!
Nuestra niña debe también aprender de alguna manera útil a ganarse su salario, por lo que en caso de necesidad, ella debe ser capaz de ganarse su propio medio. Este tipo de cosas suceden en la vida, cuando la chica es protegida del peligro y la dificultad - es empujada fuera de la mano de la providencia; y si no es capaz de hacer algo productivo para su propio sustento, su suerte será triste en verdad!
Y cada chica debe tener una instrucción en economía, o por lo menos una comprensión de los métodos comunes de negocios.
Muchas son las mujeres que se enfrentan al mundo con terror, porque deben hacer negocios y no tienen idea de cómo se hace.
Estas cosas que os he estado hablando constituyen, me parece, una base real para logros verdaderos y nobles, y todo lo que una jovencita puede aprender por encima de esto, será para que muchos la elogien y reconozcan.
Estas cosas que os he estado hablando constituyen, me parece, una base real para logros verdaderos y nobles, y todo lo que una jovencita puede aprender por encima de esto, será para que muchos la elogien y reconozcan.
Ella debe saber cómo atender a los huéspedes.
De acuerdo a su lugar en la vida, debe ser capaz de ser anfitriona para sus amigos y los que entran en sus puertas, y hacerlo con naturalidad y gracia.
Aunque las jóvenes de hoy en día están ingresando en las puertas abiertas de las oportunidades, en todas partes, convirtiéndose en maestras, mujeres de negocios y líderes sociales - sin embargo la mayoría de ellas, después de todo, con el tiempo llegan a convertirse en amas de casa y madres.
Y como este es el trabajo de vida de muchas, ¿no deberían todas ellas ser realizadas en aquellas cosas que son más necesarias?
Aunque las jóvenes de hoy en día están ingresando en las puertas abiertas de las oportunidades, en todas partes, convirtiéndose en maestras, mujeres de negocios y líderes sociales - sin embargo la mayoría de ellas, después de todo, con el tiempo llegan a convertirse en amas de casa y madres.
Y como este es el trabajo de vida de muchas, ¿no deberían todas ellas ser realizadas en aquellas cosas que son más necesarias?
Ya que prácticamente todas las niñas tienen una casa para aprender estas cosas ahí, ¿no deberían tomar provecho de sus oportunidades?
El mundo va a llamar a la mujer realizada, a que tome un lugar en la vida social – y en el trabajo del mundo - pero no olvidemos nosotras estas realizaciones, que son los cimientos verdaderos de trabajo de la mujer y su lugar en la vida.
Mabel Hale.
2 de junio de 2015
28 de mayo de 2015
Haciéndose Ella Misma Hermosa
(Mabel Hale- 1922)
Busque la bondad y la pureza, luego esfuércese
por mantener el cuerpo en armonía con la belleza del corazón.
Tómese el tiempo para estar presentable - pero no utilice el tiempo en el espejo como un oficio amoroso. Deje que su principal encanto sea de corazón y mente - no el de la cara y la figura.
Son muchas tentaciones peculiares
para aquellas que son sólo preciosas de cara, sin verdadera belleza del alma ¡una cara bonita es un regalo peligroso!
"Engañosa es la gracia y vana
la hermosura; la mujer que teme al Señor esa será alabada" Proverbios
31:30
A veces, para mi diversión, he leído en las revistas esas cartas cómicas
que las niñas escriben a los especialistas en belleza.
Si estas cartas podrían unirse todas, en una sola, sería leer algo como
esto:
¿Cómo puedo hacerme tan hermosa, y ser admirada por mi buen aspecto?,
¡quiero librarme de todos mis defectos, mis pecas, y respingar mi nariz, mis
espinillas y mi pelo fibroso! ¡Me gustaría tener mis manos y brazos muy bien
formados, me gustaría ser ni demasiada
gruesa ni demasiada delgada!
Dígame, señorita especialista, ¿cómo puedo hacerme hermosa?
El hombre sabio de la antigüedad ha respondido a esta pregunta en palabras
que son más apropiadas: "Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la
mujer que teme al Señor será alabada".
Toda muchacha es amante de la belleza <<Hermosas casas, hermosos
muebles, flores hermosas, hermosas ropas, rostros hermosos >> - en cualquier
cosa que la belleza es encontrada, habrán muchachas que la admiren. Desde el
momento en que sus pequeñas manos pueden alcanzar, y sus labios de bebé puedan
balbucear las palabras, ellas están admirando estas "cosas bonitas" y
cuando un poco de aquella belleza es
suya su placer es ilimitado.
Cada chica anhela ser hermosa. Hay en la mujer una naturaleza tan profunda, como la humanidad, que la obliga a luchar por la
buena apariencia.
La tristeza más desesperada que existe para una chica joven, es que ella
esté convencida de que es
irremediablemente fea e indeseable.
¡Oh, las amargas lágrimas que se han derramado por pecas, o una piel áspera
y llena de acné, y la energía que ha sido gastada en pintura y polvos, y en
ondear los rizos para hacerse ella misma hermosa!
El deseo de ser hermosa no es poco femenino. Una mujer que no es hermosa,
no puede debidamente ocupar su lugar.
Pero, hay que señalar esto – La
verdadera belleza no es de la cara, sino la del alma - Esta belleza es profunda
y duradera, que va a brillar fuera de la cara, y va hacerla encantadora.
Esta es la belleza que debe ser
primero buscada y admirada. Es una cualidad de la mente y el corazón - y se
manifiesta en palabra y obra.
¡Un corazón feliz, una cara sonriente, palabras y actos de amor, y el deseo
de ser útil, hará que cualquier chica sea hermosa!
Un deseo de ser encantadora y agradable a la vista, no debe ser condenado
por completo.
La Belleza de la cara y la forma no se da en todas las personas; pero
cuando están presentes, pueden ser una bendición, si se utilizan correctamente.
Pero una chica no tiene por qué sentir que su vida está arruinada, si ella no
posee estas cosas exteriores.
El cuidado apropiado de su persona y su vestido, logrará que una chica poca
atractiva tenga buen aspecto.
¿Qué es más repugnante que una mujer
desaliñada? con su cabello despeinado, su cara y el cuello que necesitan de
agua y jabón, su vestido en necesidad de reparación, sus zapatos sucios - ella
ofrece una imagen de rechazar.
A pesar de que podría tener un gran corazón y muchas otras cualidades
deseables - pero su aspecto descuidado los ocultara de la vista.
Pero la que siempre se mantiene a sí misma vestida con gusto, ordenadamente,
y su persona aseada y ordenada, es atractiva y agradable.
Su cuidado personal sólo aumentará la gracia de su personalidad.
Es de lamentar cuando una chica carece de sensibilidad de preocupación y
vergüenza, sobre sí misma, podría ser captada con su vestido descuidado y
desordenado.
Ella debe disfrutar de mantenerse presentable y atractiva, no sólo cuando
sale o recibe huéspedes - sino para agradar a los familiares de casa también.
Pero cuando una chica es siempre pinturas y polvos en la cara, tanto así que
ella se parece a una chica de anuncios de cosméticos - mostrará solo un corazón
necio, que no es hermoso.
En el vestidor de una determinada escuela, una pregunta surgió entre
algunas chicas en cuanto a quien tenía las manos más hermosas.
La maestra escuchó atentamente a sus chicas. Mientras ellas comparaban sus
manos y explicaban los secretos de cómo mantenerlas bien.
Nettie, dice: que una chica no puede mantener sus manos perfectas si lava
platos o barre.
Maude, habló de los efectos
perversos de sol frío y el viento.
Stella, habló de su crema para el cutis favorita.
Ethel, habló de la manicure apropiada.
Por último la maestra hablo, en mi parecer “Jennie Higgins tiene las manos más bellas de cualquier chica en la escuela".
Por último la maestra hablo, en mi parecer “Jennie Higgins tiene las manos más bellas de cualquier chica en la escuela".
"Jennie Higgins” exclamó con
asombro Nettie.
La maestra replico, sus manos son ásperas y rojas, y se ven como si ella
nunca tuviera cuidado de ellas. Nunca hubiera
pensado en ellas como hermosas, si no hubiese
visto esas manos que llevan comida a los enfermos, y refrescan la frente
de las personas ancianas. Ella es la ayuda principal de su madre viuda, ella es
quien ordeña, lleva la madera y el agua, sí, y lava los platos de la noche y de
la mañana, para que su madre este libre del trabajo duro.
Nunca he sabido que ella se
encuentre demasiada cansada para no hablar cariñosamente a su pequeña hermana,
y ayudarla en su juego.
He encontrado esas manos tan ocupadas ayudando a su hermano en su cometa. AI
decirte: “Que creo que son las manos más hermosas que nunca he visto”, es
porque siempre están ocupadas y ayudando en alguna parte.
“Esta es la belleza en la que cada niña debe esforzarse - la belleza que
viene de la generosidad y la utilidad”.
La belleza del rostro y su forma, es secundaria en importancia, pero no
debe ser despreciada si se utiliza
correctamente, la belleza personal es un buen regalo; pero si esta trastorna la
mente de una niña - se convertirá en una maldición para ella.
Tenga en cuenta a tales mujeres, que por causa de las hazañas nobles que
han logrado, se ha hablado mucho de ellas en la prensa pública, como: Frances
Willard, Florence Nightingale, o Edith Cavel - y considera si tú alguna vez,
escuchaste de ellas si fueron bonitas o no. Nadie piensa en esas pequeñeces
cuando se habla de lo grandes que son de alma.
¡La chica que depende de su cara
bonita o la forma de la atracción, son más dignas de lástima!
Esos artículos en revistas que exaltan la idea de la belleza exterior,
están complaciendo a la parte más vil de la naturaleza.
Uno puede ser perfectamente hermosa de lejos, pero ese tipo de belleza se
va y carece de la verdadera belleza que es como una diadema real en la cabeza.
Las que ocupan mucho tiempo en aumentar sus encantos personales están
viviendo en un nivel inferior.
Un alma hermosa que brilla hacia fuera con un rostro poco atractivo - es
mucho más atractivo que una cara hermosa, de la que se ve en un alma llena de
egoísmo y orgullo.
<<Mi pequeña amiga, no seas
descuidada de la buena apariencia que Dios te ha dado, ten cuidado al vestirte
y asistir a la pulcritud personal; el desorden y el descuido ocultan la belleza
de buenas acciones - pero la grandeza de alma y nobleza de corazón, esconden la
imperfección del rostro>>.
Tómese el tiempo para estar presentable - pero no utilice el tiempo en el espejo como un oficio amoroso. Deje que su principal encanto sea de corazón y mente - no el de la cara y la figura.
¡Busca la verdadera belleza que dura
incluso en la vejez!
Salomón, en uno de sus dichos sabios, expresó claramente lo malo de una
mujer que es hermosa de cara, pero que carece de la verdadera belleza del alma:
"Al igual que un anillo de oro en el hocico de un cerdo - es una mujer
bella pero indiscreta” Prov 11:22.
Así como los cerdos pueden sumergirse con la joya de oro en la suciedad y lodo
donde el escavó en la inmundicia - lo
hará una mujer bonita que no es piadosa, su belleza la arrastrara hasta lo más
bajo.
2 de mayo de 2015
Una Joven en las manos de Dios
Hoy en día vemos con mucha tristeza como esta generación se va degradando de la manera más terrible, jóvenes que van tras sus propias pasiones, lleno de desenfrenos y actos liberales perversos.
No quieren oír y saber sobre el bien, sobre Cristo y Su santa Palabra. Ignorando las terribles consecuencias que obtendrán por sus pecados, y de la paga que está les otorgará.
Soy una joven que creció en un hogar cristiano, desde muy pequeña fui instruida en las cosas del Señor por mis padres, se me enseño a temer a Dios y a honrar Su Palabra, debo decir que el guardar todo esto, me libro y restringió de cometer pecados degradantes en esta parte de mi juventud. Hasta el día que el Señor me otorgo Su gracia de salvación, le estoy muy agradecida a mi Dios por bendecirme, y darme una vida nueva, y un nuevo corazón.
Siento mucha pena que esto no haya sucedido así con mis hermanas de sangre, que a pesar de que ellas crecieron conmigo escuchando las mismas cosas de Dios, con el pasar el tiempo, se olvidaron del temor hacia Él, siguieron sus propios caminos, y buscaron satisfacerse ellas mismas en los deseos y placeres de este mundo, y a pesar de que ya se encuentran cosechando lo que sembraron, prefieren seguir viviendo en esa vida llena de dolor y tristeza, en desobediencia abierta, lejos, sin Dios, acumulando ira para el día del juicio, Dios les conceda un día salvación.
Por tal motivo considero apropiado hablarle aquellas jovencitas que como “yo” crecieron en un hogar cristiano y estuvieron expuestas desde su niñez a las enseñanzas de Dios y ahora menosprecian la Ley de Dios y Su persona.
Jovencita, se que por lo mismo que no has sido regenerada, tu naturaleza caída, gustara de las pasiones de este mundo, cosas que parecen bonitas y encantadoras a tus ojos; pero que son como un hoyo sin salida. De seguro, manifiestas ya las mismas reacciones de menosprecio que sienten las hijas de los impíos a las cosas de Dios tal como: fastidio a los devocionales de las Escrituras, la oración, y el asistir a la iglesia junto a tus padres, menosprecias los consejos sabios de tus padres y te parecen tan aburridos y cansados, sientes indiferencia al amor que te tienen, no te causa dolor sus lagrimas a causa de tu mal comportamiento, odias y niegas si alguien te relaciona con el cristianismo a causa de tus padres.
Jovencita, se que por lo mismo que no has sido regenerada, tu naturaleza caída, gustara de las pasiones de este mundo, cosas que parecen bonitas y encantadoras a tus ojos; pero que son como un hoyo sin salida. De seguro, manifiestas ya las mismas reacciones de menosprecio que sienten las hijas de los impíos a las cosas de Dios tal como: fastidio a los devocionales de las Escrituras, la oración, y el asistir a la iglesia junto a tus padres, menosprecias los consejos sabios de tus padres y te parecen tan aburridos y cansados, sientes indiferencia al amor que te tienen, no te causa dolor sus lagrimas a causa de tu mal comportamiento, odias y niegas si alguien te relaciona con el cristianismo a causa de tus padres.
¿No te das cuenta que toda esta rebeldía y desprecio te trae juicio, y condenación?, ¿Crees tú, que alcanzaras más misericordia y perdón, delante de Dios, cuando juzgue a los moradores de la tierra, que alguien que no estuvo expuesta a la Ley de Dios?
Y sueles decir con tu corazón endurecido y tu necio hablar que es tu vida y que te dejen vivirla, escucha lo que el Señor te dice: "Cuando esa persona escuche estas maldiciones y se crea bendito, diciendo para sí: <<Yo seguiré haciendo lo que me dé la gana, no me va a pasar nada”, entonces el resultado será desastre total." Deut 29:19>> Amada jovencita, no prefieras seguir sirviendo al mundo, y seguir bebiendo de la copa de la muerte. En otro texto, el Señor te dice: <<Hoy deben elegir qué prefieren. ¿Quieren que les vaya bien, o quieren que les vaya mal? ¿Quieren tener vida, o prefieren la muerte? Deut 30:15>>
No sabes cuánto bien trae apartarse del pecado y vivir una vida moral hasta el día en que Dios concede Su salvación por medio de Jesucristo. ¡Como negar y rechazar a alguien tan santo como “Jesucristo” que lo único que desea para nosotras es el bien!, ¡y desear estar cautiva de un ser tan malo y perverso como lo es Satanás, haciendo las mismas obras que él!
Quiera Dios que de corazón prestes atención a lo que te digo, pídele a Dios que no te haga caer más bajo de lo que ya te encuentras, muchas hermanas que fueron jóvenes en su tiempo hoy lamentan no haber buscado correctamente a Dios; por eso búscalo en oración constante para que en tu juventud, Él se revele a tu vida, medita en Su Palabra pídele que abra tus ojos e incline tu corazón hacia Él, búscale cada día como el aire que respiras, escucha la instrucción y amonestación de tus padres, participa de las cosas de Dios, no te digo que finjas ser cristiana, solo te digo que busque a Dios con corazón sincero, al igual que Timoteo que fue instruido desde niño en las Escrituras; ya de joven le fue dado salvación, puede suceder lo mismo contigo…
Quizás me digas: ¡yo le busco y no pasa nada en mi!
Mi amada amiga el Señor no miente cuando dice en: Jer 29:13 “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. (Y esta es la clave) venir a Él sin excusas, sin abrazar pecados, arrepiente de ellos y abandónalos y alcanzaras de Su salvación y misericordia, y así como yo, que ahora soy una jovencita en las manos de Dios, lo estés tú también un día.
Y las que ya contamos con salvación,
sigamos amando a DIOS con todas nuestras fuerzas, y seamos hacedoras de Su Palabra, fiel ejemplo para muchas Jóvenes y que <<sobre toda cosa guardemos; nuestro corazón porque de El mana la vida (Prov.4:23) >>
sigamos amando a DIOS con todas nuestras fuerzas, y seamos hacedoras de Su Palabra, fiel ejemplo para muchas Jóvenes y que <<sobre toda cosa guardemos; nuestro corazón porque de El mana la vida (Prov.4:23) >>
Prepárate en cuerpo y alma, se santa en toda tu manera de vivir (conversación, conducta, vestir, pensamientos), que te conozcan por ser una joven piadosa y temerosa de DIOS, no debes dar rienda suelta a los deseos carnales, martiriza cada día en el poder del Santo Espíritu. No te dejes engañar por el enemigo que busca como hacerte caer en pecado, de Como destruir tu vida alejándote así de tu creador y Señor.
Recuerda lo que dice en: 1Juan 2:15-17. “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Sí alguno ama al mundo, el amor del padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
<<Se una jovencita en las manos de Dios>>
17 de abril de 2015
4 de marzo de 2014
Padres cristianos con hijos incrédulos
Las Escrituras nos dicen que nuestros afectos tienen un orden y no se trata de decir amo a Dios solo de palabra, sino que verdaderamente tendrás que darte cuenta que a veces con nuestras acciones priorizamos el amor hacia los hijos y no a quien le corresponde esto es a Dios.
Sé que hay muchas madres cristianas que al igual que yo, también en determinado momento han caído en pecado, y quizás no solo una vez, peor aún, continúan pecando por amor a sus hijos, reincidiendo y abrigando esto como algo que Dios aprueba.
Les contare que cierto día: ....Sonó el teléfono, y fui presurosa a contestar, al levantar el auricular mi hija me dijo en voz baja y con señas: si es para mí ¡dile que no estoy!, ¡por favor!, ¡no estoy! ¡No estoy!, ¡estoy muy ocupada!.. Le mire su carita de niñita rogándome y respondí: ¡ella está bañándose! ¡No puede contestarte ahora! (Era su amiguita)... Tuve en unos segundos mi momento de tiniebla, ¡peque! ¡Oh, Dios que hice, mentí!, ¡me sentí tan mal!, ¡que dolor en el alma, no cesaba de pedirle perdón a Dios!
Por un momento me sentí resentida con mi hija; pero lo cierto es que ella no me obligo. Yo era responsable por ese pecado, pues si yo estoy en luz, debería haber dado fruto de luz en bondad, justicia, y verdad (Efesios 5:9).
¡Con cuanta rapidez caí en esto! Que mal me sentía, tanto así que mi hija noto lo mal que estaba, y acercándose me dijo que la perdone que nunca más me iba a poner en esa situación, y le respondí: que ¡sí!... que “sería la primera y la última vez, que yo participaba en su mentira, que debería aprender a ser sincera y solucionar correctamente sus diversas situaciones”.
Ahora querida hermana quiero que te detengas y mires si eres de esas mamis débiles, consentidoras, y engreidoras. Si fuese así te aconsejo que te propongas en tu corazón a no ser más cómplice de los pecados de tus hijos, y que con la ayuda de nuestro bendito Señor, pongas tus cinco sentidos, tu conciencia más sensible y puedas rechazar el pecado en tu vida y la de tus hijos en cualquier circunstancia.
Se viven tiempos muy difíciles de mucha perversión, y ni siquiera esta perversión es evidente solo en hogares incrédulos sino que se ve aún dentro de algunos hogares cristianos y todo porque toleran y consienten los pecados de sus hijos. Se puede decir que es casi el mismo índice de hijos que maltratan y ofende a sus padres con palabras violentas y ofensivas, hijos sin amor por sus padres, desconsiderados, irrespetuosos, irresponsables, desobedientes, hijos con vida sexual promiscua, con embarazos no deseados, hijos envueltos en alcohol, y drogas, etc. En fin son hijos que gobiernan el hogar en lugar que sean los padres quienes lo gobiernen.
No se trata de que como creyente solo cuides tu vida personal en cuerpo, alma y espíritu; implica también que cumplas tu deber y responsabilidad de madre, como el de cuidar de tus hijos de una manera bíblica en amor y el lugar donde vives, esta vez no estoy tratando en este artículo de las cosas materiales que tienes que proveer; hablo de lo espiritual y moral, de lo que el Señor manda porque esto es lo principal, y le agrada. Si tienes esposo creyente y ambos se han dejado dominar por los hijos es hora de poner orden y gobernar en casa como Dios manda, aquí algunos consejos respecto a esto:
1. No permitas que tus hijos pequeños te respondan, te falten el respeto, te ignoren, y den la espalda cuando les estás hablando. Debes enseñarles que te respondan correctamente con respeto y amor, que nos miren mientras les hablamos, por más pequeños que estos sean, debemos enseñarles que nos honren Efesios 6:1-3
Enséñales desde muy chicos que papá y mamá merecen ser respetados; que pecan contra Dios cada vez que ellos faltan en esto. Hazles participes de los devocionales, canta con ellos, y ora, aunque sean pequeños.
No permitas que tus hijos te golpeen con objetos o levanten la mano, no hagas una fiesta a su malcriadez, es pecado, reprende con amor este mal y se firme cuando lo hagas.
Conoce que un padre o una madre sin voluntad, ni autoridad sobre sus hijos, tiene muchos pecados cometidos por amor a ellos. Si permites esto será tu vergüenza como lo dice:
Prov 10:1 “El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre”.
Y es que la conducta del hijo afecta a los padres, para bien o para mal. Y los encargados de formar esta conducta son los padres y a los padres no les debe costar el mostrar que ellos son los que mandan.
Pro 22:6 “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”.
2. Si tus hijos son jovencitos(as) no permitas que te influyan con sus costumbres como: su hablar, música, ropa, vídeos, amigos, tatuajes, piercing, etc.
Acércate y háblales con sabiduría, amor y firmeza; que mientras ellos estén bajo tu cuidado y techo, deberán vivir bajo los principios bíblicos y consejos de las Escrituras.
Si la madre cristiana tuviere esposo creyente juntos deberán instruirlos cada día en un tiempo de oración, meditación de la Palabra y consejos a sus hijos.
Si fuera el caso que el Señor mostró Su gracia y Su perdón en sus vidas ya con hijos jovencitos es necesario antes que todo pedirles perdón, perdón porque en ignorancia se les impartió costumbres y una forma de vida pecaminosa, lejos de los principios divinos.
No basta decir a nuestros hijos: “Somos cristianos, Cristo nos salvo”, se deberá explicar la nueva forma de vida que tendrán y que como padres también tienen el deber de impartir estos principios bíblicos a la vida de ellos y dentro del hogar.
Algunos padres cristianos dejan que sus hijos vivan como quieran, diciendo “bueno yo no puedo obligarlos, ya Dios a su tiempo les salvara”, la Biblia no dice que nuestros hijos tienen que vivir como inmundos bajo nuestro ¡cuidado!
La fe de los padres creyentes debe influenciar en sus vidas.Cuando dicen las Escrituras que nuestros hijos son santificados por nuestra fe lo dice desde el momento que el Señor te salvó, tengan la edad que ellos tengan y más si se encuentran aún bajo nuestro cuidado
Se les debe decir que hay mandatos y principios que cumplir en casa establecidos por Dios y que serán determinantes en cumplirlos tal y como se le ordeno a Abraham en:
Génesis 18:19 “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”.
Recuerda que tu Dios es santo y celoso que tu hogar está separado como un lugar donde viven hijos de Dios.
3. Si Cristo les salvo ya con hijos adultos y estos viven aún en casa, como creyentes tendrán que reunir a sus hijos y a quienes vivan en casa, decirles claramente la fe que profesan y las implicancias que conlleva ser hijo de Dios, que si antes eran participes de ese estilo de vida lo hacían por ignorancia porque no conocían lo que la Biblia dice acerca del pecado, pidan perdón por esto; pero ahora que en el amor de Cristo recibirán ejemplo de vida piadosa en integridad, verdad, y amor verdadero que solo Dios da.
Como esposos, hagan sus devocionales oren y canten alabanzas al Señor, y pongan en oración la vida de su familia, inviten a sus hijos un día a participar de los devocionales para hablarles del Evangelio y si no quieren participar no los insistas; pero nunca te amoldes a sus costumbres y forma de vida dentro de tu casa, tienes que ser ejemplo en conducta y fidelidad a nuestro Señor Jesucristo.
Si alguno de tus hijos no le gusta las reglas y te dijere ¡me voy de la casa! ¡No le detengas! Solo te quiere jugar al sentimiento, o pretende pesar el amor que le tienes contra el amor que tienes a Dios (y esto será tu prueba
Aun si sintieras que tu corazón se rompe en pedazos, recuerda que tu vida y la de tu familia está en manos de Dios, y nada pasa desapercibido a los ojos de Dios y como dice en:
Mateo 10:37 El que ama al padre o a la madre más que a Mí, no es digno de Mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a Mí, no es digno de Mí.
Si alguno de tus hijos se va de casa preferible es que practique su pecado lejos y no dentro de tu hogar, para que tu vida cristiana no sea cuestionada por tus vecinos y familiares; y no sea tu familia similar a una familia incrédula que consienten los pecados de los hijos.
Aprende a confiar en Dios y dobla rodillas, confiando en Su Palabra, y con el tiempo Dios les conceda salvación a tus hijos y vuelva sus corazones hacia ti.
Recuerda la historia de Eli y sus hijos la manera como él consintió el pecado de sus hijos, él en lugar de tener en un altar a Dios, levanto altar a su hijos consintiéndoles sus pecados, estos vivían sin temor como si su padre (Eli) no hubiese conocido la ley “del Dios a quien decía servir” ¿Cuál fue su fin? la muerte. ¿Hay alguna similitud de tu vida con la de él?..Quiera Dios que no!
Jesús dejo escrito que “Él seria espada que divide”, pero ahora el amor a los hijos no ha causado el rompimiento con el pecado totalmente de la vida de muchos. Los padres creyentes deben ser obedientes, reprender las obras infructuosas de las tinieblas, y no ser participes de ella. Recuerda que hay un orden en el amor.
No te sorprendas si reacciona mal y te diga pero yo tengo mi vida, ya me acostumbre a tener fiestas en casa y tomar con mis amigos, es ahí donde le dirás que ustedes no le pueden forzar a vivir como ustedes, pero que es tu hogar y tendrá que vivir bajo sus reglas mientras viva con ustedes.
Es muy lamentable y vergonzoso que los hijos de muchos cristianos estén envueltos en pecados escandalosos más que los hijos de los incrédulos, si tus hijos llegarán a estar envueltos en pecados terribles que sea por sus propias cuentas no porque tú les consientes, no porque jamás hayan oído del temor de Dios de tus labios, no porque no se les haya enseñado a buscar de Dios y atesorar en sus corazones los mandamientos dados por Dios a todo ser humano, es verdad que solo el creyente puedo obedecerlo;pero aun a si, si el incrédulo anduviese y tratase de vivir como dicen las Escrituras sus vidas no serian totalmente devastadas por el pecado.
Conozco creyentes que han criado a sus
hijos en el temor del Señor, apartándolos e instruyéndolos en amor y determinación desde muy pequeños, y ahora de jóvenes ellos han agradecido a sus padres por haberlos cuidado de practicar cosas terribles (por el consejo de Dios dado); y en el tiempo de Dios esta instrucción fue para salvación en sus vidas al igual como sucedió con Timoteo, quien fue instruido en las Escrituras desde pequeño por su madre y abuela. El Señor es fiel el cumple lo que dice; pero si tú conscientes las majaderías de tus hijos desde pequeños, tu conciencia pasara por alto las prácticas pecaminosas que ellos hagan conforme crezcan, y vendrán a casa con una novia diferente, practicando fornicación, irresponsables, tendrán una vida miserable y se cumplirá lo que está escrito:
Pro 17:25 “El hijo necio es pesadumbre de su padre, Y amargura a la que lo dio a luz”.
4. Si tu matrimonio fuese un matrimonio mixto donde solo tú eres creyente y tu esposo es incrédulo, no eres ajena a esta instrucción, pues igual tienes una gracia concedida por Dios.
Con tu conducta y comunión diaria con Dios te ayudarán a influenciar a tus hijos en los principios divinos. Tal y como lo hizo la madre de Timoteo casada con un pagano (para ella no fue obstáculo el tener a un incrédulo como esposo). Otra vez te digo tienes una gracia especial concedida por el Señor, no estás sola.
Si tú eres una verdadera mujer creyente pondrás por obra lo que Dios manda, tu perseverancia, temor y fidelidad al Señor, dará su fruto.
También he conocido mujeres cristinas que nunca en su vida han recibido esta enseñanza y en su vejez terminaron “botadas en un rincón” de sus propias casas.
Hijos que convirtieron sus casas en lugares donde se expende licor, todo porque no les enseñaron a estos a respetar su hogar y sobre todo a tener temor a Dios.
¿Acaso el obedecer los mandatos de Dios traen agravio a nuestras vidas? Como para no ponerlo por obra.
Así como también he visto mujeres y padres cristianos muy estrictos que hicieron que sus hijos los honren, celosos de sus hogares, que no permitieron, ni consintieron estos pecados dentro del hogar que Dios les concedió y por lo tanto no tuvieron una vida vergonzosa con sus hijos al contrario tuvieron buen testimonio en la crianza y vida de sus hijos, como dice:
Pro 10:1 “El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre”.
Es necesario que los hijos incrédulos conozcan, perciban el celo, y temor a Dios, que los padres tienen hacia Dios, pues solo así aprenderán que el Dios de sus padres es real y que es un Dios santo y que el Evangelio de Jesucristo que predican es vida. De otra manera al no hacerlo solo ayudará a que sus vida sea desdichada como cualquier hijo de impío sin consejo y amonestación bíblica, y darás cuenta a Dios por no haber influenciado con el testimonio de Su Evangelio en todas las áreas de tu vida, si bien sabemos que la salvación es de Dios, pero también Él otorgo responsabilidades a los padres cristianos y estos deben cumplirlas si o si.
Si servimos y adoramos aun Dios santo debemos ser santos en toda nuestra manera de vivir. Debemos glorificar a Dios con nuestras vidas, que nuestros hijos sepan que predicamos a Cristo nos sólo con palabras sino con hechos. Recuerda que los niños traen al mundo el pecado en el corazón, por eso tienen una inclinación interior a pecar; porque está fijada muy cerca del alma.
Presta atención a esos pecados que parecieran insignificantes y de las cuales estas participando, mientras aun tengas vida, hay que volver a la senda de vida y prepararlos con amor y una firme determinación para salvación y bendición.
Que nuestros hijos sepan que, “le debemos primero amor y obediencia a Dios antes que a nuestros hijos”.
Si la madre cristiana tuviere esposo creyente juntos deberán instruirlos cada día en un tiempo de oración, meditación de la Palabra y consejos a sus hijos.
Si fuera el caso que el Señor mostró Su gracia y Su perdón en sus vidas ya con hijos jovencitos es necesario antes que todo pedirles perdón, perdón porque en ignorancia se les impartió costumbres y una forma de vida pecaminosa, lejos de los principios divinos.
No basta decir a nuestros hijos: “Somos cristianos, Cristo nos salvo”, se deberá explicar la nueva forma de vida que tendrán y que como padres también tienen el deber de impartir estos principios bíblicos a la vida de ellos y dentro del hogar.
Algunos padres cristianos dejan que sus hijos vivan como quieran, diciendo “bueno yo no puedo obligarlos, ya Dios a su tiempo les salvara”, la Biblia no dice que nuestros hijos tienen que vivir como inmundos bajo nuestro ¡cuidado!
La fe de los padres creyentes debe influenciar en sus vidas.Cuando dicen las Escrituras que nuestros hijos son santificados por nuestra fe lo dice desde el momento que el Señor te salvó, tengan la edad que ellos tengan y más si se encuentran aún bajo nuestro cuidado
Se les debe decir que hay mandatos y principios que cumplir en casa establecidos por Dios y que serán determinantes en cumplirlos tal y como se le ordeno a Abraham en:
Génesis 18:19 “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”.
Recuerda que tu Dios es santo y celoso que tu hogar está separado como un lugar donde viven hijos de Dios.
3. Si Cristo les salvo ya con hijos adultos y estos viven aún en casa, como creyentes tendrán que reunir a sus hijos y a quienes vivan en casa, decirles claramente la fe que profesan y las implicancias que conlleva ser hijo de Dios, que si antes eran participes de ese estilo de vida lo hacían por ignorancia porque no conocían lo que la Biblia dice acerca del pecado, pidan perdón por esto; pero ahora que en el amor de Cristo recibirán ejemplo de vida piadosa en integridad, verdad, y amor verdadero que solo Dios da.
Como esposos, hagan sus devocionales oren y canten alabanzas al Señor, y pongan en oración la vida de su familia, inviten a sus hijos un día a participar de los devocionales para hablarles del Evangelio y si no quieren participar no los insistas; pero nunca te amoldes a sus costumbres y forma de vida dentro de tu casa, tienes que ser ejemplo en conducta y fidelidad a nuestro Señor Jesucristo.
Si alguno de tus hijos no le gusta las reglas y te dijere ¡me voy de la casa! ¡No le detengas! Solo te quiere jugar al sentimiento, o pretende pesar el amor que le tienes contra el amor que tienes a Dios (y esto será tu prueba
Aun si sintieras que tu corazón se rompe en pedazos, recuerda que tu vida y la de tu familia está en manos de Dios, y nada pasa desapercibido a los ojos de Dios y como dice en:
Mateo 10:37 El que ama al padre o a la madre más que a Mí, no es digno de Mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a Mí, no es digno de Mí.
Si alguno de tus hijos se va de casa preferible es que practique su pecado lejos y no dentro de tu hogar, para que tu vida cristiana no sea cuestionada por tus vecinos y familiares; y no sea tu familia similar a una familia incrédula que consienten los pecados de los hijos.
Aprende a confiar en Dios y dobla rodillas, confiando en Su Palabra, y con el tiempo Dios les conceda salvación a tus hijos y vuelva sus corazones hacia ti.
Recuerda la historia de Eli y sus hijos la manera como él consintió el pecado de sus hijos, él en lugar de tener en un altar a Dios, levanto altar a su hijos consintiéndoles sus pecados, estos vivían sin temor como si su padre (Eli) no hubiese conocido la ley “del Dios a quien decía servir” ¿Cuál fue su fin? la muerte. ¿Hay alguna similitud de tu vida con la de él?..Quiera Dios que no!
Jesús dejo escrito que “Él seria espada que divide”, pero ahora el amor a los hijos no ha causado el rompimiento con el pecado totalmente de la vida de muchos. Los padres creyentes deben ser obedientes, reprender las obras infructuosas de las tinieblas, y no ser participes de ella. Recuerda que hay un orden en el amor.
No te sorprendas si reacciona mal y te diga pero yo tengo mi vida, ya me acostumbre a tener fiestas en casa y tomar con mis amigos, es ahí donde le dirás que ustedes no le pueden forzar a vivir como ustedes, pero que es tu hogar y tendrá que vivir bajo sus reglas mientras viva con ustedes.
Es muy lamentable y vergonzoso que los hijos de muchos cristianos estén envueltos en pecados escandalosos más que los hijos de los incrédulos, si tus hijos llegarán a estar envueltos en pecados terribles que sea por sus propias cuentas no porque tú les consientes, no porque jamás hayan oído del temor de Dios de tus labios, no porque no se les haya enseñado a buscar de Dios y atesorar en sus corazones los mandamientos dados por Dios a todo ser humano, es verdad que solo el creyente puedo obedecerlo;pero aun a si, si el incrédulo anduviese y tratase de vivir como dicen las Escrituras sus vidas no serian totalmente devastadas por el pecado.
Conozco creyentes que han criado a sus
hijos en el temor del Señor, apartándolos e instruyéndolos en amor y determinación desde muy pequeños, y ahora de jóvenes ellos han agradecido a sus padres por haberlos cuidado de practicar cosas terribles (por el consejo de Dios dado); y en el tiempo de Dios esta instrucción fue para salvación en sus vidas al igual como sucedió con Timoteo, quien fue instruido en las Escrituras desde pequeño por su madre y abuela. El Señor es fiel el cumple lo que dice; pero si tú conscientes las majaderías de tus hijos desde pequeños, tu conciencia pasara por alto las prácticas pecaminosas que ellos hagan conforme crezcan, y vendrán a casa con una novia diferente, practicando fornicación, irresponsables, tendrán una vida miserable y se cumplirá lo que está escrito:
Pro 17:25 “El hijo necio es pesadumbre de su padre, Y amargura a la que lo dio a luz”.
4. Si tu matrimonio fuese un matrimonio mixto donde solo tú eres creyente y tu esposo es incrédulo, no eres ajena a esta instrucción, pues igual tienes una gracia concedida por Dios.
Con tu conducta y comunión diaria con Dios te ayudarán a influenciar a tus hijos en los principios divinos. Tal y como lo hizo la madre de Timoteo casada con un pagano (para ella no fue obstáculo el tener a un incrédulo como esposo). Otra vez te digo tienes una gracia especial concedida por el Señor, no estás sola.
Si tú eres una verdadera mujer creyente pondrás por obra lo que Dios manda, tu perseverancia, temor y fidelidad al Señor, dará su fruto.
También he conocido mujeres cristinas que nunca en su vida han recibido esta enseñanza y en su vejez terminaron “botadas en un rincón” de sus propias casas.
Hijos que convirtieron sus casas en lugares donde se expende licor, todo porque no les enseñaron a estos a respetar su hogar y sobre todo a tener temor a Dios.
¿Acaso el obedecer los mandatos de Dios traen agravio a nuestras vidas? Como para no ponerlo por obra.
Así como también he visto mujeres y padres cristianos muy estrictos que hicieron que sus hijos los honren, celosos de sus hogares, que no permitieron, ni consintieron estos pecados dentro del hogar que Dios les concedió y por lo tanto no tuvieron una vida vergonzosa con sus hijos al contrario tuvieron buen testimonio en la crianza y vida de sus hijos, como dice:
Pro 10:1 “El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre”.
Es necesario que los hijos incrédulos conozcan, perciban el celo, y temor a Dios, que los padres tienen hacia Dios, pues solo así aprenderán que el Dios de sus padres es real y que es un Dios santo y que el Evangelio de Jesucristo que predican es vida. De otra manera al no hacerlo solo ayudará a que sus vida sea desdichada como cualquier hijo de impío sin consejo y amonestación bíblica, y darás cuenta a Dios por no haber influenciado con el testimonio de Su Evangelio en todas las áreas de tu vida, si bien sabemos que la salvación es de Dios, pero también Él otorgo responsabilidades a los padres cristianos y estos deben cumplirlas si o si.
Si servimos y adoramos aun Dios santo debemos ser santos en toda nuestra manera de vivir. Debemos glorificar a Dios con nuestras vidas, que nuestros hijos sepan que predicamos a Cristo nos sólo con palabras sino con hechos. Recuerda que los niños traen al mundo el pecado en el corazón, por eso tienen una inclinación interior a pecar; porque está fijada muy cerca del alma.
Presta atención a esos pecados que parecieran insignificantes y de las cuales estas participando, mientras aun tengas vida, hay que volver a la senda de vida y prepararlos con amor y una firme determinación para salvación y bendición.
Que nuestros hijos sepan que, “le debemos primero amor y obediencia a Dios antes que a nuestros hijos”.
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