16 de noviembre de 2015

¡Madre, ayuda a formar el carácter de tus hijos!


"Que cada uno mire cómo edifica." 
1 Corintios 3:10:15
El tesoro terrenal más preciado que una chica puede tener, es su carácter. Su carácter representara lo que realmente es.
Si una joven se observara más allá de lo que ella misma se ve, o de lo que la gente piensa de ella - y examina su corazón de una manera justa y honesta, juzgándose a sí misma por los estándares del bien y del mal, de lo que su propia conciencia sanciona - entonces ella conocería si posee un buen carácter. Y esto le será de consuelo cuando sea mal entendida y mal juzgada en determinado momento, porque conoce en lo profundo de su corazón que actuó correctamente.

El carácter no se nos regala al nacer – todos tenemos que construirlo. Otros pueden proporcionar el material, poniendo delante de nosotros normas e ideales correctos, pueden darnos la reprensión y la corrección, también pueden guiar nuestras acciones y moldear nuestros pensamientos - pero después de todo, nosotras  construimos nuestro propio carácter. ¡Somos nosotras, nosotras mismas, las que tomamos de la influencia que nos rodea, copiamos ideales, conseguimos modelos o estándares, y nosotras mismas hacemos lo que seremos! Y es al inicio de la adolescencia donde se edifica el carácter. 

En la infancia y durante al infancia, se recogerá el material que se usará en la edificación. 
Hay influencias y enseñanzas del hogar, instrucciones morales e intelectuales recibidos en la escuela, principios religiosos, consejos dados en la iglesia y escuela dominical, los estándares morales de los compañeros de juego de nuestra infancia, los caracteres de los hombres y mujeres que conocemos, y un sin número de otras vías por las cuales la instrucción llega a nosotras – materiales que usaremos y aportaremos en nuestro edificar. 
Pero la chica que se ha criado en un hogar cristiano, y por, padres vigilantes y cuidadosos – tienen una mejor oportunidad de formar un buen carácter, que aquella cuya vida ha sido menos vigilada.

Cuando se es adolescente todo el material que se ha reunido edificará su carácter. Aquí el carácter es aún muy manejable, y los hábitos se forman más fácilmente, y es más fácil quitar lo que no es, que en edad ya avanzada. Día a día la menor, ya sea consciente de lo que esta haciendo o no, está tomando del material que tiene a su alrededor, y lo insertará en su carácter. 
Así como:
Verdad o mentira, La honestidad o el engaño,
El amor o el odio, La dignidad o la desvergüenza,
La obediencia o la rebeldía, Lo bueno o lo malo – día a día edifica su persona y va avanzando.
Y en esto las madres cristianas deben estar al pendiente y ayudar a sus hijas a construir con materiales de valor y estima.

A través de la infancia, hasta la edad juvenil, los padres son responsables de su conducta; pero, cuando se llega a esos importantes años – las responsabilidades paternales disminuyen, y la de ella es cada vez mayor. 

A veces suele suceder que las hijas que han sido bastantes sumisas y obedientes en su infancia – en esta etapa se independizan y se rebelan, construyendo así su carácter, la cual le pesara a la joven toda su vida.
Otras por el contrario, cuyos hijos han sido ingobernables, con el tiempo despiertan su sentido de responsabilidad, empiezan a construir su carácter de cosas que son buenas, rectas, honestas, y nobles.
Pero lo cierto es, que la joven que ha aprendido a obedecer en su infancia, construye un mejor carácter.

La formación del carácter es una tarea tan seria… usted de seguro nunca se imagino ver a algunas jovencitas comportarse tan neciamente.
 A veces me he preguntado de: ¡porque a algunos jóvenes, se les da la responsabilidad de colocar las bases de su carácter en sus vidas, justo cuando tienen el corazón despreocupado, y muy emocional con pensamientos pocos razonables!

Si este es un asunto tan importante: 
¿No deberíamos como madres cristianas, enseñar a nuestras hijas a tomar y pensar seriamente lo que están haciendo, que ningún material inadecuado o incorrecto se debe colocar en su edificio?
 ¿Ellas, no pueden darse el lujo, ni debemos permitir de que cultiven su presente con diversiones, y fiestas – y colocar esto en su edificio, acaso no será esto un problema a lo largo de sus vida?

 La formación del carácter sucede todos los días. No hay un día que cuente para bien o para mal. Cada día veremos otra piedra en el edificio sea: tallada, en orden y verdadera – o toda mal hecha y torcida.
Si la jovencita ha sabido resistir las tentaciones y superar los obstáculos, o si de los malos pensamientos y sentimientos ha resistido; y pensamientos amables y nobles han sido puestos en su lugar – entonces a continuación, una piedra noble y hermosa ha sido colocada.
Pero, si cedió a los malos pensamientos y malos sentimientos se han albergado y cultivado, o, si motivos equivocados ha permitido, a continuación, una piedra imperfecta y fea ha sido colocada.

Así que conforme avanza cada día, el constructor utiliza el material a mano, y lo pondrá en su carácter, que será de toda la vida.

Se necesita un patrón, un modelo, a seguir cuando se quiere construir algo, de la misma manera que ninguna modista confeccionaría una prenda sin tener alguna idea de cómo será cuando la haya terminado o tampoco haría un manto de dama con un patrón de una blusa. Ella por el contrario usará un modelo correcto para trabajar. 
De igual forma un carpintero no empezaría un edificio hasta primero tener un plano, debe tener claro en su mente de cómo será el edificio, él pedirá el modelo correcto y preciso de todas las partes del edificio a construir, para tratar de corregir todo antes de empezar.

Así, ningún carácter se construye bien, si la edificadora a la verdad no tiene en su mente una imagen de la mujer que quiere ser. Y el modelo para un buen carácter debe ser elegido con cuidado. Y en esto debemos como madres guiarlas, y llevarlas a un auto-examen. “Ya que lo piensan ser mañana, deben estar construyéndolo hoy.”

Así como el carpintero no llevará acabo una bonita casa de campo, copiándose del modelo de un granero; así tampoco podrá una chica construir un buen carácter, si ciertos patrones de ella son aquellos cuyas vidas no son buenas y verdaderas.

Cada padre debe estar al pendiente de lo que sus hijos no creyentes están tomando como modelo o ejemplo en sus personas, nosotros deberíamos ser los primeros ejemplos que ellos deben tener a la vista. También debemos orar por sus vidas,  darles sabios consejos, y la reprensión cuando sea necesario aplicar.

¡Es más fácil construir un mal carácter que un buen carácter! Siempre uno puede ir cuesta abajo con menos dificultad, que cuesta arriba.
 Lo cierto es que:
¡Es más fácil deslizarse  de la corriente – que remar en contra de ella!
¡Es más fácil dejarse llevar por la multitud- que permanecer derecho!
¡El carácter malo crece sin esfuerzo! Y se da precisamente por ser descuidados e indiferentes a las consecuencias, llegando a la ruina, y recién llega ahí, le gustaría ser noble y buena.

Si una joven ya contará con un buen carácter, debe ser ante todo puro y verdadero, después honesta y sincera -  paciente y amable, mas dispuesta a servir que ser servida.
¡Elijamos cada día que pasa, construir para siempre -  no solo para el placer presente. Lo que estemos construyendo, traerá alabanza y satisfacción durante toda su vida – o será su maldición y vergüenza!

Mantenga su vara de medir a la mano ( la Biblia) y utilícela sin restricción. Rechace todo lo que no esté a su nivel, no importa lo agradable que pueda parecer. ¿Es correcto? ¿Será esto bueno para mi vida? ¿Está prohibido por Dios? ¿Cumple con la aprobación de mis padres? – estas preguntas son las que usted continuamente debe estar preguntándose, mientras que decida que hacer o dejar de hacer.

Mucho de lo que parece agradable hoy – después con el tiempo se descubre que era malo, y lo que obtendremos será perdida. Si colocamos cosas simples, sin valor, y perecederas, como: la madera, el heno y la paja, en la hora de la prueba sufriremos; por eso deben ser rechazadas prontamente y sin dudarlo.

Hacer lo bueno a menudo cuesta, es una lucha – pero siempre vale la pena el esfuerzo. No nos atrevamos a dejarnos guiar continuamente por lo que otros hacen. Cristo es nuestro fundamento en nuestro edificio y cada ladrillo que pongamos en nuestra persona debe ser de acuerdo al modelo perfecto que El es. Cada una de sus virtudes debe estar colocadas en nuestro carácter, esas virtudes que son eternas como lo es el oro, la plata, y las piedras preciosas, que son las que adornaran  nuestras vidas, y lo que agrada a Dios.

Las que forman sus vidas en Jesucristo (que es la base de todo edificio), construirán un mejor carácter. Para nosotras, sus hijas, Él es el mejor y gran modelo a imitar.

 Mabel Hale

12 de junio de 2015

Una Joven realizada

"Está atenta a la marcha de su hogar y no come el pan de balde." 
Proverbios 31:27




 Leí en la columna de la sociedad de un periódico, las alabanzas de cierta madre hacia su hija, refiriéndose hacia ella como cierta mujer joven y realizada, y la razón dada para llamarla por este altisonante término, reside en el hecho de que podía cantar, tocar bien el piano, pintar, y hablar tres idiomas, etc. 
Me causo mucha risa al leer esto; porque desde mi punto de vista, estos no son los logros máximos que una joven necesita. Estas cosas son buenas en su momento, y si una niña puede adquirirlos es afortunada; sin embargo las mejores realizaciones están al alcance de cada niña emprendedora y fuerte.

En primer lugar una jovencita debe aprender cómo mantener una casa limpia y ordenada. Ella no sólo debe conocer cómo cuidar y tener en orden una habitación - ella debe realmente conocer el trabajo y hacer lo necesario para acondicionarla. Ella debe saber cómo hacer las camas, barrer, limpiar el polvo, y otras labores duras necesarios para mantener la casa en orden. No debería estar por debajo de su dignidad el conocer el uso del cepillo y el trapeador. Aunque ella no pueda hacer el trabajo con regularidad, ella debe saber cómo hacerlo y ser capaz de ocuparse del lugar cuando sea necesario. 

La joven debe ser capaz de cocinar comidas buenas y nutritivas. No es suficiente con que ella prepare fudge, ensalada, y pastel. Ella debe ser capaz de cocinar verduras y carnes de una manera apetitosa.

La joven debe ser capaz de lavar su propia ropa, y debe hacerlo bien. El vapor no arruinará su piel, ni arruinara sus manos por el proceso. Ella tendrá mucha más simpatía por aquel cuya vida se compone de trabajo duro, cuando ella sienta de vez en cuando el dolor de espalda que viene por esta clase de labor. 
Nuestra jovencita debe saber coser, y remendar. Se necesita tiempo y paciencia para aprender estas cosas - pero vale la pena a largo plazo.

Hay algunas niñas que piensan que nunca vendrán tiempos en que estas cosas le serán necesarias. La niña puede alegar que ella no necesita hacer este tipo de trabajo, que su padre es capaz de contratar a alguien para que lo haga.
 Eso puede ser cierto; pero también es cierto que muchas niñas que iniciaron la vida de manera tan fácil, han llegado a circunstancias en las que no podían permitirse el lujo de pagar una persona para su ayuda. 

Nunca olvidaré el desconcierto de una querida niña que había llegado a ser absolutamente realizada en otros roles - pero no había aprendido estas artes hogareñas, y no empezó a aprender de ellos hasta que tuvo dos hijos pequeños que cuidar. ¡De insignificante ayuda le era la música y la pintura en esos momentos! 
Lo que ella necesitaba sólo eran las cosas que hemos estado hablando hasta ahora. 
Nuestra joven realizada, debe saber cómo cuidar de su propio cuerpo, manteniéndolo limpio y en una condición saludable. Todo su aprendizaje será de poca utilidad, si ella es enfermiza y débil.

Nuestra niña debe también aprender de alguna manera útil a ganarse su salario, por lo que en caso de necesidad, ella debe ser capaz de ganarse su propio medio. Este tipo de cosas suceden en la vida, cuando la chica es protegida del peligro y la dificultad - es empujada fuera de la mano de la providencia; y si no es capaz de hacer algo productivo para su propio sustento, su suerte será triste en verdad! 
Y cada chica debe tener una instrucción en economía, o por lo menos una comprensión de los métodos comunes de negocios. 
Muchas son las mujeres que se enfrentan al mundo con terror, porque deben hacer negocios y no tienen idea de cómo se hace.

Estas cosas que os he estado hablando constituyen, me parece, una base real para logros verdaderos y nobles, y todo lo que una jovencita puede aprender por encima de esto, será para que muchos la elogien y reconozcan. 

Ella debe saber cómo atender a los huéspedes. 
De acuerdo a su lugar en la vida, debe ser capaz de ser anfitriona para sus amigos y los que entran en sus puertas, y hacerlo con naturalidad y gracia. 

Aunque las jóvenes de hoy en día están ingresando en las puertas abiertas de las oportunidades, en todas partes, convirtiéndose en maestras, mujeres de negocios y líderes sociales - sin embargo la mayoría de ellas, después de todo, con el tiempo llegan a convertirse en amas de casa y madres.
Y como este es el trabajo de vida de muchas, ¿no deberían todas ellas ser realizadas en aquellas cosas que son más necesarias? 
Ya que prácticamente todas las niñas tienen una casa para aprender estas cosas ahí, ¿no deberían tomar provecho de sus oportunidades? 
El mundo va a llamar a la mujer realizada, a que tome un lugar en la vida social – y en el trabajo del mundo - pero no olvidemos nosotras estas realizaciones, que son los cimientos verdaderos de trabajo de la mujer y su lugar en la vida.
                                                         Mabel Hale.             

28 de mayo de 2015

Haciéndose Ella Misma Hermosa

(Mabel Hale- 1922)
 "Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme al Señor esa será alabada" Proverbios 31:30

A veces, para mi diversión, he leído en las revistas esas cartas cómicas que las niñas escriben a los especialistas en belleza.
Si estas cartas podrían unirse todas, en una sola, sería leer algo como esto:
¿Cómo puedo hacerme tan hermosa, y ser admirada por mi buen aspecto?, ¡quiero librarme de todos mis defectos, mis pecas, y respingar mi nariz, mis espinillas y mi pelo fibroso! ¡Me gustaría tener mis manos y brazos muy bien formados,  me gustaría ser ni demasiada gruesa ni demasiada delgada!
Dígame, señorita especialista, ¿cómo puedo hacerme hermosa?

El hombre sabio de la antigüedad ha respondido a esta pregunta en palabras que son más apropiadas: "Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme al Señor será alabada".
Toda muchacha es amante de la belleza <<Hermosas casas, hermosos muebles, flores hermosas, hermosas ropas, rostros hermosos >> - en cualquier cosa que la belleza es encontrada, habrán muchachas que la admiren. Desde el momento en que sus pequeñas manos pueden alcanzar, y sus labios de bebé puedan balbucear las palabras, ellas están admirando estas "cosas bonitas" y cuando un poco de aquella  belleza es suya su placer es ilimitado.
Cada chica anhela ser hermosa. Hay en la mujer una naturaleza tan profunda, como  la humanidad, que la obliga a luchar por la buena apariencia.
La tristeza más desesperada que existe para una chica joven, es que ella esté convencida  de que es irremediablemente fea e indeseable.

¡Oh, las amargas lágrimas que se han derramado por pecas, o una piel áspera y llena de acné, y la energía que ha sido gastada en pintura y polvos, y en ondear los rizos para hacerse ella misma hermosa!
El deseo de ser hermosa no es poco femenino. Una mujer que no es hermosa, no puede debidamente ocupar su lugar.
 Pero, hay que señalar esto – La verdadera belleza no es de la cara, sino la del alma - Esta belleza es profunda y duradera, que va a brillar fuera de la cara, y va hacerla encantadora.
 Esta es la belleza que debe ser primero buscada y admirada. Es una cualidad de la mente y el corazón - y se manifiesta en palabra y obra.

¡Un corazón feliz, una cara sonriente, palabras y actos de amor, y el deseo de ser útil, hará que cualquier chica sea hermosa!
Un deseo de ser encantadora y agradable a la vista, no debe ser condenado por completo.
La Belleza de la cara y la forma no se da en todas las personas; pero cuando están presentes, pueden ser una bendición, si se utilizan correctamente. Pero una chica no tiene por qué sentir que su vida está arruinada, si ella no posee estas cosas exteriores.
El cuidado apropiado de su persona y su vestido, logrará que una chica poca atractiva tenga buen aspecto.
 ¿Qué es más repugnante que una mujer desaliñada? con su cabello despeinado, su cara y el cuello que necesitan de agua y jabón, su vestido en necesidad de reparación, sus zapatos sucios - ella ofrece una imagen de rechazar.
A pesar de que podría tener un gran corazón y muchas otras cualidades deseables - pero su aspecto descuidado los ocultara de la vista.
Pero la que siempre se mantiene a sí misma vestida con gusto, ordenadamente, y su persona aseada y ordenada, es atractiva y agradable.
Su cuidado personal sólo aumentará la gracia de su personalidad.
Es de lamentar cuando una chica carece de sensibilidad de preocupación y vergüenza, sobre sí misma, podría ser captada con su vestido descuidado y desordenado.

Ella debe disfrutar de mantenerse presentable y atractiva, no sólo cuando sale o recibe huéspedes - sino para agradar a los familiares de casa también.
Pero cuando una chica es siempre pinturas y polvos en la cara, tanto así que ella se parece a una chica de anuncios de cosméticos - mostrará solo un corazón necio, que no es hermoso.

En el vestidor de una determinada escuela, una pregunta surgió entre algunas chicas en cuanto a quien tenía las manos más hermosas.
La maestra escuchó atentamente a sus chicas. Mientras ellas comparaban sus manos y explicaban los secretos de cómo mantenerlas bien.
Nettie, dice: que una chica no puede mantener sus manos perfectas si lava platos o barre.
Maude, habló de los efectos perversos de sol frío y el viento.
Stella, habló de su crema para el cutis favorita.
Ethel, habló de la manicure apropiada.
  Por último la maestra hablo, en mi parecer  “Jennie Higgins tiene las manos más bellas de cualquier chica en la escuela".
 "Jennie Higgins” exclamó con asombro Nettie.
La maestra replico, sus manos son ásperas y rojas, y se ven como si ella nunca tuviera  cuidado de ellas. Nunca hubiera pensado en ellas como hermosas, si no hubiese  visto esas manos que llevan comida a los enfermos, y refrescan la frente de las personas ancianas. Ella es la ayuda principal de su madre viuda, ella es quien ordeña, lleva la madera y el agua, sí, y lava los platos de la noche y de la mañana, para que su madre este libre del trabajo duro.
 Nunca he sabido que ella se encuentre demasiada cansada para no hablar cariñosamente a su pequeña hermana, y ayudarla en su juego.
He encontrado esas manos tan ocupadas ayudando a su hermano en su cometa. AI decirte: “Que creo que son las manos más hermosas que nunca he visto”, es porque siempre están ocupadas y ayudando en alguna parte.

“Esta es la belleza en la que cada niña debe esforzarse - la belleza que viene de la generosidad y la utilidad”.
La belleza del rostro y su forma, es secundaria en importancia, pero no debe ser despreciada  si se utiliza correctamente, la belleza personal es un buen regalo; pero si esta trastorna la mente de una niña - se convertirá en una maldición para ella.

Tenga en cuenta a tales mujeres, que por causa de las hazañas nobles que han logrado, se ha hablado mucho de ellas en la prensa pública, como: Frances Willard, Florence Nightingale, o Edith Cavel - y considera si tú alguna vez, escuchaste de ellas si fueron bonitas o no. Nadie piensa en esas pequeñeces cuando se habla de lo grandes que son de alma.

 ¡La chica que depende de su cara bonita o la forma de la atracción, son más dignas de lástima!
Esos artículos en revistas que exaltan la idea de la belleza exterior, están complaciendo a la parte más vil de la naturaleza.
Uno puede ser perfectamente hermosa de lejos, pero ese tipo de belleza se va y carece de la verdadera belleza que es como una diadema real en la cabeza.
Las que ocupan mucho tiempo en aumentar sus encantos personales están viviendo en un nivel inferior.
Un alma hermosa que brilla hacia fuera con un rostro poco atractivo - es mucho más atractivo que una cara hermosa, de la que se ve en un alma llena de egoísmo y orgullo.

 <<Mi pequeña amiga, no seas descuidada de la buena apariencia que Dios te ha dado, ten cuidado al vestirte y asistir a la pulcritud personal; el desorden y el descuido ocultan la belleza de buenas acciones - pero la grandeza de alma y nobleza de corazón, esconden la imperfección del rostro>>.

 Busque la bondad y la pureza, luego esfuércese por mantener el cuerpo en armonía con la belleza del corazón. 
Tómese el tiempo para estar presentable - pero no utilice el tiempo en el espejo como un oficio amoroso. Deje que su principal encanto sea de corazón y mente - no el de la cara y la figura.
 ¡Busca la verdadera belleza que dura incluso en la vejez! 

Salomón, en uno de sus dichos sabios, expresó claramente lo malo de una mujer que es hermosa de cara, pero que carece de la verdadera belleza del alma:
"Al igual que un anillo de oro en el hocico de un cerdo - es una mujer bella pero indiscreta”  Prov 11:22.
Así como los cerdos pueden sumergirse con la joya de oro en la suciedad y lodo donde el escavó en la inmundicia  - lo hará una mujer bonita que no es piadosa, su belleza la arrastrara hasta lo más bajo.

 Son muchas tentaciones peculiares para aquellas que son sólo preciosas de cara, sin verdadera belleza del alma  ¡una cara bonita es un regalo peligroso!

2 de mayo de 2015

Una Joven en las manos de Dios

Hoy en día vemos con mucha tristeza como esta generación se va degradando de la manera más terrible, jóvenes que van tras sus propias pasiones, lleno de desenfrenos y actos liberales perversos.
 No quieren oír y saber sobre el bien, sobre Cristo y Su santa Palabra. Ignorando las terribles consecuencias que obtendrán por sus pecados, y de la paga que está les otorgará.

 Soy una joven que creció en un hogar cristiano, desde muy pequeña fui instruida en las cosas del Señor por mis padres, se me enseño a temer a Dios y a honrar Su Palabra, debo decir que el guardar todo esto, me libro y restringió de cometer pecados degradantes en esta parte de mi juventud. Hasta el día que el Señor me otorgo Su gracia de salvación, le estoy muy agradecida a mi Dios por bendecirme, y darme una vida nueva, y un nuevo corazón. 
Siento mucha pena que esto no haya sucedido así con mis hermanas de sangre, que a pesar de que ellas crecieron conmigo escuchando las mismas cosas de Dios, con el pasar el tiempo, se olvidaron del temor hacia Él, siguieron sus propios caminos, y buscaron satisfacerse ellas mismas en los deseos y placeres de este mundo, y a pesar de que ya se encuentran cosechando lo que sembraron, prefieren seguir viviendo en esa vida llena de dolor y tristeza, en desobediencia abierta, lejos, sin Dios, acumulando ira para el día del juicio, Dios les conceda un día salvación. 

Por tal motivo considero apropiado hablarle aquellas jovencitas que como “yo” crecieron en un hogar cristiano y estuvieron expuestas desde su niñez a las enseñanzas de Dios y ahora menosprecian la Ley de Dios y Su persona.

Jovencita, se que por lo mismo que no has sido regenerada, tu naturaleza caída, gustara de las pasiones de este mundo, cosas que parecen bonitas y encantadoras a tus ojos; pero que son como un hoyo sin salida. De seguro, manifiestas ya las mismas reacciones de menosprecio que sienten las hijas de los impíos a las cosas de Dios tal como: fastidio a los devocionales de las Escrituras, la oración, y el asistir a la iglesia junto a tus padres, menosprecias los consejos sabios de tus padres y te parecen tan aburridos y cansados, sientes indiferencia al amor que te tienen, no te causa dolor sus lagrimas a causa de tu mal comportamiento, odias y niegas si alguien te relaciona con el cristianismo a causa de tus padres.
¿No te das cuenta que toda esta rebeldía y desprecio te trae juicio, y condenación?, ¿Crees tú, que alcanzaras más misericordia y perdón, delante de Dios, cuando juzgue a los moradores de la tierra, que alguien que no estuvo expuesta a la Ley de Dios? 

Y sueles decir con tu corazón endurecido y tu necio hablar que es tu vida y que te dejen vivirla, escucha lo que el Señor te dice: "Cuando esa persona escuche estas maldiciones y se crea bendito, diciendo para sí: <<Yo seguiré haciendo lo que me dé la gana, no me va a pasar nada”, entonces el resultado será desastre total." Deut 29:19>> Amada jovencita, no prefieras seguir sirviendo al mundo, y seguir bebiendo de la copa de la muerte. En otro texto, el Señor te dice: <<Hoy deben elegir qué prefieren. ¿Quieren que les vaya bien, o quieren que les vaya mal? ¿Quieren tener vida, o prefieren la muerte? Deut 30:15>> 

No sabes cuánto bien trae apartarse del pecado y vivir una vida moral hasta el día en que Dios concede Su salvación por medio de Jesucristo. ¡Como negar y rechazar a alguien tan santo como “Jesucristo” que lo único que desea para nosotras es el bien!, ¡y desear estar cautiva de un ser tan malo y perverso como lo es Satanás, haciendo las mismas obras que él! 
Quiera Dios que de corazón prestes atención a lo que te digo, pídele a Dios que no te haga caer más bajo de lo que ya te encuentras, muchas hermanas que fueron jóvenes en su tiempo hoy lamentan no haber buscado correctamente a Dios; por eso búscalo en oración constante para que en tu juventud, Él se revele a tu vida, medita en Su Palabra pídele que abra tus ojos e incline tu corazón hacia Él, búscale cada día como el aire que respiras, escucha la instrucción y amonestación de tus padres, participa de las cosas de Dios, no te digo que finjas ser cristiana, solo te digo que busque a Dios con corazón sincero, al igual que Timoteo que fue instruido desde niño en las Escrituras; ya de joven le fue dado salvación, puede suceder lo mismo contigo… 
Quizás me digas: ¡yo le busco y no pasa nada en mi! 
Mi amada amiga el Señor no miente cuando dice en: Jer 29:13 “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. (Y esta es la clave) venir a Él sin excusas, sin abrazar pecados, arrepiente de ellos y abandónalos y alcanzaras de Su salvación y misericordia, y así como yo, que ahora soy una jovencita en las manos de Dios, lo estés tú también un día.

 Y las que ya contamos con salvación,
sigamos amando a DIOS con todas nuestras fuerzas, y seamos hacedoras de Su Palabra, fiel ejemplo para muchas Jóvenes y que <<sobre toda cosa guardemos; nuestro corazón porque de El mana la vida (Prov.4:23) >> 

Prepárate en cuerpo y alma, se santa en toda tu manera de vivir (conversación, conducta, vestir, pensamientos), que te conozcan por ser una joven piadosa y temerosa de DIOS, no debes dar rienda suelta a los deseos carnales, martiriza cada día en el poder del Santo Espíritu. No te dejes engañar por el enemigo que busca como hacerte caer en pecado, de Como destruir tu vida alejándote así de tu creador y Señor. 
Recuerda lo que dice en: 1Juan 2:15-17. “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Sí alguno ama al mundo, el amor del padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
<<Se una jovencita en las manos de Dios>>

4 de marzo de 2014

Padres cristianos con hijos incrédulos


Hace poco me sucedió algo, y les voy a compartir este suceso con mucha sinceridad, y amor en Cristo, con el fin de que como madre cristiana, aprendas y fortalezcas esta área de la instrucción, disciplina, trato, convivencia, e influencia cristiana que debes tener sobre tus hijos incrédulos.

Las Escrituras nos dicen que nuestros afectos tienen un orden y no se trata de decir amo a Dios solo de palabra, sino que verdaderamente tendrás que darte cuenta que a veces con nuestras acciones priorizamos el amor hacia los hijos y no a quien le corresponde esto es a Dios.
Sé que hay muchas madres cristianas que al igual que yo, también en determinado momento han caído en pecado, y quizás no solo una vez, peor aún, continúan pecando por amor a sus hijos, reincidiendo y abrigando esto como algo que Dios aprueba.

Les contare que cierto día: ....Sonó el teléfono, y fui presurosa a contestar, al levantar el auricular mi hija me dijo en voz baja y con señas: si es para mí ¡dile que no estoy!, ¡por favor!, ¡no estoy! ¡No estoy!, ¡estoy muy ocupada!.. Le mire su carita de niñita rogándome y respondí: ¡ella está bañándose! ¡No puede contestarte ahora! (Era su amiguita)... Tuve en unos segundos mi momento de tiniebla, ¡peque! ¡Oh, Dios que hice, mentí!, ¡me sentí tan mal!, ¡que dolor en el alma, no cesaba de pedirle perdón a Dios!

Por un momento me sentí resentida con mi hija; pero lo cierto es que ella no me obligo. Yo era responsable por ese pecado, pues si yo estoy en luz, debería haber dado fruto de luz en bondad, justicia, y verdad (Efesios 5:9).

¡Con cuanta rapidez caí en esto! Que mal me sentía, tanto así que mi hija noto lo mal que estaba, y acercándose me dijo que la perdone que nunca más me iba a poner en esa situación, y le respondí: que ¡sí!... que “sería la primera y la última vez, que yo participaba en su mentira, que debería aprender a ser sincera y solucionar correctamente sus diversas situaciones”.

Ahora querida hermana quiero que te detengas y mires si eres de esas mamis débiles, consentidoras, y engreidoras. Si fuese así te aconsejo que te propongas en tu corazón a no ser más cómplice de los pecados de tus hijos, y que con la ayuda de nuestro bendito Señor, pongas tus cinco sentidos, tu conciencia más sensible y puedas rechazar el pecado en tu vida y la de tus hijos en cualquier circunstancia.

Se viven tiempos muy difíciles de mucha perversión, y ni siquiera esta perversión es evidente solo en hogares incrédulos sino que se ve aún dentro de algunos hogares cristianos y todo porque toleran y consienten los pecados de sus hijos. Se puede decir que es casi el mismo índice de hijos que maltratan y ofende a sus padres con palabras violentas y ofensivas, hijos sin amor por sus padres, desconsiderados, irrespetuosos, irresponsables, desobedientes, hijos con vida sexual promiscua, con embarazos no deseados, hijos envueltos en alcohol, y drogas, etc. En fin son hijos que gobiernan el hogar en lugar que sean los padres quienes lo gobiernen.

No se trata de que como creyente solo cuides tu vida personal en cuerpo, alma y espíritu; implica también que cumplas tu deber y responsabilidad de madre, como el de cuidar de tus hijos de una manera bíblica en amor y el lugar donde vives, esta vez no estoy tratando en este artículo de las cosas materiales que tienes que proveer; hablo de lo espiritual y moral, de lo que el Señor manda porque esto es lo principal, y le agrada. Si tienes esposo creyente y ambos se han dejado dominar por los hijos es hora de poner orden y gobernar en casa como Dios manda, aquí algunos consejos respecto a esto:

1. No permitas que tus hijos pequeños te respondan, te falten el respeto, te ignoren, y den la espalda cuando les estás hablando. Debes enseñarles que te respondan correctamente con respeto y amor, que nos miren mientras les hablamos, por más pequeños que estos sean, debemos enseñarles que nos honren Efesios 6:1-3


Enséñales desde muy chicos que papá y mamá merecen ser respetados; que pecan contra Dios cada vez que ellos faltan en esto. Hazles participes de los devocionales, canta con ellos, y ora, aunque sean pequeños.

No permitas que tus hijos te golpeen con objetos o levanten la mano, no hagas una fiesta a su malcriadez, es pecado, reprende con amor este mal y se firme cuando lo hagas.

Conoce que un padre o una madre sin voluntad, ni autoridad sobre sus hijos, tiene muchos pecados cometidos por amor a ellos. Si permites esto será tu vergüenza como lo dice:

Prov 10:1 “El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre”.
Y es que la conducta del hijo afecta a los padres, para bien o para mal. Y los encargados de formar esta conducta son los padres y a los padres no les debe costar el mostrar que ellos son los que mandan.

Pro 22:6 “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”.

2. Si tus hijos son jovencitos(as) no permitas que te influyan con sus costumbres como: su hablar, música, ropa, vídeos, amigos, tatuajes, piercing, etc.
Acércate y háblales con sabiduría, amor y firmeza; que mientras ellos estén bajo tu cuidado y techo, deberán vivir bajo los principios bíblicos y consejos de las Escrituras.

Si la madre cristiana tuviere esposo creyente juntos deberán instruirlos cada día en un tiempo de oración, meditación de la Palabra y consejos a sus hijos.

Si fuera el caso que el Señor mostró Su gracia y Su perdón en sus vidas ya con hijos jovencitos es necesario antes que todo pedirles perdón, perdón porque en ignorancia se les impartió costumbres y una forma de vida pecaminosa, lejos de los principios divinos.

No basta decir a nuestros hijos: “Somos cristianos, Cristo nos salvo”, se deberá explicar la nueva forma de vida que tendrán y que como padres también tienen el deber de impartir estos principios bíblicos a la vida de ellos y dentro del hogar.
Algunos padres cristianos dejan que sus hijos vivan como quieran, diciendo “bueno yo no puedo obligarlos, ya Dios a su tiempo les salvara”, la Biblia no dice que nuestros hijos tienen que vivir como inmundos bajo nuestro ¡cuidado!

La fe de los padres creyentes debe influenciar en sus vidas.Cuando dicen las Escrituras que nuestros hijos son santificados por nuestra fe lo dice desde el momento que el Señor te salvó, tengan la edad que ellos tengan y más si se encuentran aún bajo nuestro cuidado

Se les debe decir que hay mandatos y principios que cumplir en casa establecidos por Dios y que serán determinantes en cumplirlos tal y como se le ordeno a Abraham en:

Génesis 18:19 “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”.

Recuerda que tu Dios es santo y celoso que tu hogar está separado como un lugar donde viven hijos de Dios.

3. Si Cristo les salvo ya con hijos adultos y estos viven aún en casa, como creyentes tendrán que reunir a sus hijos y a quienes vivan en casa, decirles claramente la fe que profesan y las implicancias que conlleva ser hijo de Dios, que si antes eran participes de ese estilo de vida lo hacían por ignorancia porque no conocían lo que la Biblia dice acerca del pecado, pidan perdón por esto; pero ahora que en el amor de Cristo recibirán ejemplo de vida piadosa en integridad, verdad, y amor verdadero que solo Dios da.

Como esposos, hagan sus devocionales oren y canten alabanzas al Señor, y pongan en oración la vida de su familia, inviten a sus hijos un día a participar de los devocionales para hablarles del Evangelio y si no quieren participar no los insistas; pero nunca te amoldes a sus costumbres y forma de vida dentro de tu casa, tienes que ser ejemplo en conducta y fidelidad a nuestro Señor Jesucristo.

Si alguno de tus hijos no le gusta las reglas y te dijere ¡me voy de la casa! ¡No le detengas! Solo te quiere jugar al sentimiento, o pretende pesar el amor que le tienes contra el amor que tienes a Dios (y esto será tu prueba

Aun si sintieras que tu corazón se rompe en pedazos, recuerda que tu vida y la de tu familia está en manos de Dios, y nada pasa desapercibido a los ojos de Dios y como dice en:

Mateo 10:37 El que ama al padre o a la madre más que a Mí, no es digno de Mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a Mí, no es digno de Mí.
Si alguno de tus hijos se va de casa preferible es que practique su pecado lejos y no dentro de tu hogar, para que tu vida cristiana no sea cuestionada por tus vecinos y familiares; y no sea tu familia similar a una familia incrédula que consienten los pecados de los hijos.

Aprende a confiar en Dios y dobla rodillas, confiando en Su Palabra, y con el tiempo Dios les conceda salvación a tus hijos y vuelva sus corazones hacia ti.
Recuerda la historia de Eli y sus hijos la manera como él consintió el pecado de sus hijos, él en lugar de tener en un altar a Dios, levanto altar a su hijos consintiéndoles sus pecados, estos vivían sin temor como si su padre (Eli) no hubiese conocido la ley “del Dios a quien decía servir” ¿Cuál fue su fin? la muerte. ¿Hay alguna similitud de tu vida con la de él?..Quiera Dios que no!

Jesús dejo escrito que “Él seria espada que divide”, pero ahora el amor a los hijos no ha causado el rompimiento con el pecado totalmente de la vida de muchos. Los padres creyentes deben ser obedientes, reprender las obras infructuosas de las tinieblas, y no ser participes de ella. Recuerda que hay un orden en el amor.

No te sorprendas si reacciona mal y te diga pero yo tengo mi vida, ya me acostumbre a tener fiestas en casa y tomar con mis amigos, es ahí donde le dirás que ustedes no le pueden forzar a vivir como ustedes, pero que es tu hogar y tendrá que vivir bajo sus reglas mientras viva con ustedes.

Es muy lamentable y vergonzoso que los hijos de muchos cristianos estén envueltos en pecados escandalosos más que los hijos de los incrédulos, si tus hijos llegarán a estar envueltos en pecados terribles que sea por sus propias cuentas no porque tú les consientes, no porque jamás hayan oído del temor de Dios de tus labios, no porque no se les haya enseñado a buscar de Dios y atesorar en sus corazones los mandamientos dados por Dios a todo ser humano, es verdad que solo el creyente puedo obedecerlo;pero aun a si, si el incrédulo anduviese y tratase de vivir como dicen las Escrituras sus vidas no serian totalmente devastadas por el pecado.

Conozco creyentes que han criado a sus

hijos en el temor del Señor, apartándolos e instruyéndolos en amor y determinación desde muy pequeños, y ahora de jóvenes ellos han agradecido a sus padres por haberlos cuidado de practicar cosas terribles (por el consejo de Dios dado); y en el tiempo de Dios esta instrucción fue para salvación en sus vidas al igual como sucedió con Timoteo, quien fue instruido en las Escrituras desde pequeño por su madre y abuela. El Señor es fiel el cumple lo que dice; pero si tú conscientes las majaderías de tus hijos desde pequeños, tu conciencia pasara por alto las prácticas pecaminosas que ellos hagan conforme crezcan, y vendrán a casa con una novia diferente, practicando fornicación, irresponsables, tendrán una vida miserable y se cumplirá lo que está escrito:

Pro 17:25 “El hijo necio es pesadumbre de su padre, Y amargura a la que lo dio a luz”.

4. Si tu matrimonio fuese un matrimonio mixto donde solo tú eres creyente y tu esposo es incrédulo, no eres ajena a esta instrucción, pues igual tienes una gracia concedida por Dios.

Con tu conducta y comunión diaria con Dios te ayudarán a influenciar a tus hijos en los principios divinos. Tal y como lo hizo la madre de Timoteo casada con un pagano (para ella no fue obstáculo el tener a un incrédulo como esposo). Otra vez te digo tienes una gracia especial concedida por el Señor, no estás sola.
Si tú eres una verdadera mujer creyente pondrás por obra lo que Dios manda, tu perseverancia, temor y fidelidad al Señor, dará su fruto.

También he conocido mujeres cristinas que nunca en su vida han recibido esta enseñanza y en su vejez terminaron “botadas en un rincón” de sus propias casas.

Hijos que convirtieron sus casas en lugares donde se expende licor, todo porque no les enseñaron a estos a respetar su hogar y sobre todo a tener temor a Dios.
¿Acaso el obedecer los mandatos de Dios traen agravio a nuestras vidas? Como para no ponerlo por obra.

Así como también he visto mujeres y padres cristianos muy estrictos que hicieron que sus hijos los honren, celosos de sus hogares, que no permitieron, ni consintieron estos pecados dentro del hogar que Dios les concedió y por lo tanto no tuvieron una vida vergonzosa con sus hijos al contrario tuvieron buen testimonio en la crianza y vida de sus hijos, como dice:

Pro 10:1 “El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre”.
Es necesario que los hijos incrédulos conozcan, perciban el celo, y temor a Dios, que los padres tienen hacia Dios, pues solo así aprenderán que el Dios de sus padres es real y que es un Dios santo y que el Evangelio de Jesucristo que predican es vida. De otra manera al no hacerlo solo ayudará a que sus vida sea desdichada como cualquier hijo de impío sin consejo y amonestación bíblica, y darás cuenta a Dios por no haber influenciado con el testimonio de Su Evangelio en todas las áreas de tu vida, si bien sabemos que la salvación es de Dios, pero también Él otorgo responsabilidades a los padres cristianos y estos deben cumplirlas si o si.

Si servimos y adoramos aun Dios santo debemos ser santos en toda nuestra manera de vivir. Debemos glorificar a Dios con nuestras vidas, que nuestros hijos sepan que predicamos a Cristo nos sólo con palabras sino con hechos. Recuerda que los niños traen al mundo el pecado en el corazón, por eso tienen una inclinación interior a pecar; porque está fijada muy cerca del alma.

Presta atención a esos pecados que parecieran insignificantes y de las cuales estas participando, mientras aun tengas vida, hay que volver a la senda de vida y prepararlos con amor y una firme determinación para salvación y bendición.

Que nuestros hijos sepan que, “le debemos primero amor y obediencia a Dios antes que a nuestros hijos”.

13 de noviembre de 2013

En tiempo de aflicciones y de duras pruebas recuerda estas palabras  de nuestro amado Dios:
  "No temas, porque Yo estoy contigo; no desmayes, porque Yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia". 
Isa 41:10


 El SEÑOR se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo : Con amor eterno te he amado; por tanto te soporté con misericordia.
 Jer 31:3 (oso)

29 de agosto de 2013

"Cristianas Mentirosas"


A diario vemos a personas que tratan de minimizar la culpa de sus mentiras diciendo: ¡Por supuesto que mentí!
¿no lo hacen todos? ¿Cuál es el problema?
Parte del gran problema es que“es pecado” y el hábito de la falsedad, mentira o engaño, como quieras llamarlo, tiene consecuencias fatales como por ejemplo: Destruye la integridad de una persona, también la convierte en una persona de no fiar, y sus palabras con el tiempo llegan a no tener valor alguno, y como fin tendrá un pago por practicar la mentira que es la destrucción eterna de su alma (Ap. 22:15).

Lo más triste es ver que existe un grupo de mujeres que dicen ser “cristianas”, las cuales se encuentran muy cómodas abrazando la mentira día en día; como la mejor amiga de su lengua, como el mejor adorno de sus labios, ya nada atormenta sus conciencias pues están tan complacidas con ella que la llevan como tesoro en su corazón, olvidándose que “Dios aborrece la lengua falsa”.
Una mujer nacida en Cristo se aparta de su antigua forma de vivir y anda en novedad de vida, desecha la mentira y aprende hablar verdad.

“Por eso, no más mentiras; que todos digan la verdad a su prójimo…” Ef. 4:25.
Una mujer creyente no debe ser imitadora del padre u originador de la mentira que es Satanás el diablo (Jn 8:44).

Su mentira, fue transmitida por medio de una serpiente a Eva, y esto resultó finalmente en la muerte para Adán y Eva. Aquella primera mentira nació de un deseo egoísta e incorrecto. Pues el propósito de Satanás era desviar el amor y la obediencia que la primera pareja humana tenían hacia Dios.

Todas las demás mentiras maliciosas que se han pronunciado desde este episodio entonces han sido también la expresión de un deseo egoísta e incorrecto.

Lo vemos a diario cuando se miente para escapar de un castigo merecido, para beneficiarse a expensas de otros, para conseguir o mantener ciertas ventajas, por recompensas materiales, por chismes, alabanza de los hombres, por vivir en apariencias o hipocresía, por evadir algo o alguien, por juramentos o promesas, por exagerar, por cubrir la mentira de otro, por envidia, etc.

No obstante, también, encontramos a diario a

personas que buscan muchas maneras de engañarse a sí mismos sobre la verdadera naturaleza de la mentira, <disfrazando la verdad>, <eludiendo el tema> o <diciendo que es una mentirilla blanca>

Dios nos ordena a no mentir en los diez mandamientos: 

“No hablarás contra tu prójimo falso testimonio” (Éxodo 20:16).
Esta es la falta humana más prevaleciente y más fácil de cometer de lo cual debes tener cuidado, debes guardarte de decir mentiras por más simple que estas sean, ten sumo cuidado no te imaginas cuanta destrucción y dolor ha causado a los que han sido víctimas de las mentiras de otros, y estoy segura que si das una mirada a tu vida pasada sin Cristo, veras cuanto mal causaron las mentiras (propias o dichas por otros).

Ahora como creyente debes tener cuidado de cada palabra que salga de tu boca al responder debes acostumbrarte hablar con verdad no prometas algo que no puedas cumplir ni como esposa, ni como madre, amiga, hija, novia, etc. Si eres creyente. “Que tu, si sea “si;” y tú no sea “no”; cualquier otra cosa que se le añada, viene del demonio” (Mat 5:37).

Desecha también la exageración habla tal y como sucedió.
Recuerda que, ninguna persona puede dañar o engañar a otro sin dañarse a sí mismo, pues todos tienen un interés común y mutuo.
Lo que la mentira tiende a hacer es perder el sentido de lo que es real y Dios quiere que tu conciencia sea limpia y clara ante El; y los hombres en cada situación de tu vida.

Es hora de hacer un alto y examinar con qué frecuencia usas la mentira mira si tu hablar cada día contiene verdad, integridad, sinceridad, y pureza.

Debes aprender a aborrecer la mentira de la misma manera que Dios la aborrece.

La manera más pronta que uno puede aprender hablar con verdad es siendo sincera, Ejemplo:

Pide perdón inmediatamente al que le prometiste algo y no pudiste cumplirla (sea niño o adulto, sea incrédulo o creyente).

Cuando exageres di prontamente ¡disculpa estoy contándote mal los hechos! y vuelve a relatar tal como sucedieron los hechos.

Y por favor no tapes ni seas participe de las mentiras de otros; cuando alguien quiera contarte algo y sabes que te va a comprometer no participes en eso.

¡Empieza ahora! así estarás en paz para con Dios y con tu prójimo.

Que todos te conozcan como ejemplo de mujer cristiana; pero si usas la mentira diariamente como lo hacen las mujeres incrédulas,

¿Quién podrá confiar en ti? y lo primero que se pondrá en juicio será tu fe y ¡eso es muy penoso!
No cedas más a este mal hábito, ni lo pases mas por alto, ya que es propio de los hijos del diablo, mortifica este pecado con la ayuda del Espíritu Santo, crece en santidad; si estas en la luz debes aprender hablar verdad con tu prójimo.
Pide a Dios por la fe en Jesús que te ayude a seguir la verdad, la justicia, y obediencia a Él.

Porque de la misma manera que Jesucristo es completamente verdadero y confiable tanto en Su persona y en Su enseñanza.

Dios quiere que seas confiable en tu persona para tengas que compartir las Buenas Nuevas no sea rechazado por tu mal testimonio.

Así serás imitadora de todas las perfecciones de su Hijo.

Por ello, aquel que tiene comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo, debe exclamar de corazón:

«Aborrezco y desprecio la mentira, pero amo tu ley» (Sal. 119:163).

20 de junio de 2013

¡No a los Celos!

Para entender mejor este tema acerca de los celos debemos comenzar primeramente a conocer sobre :

*"El celo de Dios":
Este término se refiere directamente a uno de los atributos divinos de justicia y santidad.
DIOS es celoso. Cuando se usa la expresión “Jehová tu Dios, es Dios celoso” (Éxodo 34:14). Es porque, Él es el único objeto de adoración, el Señor exige una plena y exclusiva devoción- no tolera la adoración a los ídolos - ni a ninguna otra cosa o persona.

El celo de Dios por su pueblo es un reclamo de fidelidad exclusiva sostenida en su santidad,

¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Santiago 4:5

Este celo no se debe confundir con envidia, ya que en ningún pasaje de todo el Antiguo Testamento se dice que Dios siente envidia.

Vemos también a Jesús sentir celo santo por la casa de Dios y la defensa del honor que a Él le correspondía, Juan 2:17; «El celo de tu casa me consume»,
*El celo del creyente hacia las cosas de Dios: Tiene que ver con la promoción de Dios y de su gloria por encima de cualquier sustituto, algunos ejemplos:

-Elías pensó que era el único siervo fiel que quedaba en Israel: «He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los Ejércitos, porque los hijos de Israel han abandonado tu pacto» 1 Reyes 19:10.

-La preocupación profunda de Pablo por los Corintios le llevo a sentir celo santo por la pureza espiritual de los creyentes: «os celo con celo de Dios» 2 Corintios 11:2.

*El celo dentro del matrimonio de creyentes:
En Gálatas 5:19, 20, 21. Nos dice: Que las obras de la carne son manifiestas, las cuales son: inmoralidad, impureza......, pleitos, celos....., los cuales os advierto, como ya lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredaran el reino de Dios.

Si eres cristiana nacida de Dios debes tener presente que eres dirigida por el Espíritu, y como hija de Dios, has sido capacitada para vencer el poder del pecado, y caminar por la senda de los mandamientos de Dios, desechado las obras de la carne.
La practica de los celos no sólo es dañino para uno misma, también afecta nuestra relación con los que amamos, y lo peor es que tiene consecuencias eternas "nos priva del reino de Dios".

Fíjate que en este versículo no se nos da pie a los creyentes a tener una gota de celo siquiera (a no ser por las cosas de Dios). Fuera de esto, más bien estamos llamados a “desecharlo”, pero algunas mujeres creyentes de hoy, han tomado los celos como algo muy natural, como parte del amor o afecto que se tiene hacia alguien especial, llegando a tener una personalidad obsesiva, perturbadora, dominante, impulsiva, desconfiada y controladora, etc. Ignorando que es pecado y que solo una sola gota de celo en nuestros pensamientos entrara en ebullición y causara daño no solamente a uno misma; sino a quienes le rodean.

Los celos son considerados bíblicamente como algo propio de un mundano algo muy grave y peligroso.

En Gal 5:22 nos dice: " Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio..."

El apóstol nota principalmente el fruto del Espíritu, lleno de virtudes que debemos esforzarnos por que estén presentes en nuestra persona ya que nos hará cristianas agradables, amorosas, felices, piadosas con un carácter sobrio y modesto.

En la descripción de las obras de la carne y del fruto del Espíritu nos dice qué actitudes debemos evitar y resistir - y qué debemos desear y cultivar, y este debe ser el afán sincero de todos los cristianos reales.
En Romanos 6: 12 nos dice que: "El pecado no reine ahora en sus cuerpos mortales, de modo que le obedezcan".
Cristo nunca reconocerá a los que se rinden a ser siervos del pecado de los celos. Y no basta con que cesemos de hacer el mal sino que debemos aprender a hacer el bien. Debemos dedicarnos con fervor a mortificar las obras del cuerpo y a caminar en la vida nueva buscando llevar ese buen fruto con mayor abundancia, que son, a través de Jesucristo, para la alabanza y la gloria de Dios.

En Santiago 3:15, y 4:1, nos dice que los celos vienen de nuestras propias pasiones las cuales combaten en nuestros miembros, en nuestras facultades personales, estos celos comienzan con una guerra interior, entra un mal pensamiento y esto se desata en un caos interior de desconfianza e ira, consumándolo exteriormente llegando muchas veces a los pleitos, discusiones, y maltrato físico y verbal. 

Nosotras estamos llamadas a mortificar estos deseos con sus demandas y no responder a estas cosas. Pues esto es una actitud mundana. Debemos tener una conciencia viva, transparente, y clara saber que los deseos de la carne son un peligro, no debemos tener ningún punto de celo en nuestra mente, debemos luchar y batallar contra ellos, desechar esa perturbación.

Y si alguna mujer creyente tuviera pruebas de la

infidelidad de su esposo deberá hacer su reclamo claramente, no bajo sospechas de su mente e imaginación, los celos no deben controlar su persona, no debe tener un lugar importante de su atención. Si Deja entrar este tipo de tentación servirá para que su carne y el diablo produzcan oportunidades devastadoras en su hogar.

Estas cosas no deben prevalecer como lo hacíamos antes de la conversión. Si tú eres una nueva criatura tu nueva naturaleza debe prevalecer.

Si dejas que esto te domine estarás en rebeldía, y si es algo normal para ti, dentro de tu matrimonio no tendrás tranquilidad, ni amaras plenamente a tu esposo, iras apagando el amor y serás como una mujer que carcome los huesos de su marido, por el contrario debes ser sabia prudente con dominio, y no la mujer necia que derriba su casa.

En el noviazgo si ya existe discusiones a causa de los celos, ¿Qué te hace creer que actuaras distinta de casada?, pon fin a esto de una vez.

En las relaciones familiares los celos hacia los hijos, hermanos, primas, etc. Traerá de igual manera destrucción, infelicidad, rivalidad, resentimiento, enojo, discordia, odio, etc.
Con hermanas en Cristo, estamos llamados a tener amor unos a otros, a servirnos los unos a los otros, a considerar de mayor estima al otro, a la unidad, armonía - a no ser un obstáculo; sino ser de bendición. A no tener celos por las funciones o bendiciones que cierto hermano recibe del Señor.

También hay una severa advertencia en cuanto a sentir celos o envidia de los pecadores, que prosperan y son fuertes: «No envidies al hombre violento, ni escojas ninguno de sus caminos» Prov 3:31, Salmo 37:1.

Si el celo entra en tu corazón se roba tu paz, gozo, amor, todo el fruto que el Espíritu Santo produce en cada creyente. Harán que tu vida de oración, tus devocionales sean fríos, y metódicos, sin la presencia de Dios. Examínate y date cuenta de la gravedad de este pecado, quizás por costumbre e ignorancia has estado ligada a ello, pero es hora de tener una conciencia limpia ante Dios.

Si has permitido los celos y estas siendo estimulada por ello, debes orar a Dios no sutilmente con una palabra de “lo siento peque”, “perdóname Dios”; sino un ruego de que necesitas de Su gracia, y una nueva conciencia, de que seas enderezada por la gracia de Dios. No descuides el vivir en el Espíritu, ve la gravedad de este pecado y la ofensa grave que cometiste ante Dios, busca el ser animada por la Palabra, reúnete bajo los medios de gracia. Como cristianas no debemos seguir pensando y reaccionando constantemente como mundanos ¡eso no puede seguir así!, guarda tu corazón se consciente que aún tenemos esta guerra, mortifica la vieja naturaleza, ¡hay victoria en Cristo para el creyente!

Entonces en su acepción más positiva el término celo significa «estar lleno de celo de justicia» Como ya hemos expuesto antes celo es un atributo de Dios, también solo es permitido en defensa de las cosas santas de nuestro Dios. En lo demás no hay que practicarlo, sino hay que desecharlo.

30 de abril de 2013

Mujer virtuosa Vs Mujer virtual

Una de las mayores preocupaciones que tienen hoy en día las mujeres creyentes solteras es: ¿Con quién me casaré y cuándo?..., seguida a su frase muy común del: ¡ya se me pasan los años!  ¡como sea tengo que casarme antes de los ".." años!

Esta desesperación y preocupación está logrando que muchas mujeres solteras busquen en sus fuerzas humanas a su compañero, tal y como lo hacen las mujeres sin Cristo, algunas tratan de ser halladas por medio de muchos enamorados y ver así quien es el elegido, o uniéndose a un impío lo cual tampoco es bíblico.
Existen también solteras "cristianas" que usan " la forma exterior" vistiéndose muy atractivas, sensuales y provocadoras, engañándose a sí mismas; porque la seducción solo atrapa hombres "externos". Otras han entrado a la moda "del enamoramiento virtual" corriendo el riesgo de conocer a personas irreales, con caracteres irreales lejos de ser verdaderos piadosos; porque el hecho que citen algunas referencias bíblicas o frases de ciertos predicadores célebres no es un fruto de que sean creyentes genuinos. Porque ningún hombre creyente que espera el favor de Dios y le ora, por su idónea buscara una mujer virtual o conocida de apariencias externas conformada a la imagen del mundo, él tendrá discernimiento, será guiado por su Dios. De igual manera lo será aquella doncella que espera en el Señor, y vive para Dios, el Señor la librara del hombre engañador y encantador.

 Hoy pareciera que el dizque "amor" entra por los ojos, y ya no son unidos y hallados de acuerdo a la voluntad de Dios y en base al amor de Dios, unidos en el amor eterno que enfrenta lo malo y lo bueno, y  donde ambos reflejen a Jesucristo. 
 El diablo y su corazón, les ha hecho creer que es así de fácil el unirse en matrimonio, el ser una mujer virtuosa, piensan que es algo simple, olvidando que todo creyente sea hombre o mujer está llamado a vivir y a guardarse en santidad desde el interior y exterior, sea soltero o casado y no hablo de legalismo, de cierto tipo de normas y reglas, sino del pudor y decoro, de la sabiduría,  del temor, de la prudencia, de la sensatez, de la voluntad de  Dios, de todo lo que la Biblia instruye, de reflejar la belleza de Cristo y esta debe ser mostrada en todo tiempo, sin engaño, sin hipocresía  sin fingimiento.

 La mujer de Proverbios 31, es una viva representación de virtudes, de piedad que se muestran en el carácter de alguien que ha sido temerosa de Dios y su Palabra desde antes de estar casada. Pues aquellas que son buenas esposas, han tenido que ser sumisas y obedientes al Señor desde su soltería, salvo algunas que ya casadas hemos sido salvadas y en el camino hemos aprendido como ser una mujer virtuosa.

Pero si cada mujer soltera y doncella cumpliera su parte, su responsabilidad como dice en:
 1 Corintios 7:34. ".La mujer que no está casada y la doncella se preocupan por las cosas del Señor, para ser santas tanto en cuerpo como en espíritu". 
Su soltería seria  un tiempo de preparación para convertirse en la mujer virtuosa.  De la mujer creyente  dependerá en ser llamada una mujer sabia, o una necia, una que construye o una que destruye, una que es corona de su marido o una que es vergüenza de su marido, aquí hay versículos referentes a ello. 
Prov, 12:4, 11:22, 9:13, 18:22, 21:9, 21:19, 31:10-31.
Toda mujer creyente debería ser una mujer llena de virtudes, no perfecta, pero si una que se esfuerza por agradar a Dios y como consecuencia lo sería también para su marido.

Recuerda que la mujer virtual es hallada fácilmente, la virtuosa es hallada en el tiempo del Señor.



25 de abril de 2013

¿Cómo puede, un Cónyuge "No Creyente" ser Santificado por su Esposa Creyente?

1Cor 7:13 “Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone”. 

7:14 “Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos”.

El evangelio penetra en el mundo en una forma que a veces en cierta familia uno de los esposos llega a ser cristiano pero el otro no.
En estos versículos el apóstol Pablo trata sobre aquellas esposas(os) incrédulos que han consentido la fe de sus esposas(o) creyentes sin problemas.

¿Cómo puede, un cónyuge no creyente ser santificado?Respuesta :
“Santificado”, no se refiere a salvación, esta santificación es matrimonial y familiar, no personal o espiritual, Pablo no está diciendo que el cónyuge no creyente haya llegado a ser moralmente santo o regenerado o que tenga una relación personal con Cristo a través de su pareja cristiana, ¡eso no es así! pues si así fuera no sería llamado incrédulo.
Además el ser humano no puede santificar o salvar a otro ser humano. Lo que el apóstol quiere decir es que, al vivir íntimamente con un cónyuge cristiano, el incrédulo experimenta la influencia de la santidad, debido al poder de Cristo, su influencia como cristiana es más fuerte que la influencia del no creyente.

En cierta forma el cónyuge no salvo recibe bendiciones temporales a causa que el otro pertenece a Dios.
Un cristiano trae la gracia divina a su matrimonio y esta se derrama sobre el cónyuge, lo cual incluso puede llevarlo a la salvación.

Una mujer creyente no debe separarse del marido no creyente por temor de que el incrédulo le vaya a contaminar.
El incrédulo que acepta vivir con un cristiano en quien mora el Espíritu de Dios, cumple con las obligaciones de la institución de matrimonio. Ambos viven en un ambiente de santificación, porque el hogar es consagrado por la lectura y aplicación de la Palabra de Dios y oración (algunos ejemplos: la mujer creyente enseña a su familia agradecer por los alimentos dados por Dios, en casos de salud, falta de trabajo, o algún problema en particular sea con el esposo e hijos ella será la que los guié a conocer de Dios, por medio de la oración, concejos bíblicos, promesas, etc).


¡Cuánto cuidado debería tener una mujer creyente cuyo esposo es incrédulo! ella debe de llevar una vida practica del Evangelio en obediencia constante, de tal manera que su esposo pueda ser influenciado por las cosas del Señor, pero es triste ver como muchas mujeres por el contrario son más influenciadas por las demandas del mundo que se opone a las cosas de Cristo, ella debe esforzarse en trabajar su carácter, irradiar piedad en toda las áreas de su vida, para su buen testimonio, y el Señor ciertamente hará lo suyo.

Un ejemplo en que el esposo o esposa creyente santifica al cónyuge incrédulo es así:
Como el templo santificaba el oro que estaba allí, o así como el altar santificaba la ofrenda que se ponía sobre él. Tampoco el objeto no es santo por sí mismo, sino que lo es por asociación. De igual forma sucede en el matrimonio mixto.

“Calvino escribe, «porque la piedad de uno hace más por ‘santificar’ el matrimonio que lo que la impiedad del otro hace por mancillarlo”.
Pablo también declara que los hijos nacidos en ese hogar, antes o después de la conversión de uno de los cónyuges, son santos:

“De otra manera, vuestros hijos serían inmundos, pero ahora son santos”.
Pablo se refiere en este versículo a los niños criados en un hogar en el que sólo uno de los padres es cristiano. Aunque menciona dos adjetivos (inmundos,y santos) en relación con los niños de matrimonios mixtos, afirma sin lugar a dudas de que son santos, si uno de los cónyuges es cristiano. Esto quiere decir que los niños son consagrados en base a la fe del cónyuge cristiano, y no son declarados inmundos en base a la incredulidad del otro cónyuge. 

¡No es hermoso todo esto, que gracia que Dios ha derramado sobre la mujer creyente!
No hay porque temer, ni sentir temor, Dios va Contigo, deberías agradecerle y pedirle que por medio de Su Santo Espíritu te ayude a manifestar esta gracia en tu hogar. 

En suma, en la familia la fe triunfa sobre la incredulidad. La presencia de un padre creyente expone a los niños a la bendición y les trae protección divina, protegerá a los hijos de daños espirituales indebidos a través de consejos bíblicos, y muchas bendiciones lo cual en muchos casos incluye salvación.

Al igual que Eunice instruyo en las Escrituras a su hijo Timoteo desde pequeño, la madre creyente debe exponer a la luz de la Palabra a sus hijos.

Recuerda:cuando Dios santifica a Su pueblo, los llama a vivir una vida de constante santidad, y como esposa creyente debes ser de influencia para tu esposo e hijos, no deseches esta bendición que el Señor te ha otorgado, cuídala y úsala tal como El te ha ordenado...