7 de marzo de 2016

Una Jovencita obediente o caprichosa

“Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.” Colosenses 3:20

Si una jovencita desea madurar, tiene que aprender primero a ser obediente. Toda su vida será gobernada, no por capricho o placer - sino por derecho y deber. Las primeras lecciones de obediencia las aprenderá en casa. Ella debe darse cuenta de que todas las cosas no son para su conveniencia personal y placer - sino para aprender su parte en el servicio, la moderación y sacrificio - y que en el hogar se puede ser ordenada y feliz obedeciendo.

Que las ordenes, reglas y principios bíblicos que sus padres le den, será para su bien y para ayudarla a construir un buen carácter - aunque algunas de ellas le parezcan duras e innecesarias, y que interfieren con sus deseos y planes - y aunque sienta la tentación de no querer tomarlas en cuenta, y las vea como un obstáculo, y se sienta atada e infeliz al no poder llevar a cabo sus deseos egoístas- la joven se debe dejar enseñar y prestar atención a las órdenes dadas, ya sean razonables o no para ella, porque todo esto será para su propio bienestar.

La obediencia no disminuye con la edad. Tampoco es un simple requisito de la infancia – La jovencita debe aprender que será esclava del deber hasta el fin. Debe aprender a ser obediente desde pequeña, y no seguir los dictados y caprichos de su propia voluntad egoísta, para cuando el deber les llame no se vea presionada por todos lados, encontrando su vida dura y desdichada, pues esto es lo que el Señor quiere que se evite. Y es que la obediencia es tan útil y necesaria hasta los últimos años de vida.

Útil, para la jovencita que no es cristiana, para cuando ella por diversos motivos ya no viva bajo el cuidado de sus padres cristianos – la mejor herencia dada- sea que ella sea respetuosa, disciplina, ordenada, y capaz en cualquier lugar y circunstancia. 



Útil, para la jovencita cristiana, que ha aprendido a ser obediente estando bajo la tutela de sus padres cristianos, para cuando viva sin ellos al encargarse de sus propias responsabilidades y el deber sea más fuerte - ella se encuentre preparada, será exigente y obediente tendrá un corazón feliz y dispuesto al cumplir sus responsabilidades sobre sí misma, en su familia, sus amigos, su iglesia, su comunidad, y para con su Dios.
Para terminar el gran deber de los hijos es obedecer a sus padres. La obediencia comprende la reverencia interna y los actos externos, y en toda época la prosperidad ha acompañado a los que se distinguen por obedecer a sus padres y a los mandatos divinos dados por Dios, esto les permitirá tener una buena conciencia y paz en el corazón satisfacción que nada podrá destruir. Y podrá cruzar sus manos por la noche sabiendo que durante todo el día ha sido obediente y actuado rectamente ante Dios – y será el orgullo y alegría de sus padres, encontrando en la vida una alegría y tranquilidad que nadie más le puede dar.
“El hijo sabio alegra al padre, Pero el hijo necio es tristeza de su madre.” Prov 10:1

¡Yo tengo más fe que aquella hermana!

Al igual que yo, de seguro has escuchado cuando llega una hermana nueva a la congregación decir: ¡hay que ponerle pilas a tal hermana para que sea más activa, se la ve muy seria y callada!...y en esto creo que debemos tener mucho cuidado. Ya que existen mujeres cristianas de diversas edades cuya fe brilla siendo pasivas, calladas tranquilas; y otras cuya fe brilla siendo más activas y más servidoras. 

Y es que las diferentes pruebas y experiencias de diferentes grados que atravesamos nos hacen mostrarnos a veces con una fe pasiva en cierto tiempo. Por esto solo nos queda el motivarnos a no descuidar el fuego - la pasión por las cosas de Dios, y no tratar de forzar y crear a una hermana igual a mi persona.

Cada una de nosotras pertenecemos a la familia de Dios. Y todas de acuerdo a nuestra fe, a los dones que se nos otorgó llegamos a dar fruto en su tiempo, para la gloria de Dios.

¿Y dónde es que vemos claramente estas dos clases de mujeres? esto se encuentra en el Evangelio de Lucas 10:38,42. Un breve resumen de la persona de cada una.

María representa a la mujer cuya fe brilla por su pasividad y su confianza, que prefiere estar junto a los pies de Jesús, mujer de pensamientos profundos, que ve lo que otros no ven, ungir al Señor con perfume, y enjuagar los pies de Jesús con sus cabellos preparando así sin saber al Cordero de Dios al inminente sacrificio.
Martha cuya fe brilla y es activa, deseosa de atender y servir mejor a su Maestro. Muchas veces se le ha juzgado a Martha como una mujer que solo es afanosa, pero ella era una mujer íntegra, que amaba ardientemente a Jesús, y Jesús también la amaba, Pero, el servicio de ministrar misericordia y ayuda no lo es todo (y esto es lo que quiso expresar el Señor cuando le dijo que María había escogido la mejor parte)

Ahora vamos a ver cómo estas dos mujeres actúan y reaccionan en medio de la muerte de su hermano Lázaro, invirtiendo así sus papeles y mostrando diferente su fe en Juan 11: 20-28 se nombra nuevamente a Martha y María, ya había pasado un año.

Aquí vemos a María terriblemente afectada por la muerte de su hermano. Aquella que atentamente brillaba, y se deleitaba oyendo la voz de su Salvador la vemos en esta terrible circunstancia desfallecer humanamente, siendo consolada por otros.

Mientras que en esta oportunidad vemos la fe de Marta brillar con más intensidad que la de su hermana, sintió dolor ¡claro que sí! pero actuó con más firmeza.
Sin embargo ambas fueron amadas por nuestro Señor- y cómo podemos apreciar ambas tenían fe y dieron frutos de ello en determinado momento. ¡Y todo para que el nombre de Dios sea glorificado!


Podríamos comparar diciendo que en cierto momento María trabajaba con oro, y Martha con plata. Y en otro momento Martha trabajaba con oro y María con plata. Pero al final la fe de ambas fue perfeccionada según el propósito de Dios.
Es por eso que ninguna hermana debe formar hermanas de acuerdo a su persona, sino por el contrario orar para que ellas lleguen a la imagen de Cristo, y aun orar por uno misma para que sea perfeccionada ya que ese es el propósito de nuestro Dios que todas lleguemos a este perfeccionamiento.

Todas atravesaremos periodos donde actuaremos como María y también actuaremos con más madurez como Martha en Juan.
Quiero dejar bien en claro que ambas hermanas se esforzaban en vivir una vida santa, ese tamaño de fe que tenía cada una al principio no era usado para vivir en pecado. No podemos excusar el pecado en el perfeccionamiento de la fe.

Cada hermana en Cristo esta llamada a dar ánimo y aliento, tal como lo hizo Martha con su hermana diciéndole en secreto: ¡El Señor está aquí te llama, y ella se levantó, corrió a los pies de Jesús!

Algunas se fortalecen con solo leer las Escrituras, otras en la agonía necesitan que una hermana les anime y les lleve otra vez la buena noticia -no de salvación, ¡claro esta!
Pero sí el de hacerle recordar las promesas y la esperanza de vida que aguardamos en nuestro amado Señor.

Amémonos, desechemos la malicia, el mal juicio, las críticas, los chismes, y la envidia. Nunca digas: ¡Yo soy más fuerte, yo tengo más fe que aquella hermana! Déjame decirte que si tienes algo bueno, ni siquiera te pertenece es la gracia de Dios que actúa en ti, por lo tanto no seas arrogante u orgullosa en esto.

No esperes que el Señor te diga: ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Rom 14:4 

La Iglesia de Cristo necesita servidoras de todo tipo, e instrumentos del tipo de Martha así como María. Dejemos que nuestra máxima sentencia sea esto:
"La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo en sinceridad." (Efesios 6:24.)

18 de febrero de 2016

Un mandato a cumplir!


¡Yo tengo más fe que aquella hermana!

Al igual que yo, de seguro has escuchado cuando llega una hermana nueva a la congregación decir: ¡hay que ponerle pilas a tal hermana para que sea más activa, se la ve muy seria y callada!...y en esto creo que debemos tener mucho cuidado. Ya que existen mujeres cristianas de diversas edades cuya fe brilla siendo pasivas, calladas tranquilas; y otras cuya fe brilla siendo más activas y más servidoras. 

Y es que las diferentes pruebas y experiencias de diferentes grados que atravesamos nos hacen mostrarnos a veces con una fe pasiva en cierto tiempo. Por esto solo nos queda el motivarnos a no descuidar el fuego - la pasión por las cosas de Dios, y no tratar de forzar y crear a una hermana igual a mi persona.

Cada una de nosotras pertenecemos a la familia de Dios. Y todas de acuerdo a nuestra fe, a los dones que se nos otorgó llegamos a dar fruto en su tiempo, para la gloria de Dios.

¿Y dónde es que vemos claramente estas dos clases de mujeres? esto se encuentra en el Evangelio de Lucas 10:38, 42. Un breve resumen de la persona de cada una.

María representa a la mujer cuya fe brilla por su pasividad y su confianza, que prefiere estar junto a los pies de Jesús, mujer de pensamientos profundos, que ve lo que otros no ven, ungir al Señor con perfume, y enjuagar los pies de Jesús con sus cabellos preparando así sin saber al Cordero de Dios al inminente sacrificio.
Martha cuya fe brilla y es activa, deseosa de atender y servir mejor a su Maestro. Muchas veces se le ha juzgado a Martha como una mujer que solo es afanosa, pero ella era una mujer íntegra, que amaba ardientemente a Jesús, y Jesús también la amaba, Pero, el servicio de ministrar misericordia y ayuda no lo es todo (y esto es lo que quiso expresar el Señor cuando le dijo que María había escogido la mejor parte)

Ahora vamos a ver cómo estas dos mujeres actúan y reaccionan en medio de la muerte de su hermano Lázaro, invirtiendo así sus papeles y mostrando diferente su fe en Juan 11: 20-28 se nombra nuevamente a Martha y María, ya había pasado un año.

Aquí vemos a María terriblemente afectada por la muerte de su hermano. Aquella que atentamente brillaba, y se deleitaba oyendo la voz de su Salvador la vemos en esta terrible circunstancia desfallecer humanamente, siendo consolada por otros.

Mientras que en esta oportunidad vemos la fe de Marta brillar con más intensidad que la de su hermana, sintió dolor ¡claro que sí! pero actuó con más firmeza.
Sin embargo ambas fueron amadas por nuestro Señor- y cómo podemos apreciar ambas tenían fe y dieron frutos de ello en determinado momento. ¡Y todo para que el nombre de Dios sea glorificado!


Podríamos comparar diciendo que en cierto momento María trabajaba con oro, y Martha con plata. Y en otro momento Martha trabajaba con oro y María con plata. Pero al final la fe de ambas fue perfeccionada según el propósito de Dios.
Es por eso que ninguna hermana debe formar hermanas de acuerdo a su persona, sino por el contrario orar para que ellas lleguen a la imagen de Cristo, y aun orar por uno misma para que sea perfeccionada ya que ese es el propósito de nuestro Dios que todas lleguemos a este perfeccionamiento.

Todas atravesaremos periodos donde actuaremos como María y también actuaremos con más madurez como Martha en Juan.
Quiero dejar bien en claro que ambas hermanas se esforzaban en vivir una vida santa, ese tamaño de fe que tenía cada una al principio no era usado para vivir en pecado. No podemos excusar el pecado en el perfeccionamiento de la fe.

Cada hermana en Cristo esta llamada a dar ánimo y aliento, tal como lo hizo Martha con su hermana diciéndole en secreto: ¡El Señor está aquí te llama, y ella se levantó, corrió a los pies de Jesús!

Algunas se fortalecen con solo leer las Escrituras, otras en la agonía necesitan que una hermana les anime y les lleve otra vez la buena noticia -no de salvación, ¡claro esta!
Pero sí el de hacerle recordar las promesas y la esperanza de vida que aguardamos en nuestro amado Señor.

Amémonos, desechemos la malicia, el mal juicio, las críticas, los chismes, y la envidia. Nunca digas: ¡Yo soy más fuerte, yo tengo más fe que aquella hermana! Déjame decirte que si tienes algo bueno, ni siquiera te pertenece es la gracia de Dios que actúa en ti, por lo tanto no seas arrogante u orgullosa en esto.

No esperes que el Señor te diga: ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Rom 14:4

La Iglesia de Cristo necesita servidoras de todo tipo, e instrumentos del tipo de Martha así como María. Dejemos que nuestra máxima sentencia sea esto:
"La gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo en sinceridad." (Efesios 6:24.)

23 de enero de 2016

¡Mujer, si te enojas no peques!

<<Si se enojan, no permitan que eso los haga pecar. El enojo no debe durarles todo el día. >> Efesios 4:26 BLS
 
¿Sabes cuál es el límite de enojarse sin llegar a pecar? 

Aquí algunos ejemplos de lo que es enojarse sin pecar:

-Cuando surge de un verdadero celo por Dios y de la  religión.
-Cuando no se enciende contra personas; sino por los pecados de ellos, como: el vicio y la inmoralidad de  todo tipo, con la idolatría y el culto idolátrico.

 -Cuando un creyente se disgusta con sus propios pecados.
-Cuando se oponen a la gloria de Dios, y a la promoción de los intereses de Cristo.

-Contra toda falsa doctrina.
-Cuando ves a alguien actuar con injusticia.
-Cuando alguien te quiere hacer quebrantar los principios divinos.



¿Y cuándo enojarse es pecado?

-Cuando algo de lo expuesto arriba causa malos efectos  y excedes a los límites debidos, y no demuestras  dominio propio ante las circunstancias, y para defenderte dices  palabras con: insultos, maldiciones
, burlas, sarcasmo, etc.
 O cuando te defiendes con acciones como: maltratar o dañar  físicamente, tener deseo de venganza, quebrar o tirar cosas, etc.
-Cuando es sin causa, y lo haces por costumbre.

- Cuando por rebeldía no obedeces la Palabra de Dios.
-Cuando te disgusta hacer tus deberes del hogar.
-Cuando te irritas por todo con tu esposo e hijos.
-Cuando reniegas por todo con los de tu alrededor, o  al salir a la calle de los más insignificante te amargas.
-Cuando duermes enojada.
-Cuando acaricias y aumentas tu enojo y fastidio con malos  pensamientos y deseos. 

- Y cuando no perdonas al que te pide perdón.

Toda mujer piadosa debe aprender a controlar la ira para no pecar.
No hay bendición más grande dada por Dios el de poseer un espíritu con dominio propio, y nuestro Dios nos capacito con ello para así vivir una buena vida cristiana. Que las personas del mundo actúen mal se entiende; pero que una mujer creyente viva así es de preocuparse.

No existe dos clases de fuentes de agua <<una de bendición y otra de maldición>>. Porque la religión verdadera no admite contradicciones: ¡cuántos pecados se evitarían si fuéramos siempre coherentes!

El carácter con dominio y el lenguaje piadoso es el producto genuino de un corazón santificado, cuidado de como reaccionas y respondes ante el enojo. Siempre debemos procurar actuar con buen juicio, sobriedad; para no pecar, evitemos contristar al bendito Espíritu Santo.

Sea cual fuere lo que produjo tu enojo se nos dice en la Biblia respecto a esto:<<que no se ponga el sol sobre vuestro enojo>>; hay una alusión al mostrar, que la ira no debe continuar; que no debe durar más de un día; que cuando el calor del día haya terminado, el calor de la ira debe haber sido quitada; para que al dormir sobre nuestras almohadas tengamos un sueño tranquilo y buen descanso en la paz de Dios que da a sus hijas.

No permitas que por la maldad de otro, llegue a formarse odio, desprecio en tu corazón. No permitas que ninguna raíz de amargura crezca en tu ser; además, hay un gran peligro el seguir con la ira hasta la puesta del sol que es el momento de la oración, este puede ser interrumpido en gran medida y obstaculizado por la ira.
¡Y no querrás perderte de esta gran bendición!

Guardar el enojo durante la obscuridad de la noche, es dar lugar al diablo el príncipe de las tinieblas.
“Mejor que los rayos de sol siempre te encuentren pacífica y tranquila en los brazos del Señor.”

El Retrato de una Mujer Virtuosa


6 de enero de 2016

¡Sálvame Señor, que siento morir!

Este mundo es como un océano, y siempre debemos esperar tormentas. Tanto la vida del incrédulo como aquel que tiene a Cristo tienen que enfrentar dificultades mientras vivan, la diferencia es que para nosotras todo esto tiene resultados maravillosos en nuestras almas y lo que es mejor, Cristo va junto a nosotras.

Cada mujer cristiana ha tenido que enfrentar diversas pruebas con sabiduría y la ayuda de Dios, pero quizás aún no ha llegado la hora de experimentar esas pruebas devastadoras y dolorosas como las que vivió Job, una prueba tras otra. 

 ¿Estás preparada espiritualmente para ello? 
Sé que si dependiera de nosotras las evadiríamos ya que nos causa temor de tan solo pensarlo. 
Pero debemos estar preparadas y aceptar humildemente los designios de Dios, ya que las pruebas y tribulaciones acontecen para conocer la debilidad de nuestra fe, porque solo hasta que se colocan en el horno de la prueba y la ansiedad es que se llega a perfeccionar y conocer el valor real de ella. 

Toda mujer cristiana instruida en las Escrituras debe saber que su fe está ligada al padecimiento.

"y es que no solo se nos ha concedido creer en Jesucristo; sino también padecer por El". 
Y en otra cita, nuestro amado Jesús nos dice:
 “que en el mundo tendremos aflicción; pero que confiemos en El…”

Hermana, ora cada día, para cuando llegue el momento en que veas las olas arreciar una tras otra, no te sientas morir y no te falte la fe, y confíes en El sin titubear.
Una de las maneras correctas de dirigirse a Dios cada d
ía es orar con propiedad diciendo:
¡Señor Tu eres mi fuerza, Señor eres mi fortaleza, Señor eres mi roca, Señor eres mi salvación en tiempo de angustia! 
Muy distinto a decir: ¡Señor fortaléceme, Señor dame fuerza!, suena como muy débil ¡verdad!.
El hablar con propiedad te convertirá en una mujer segura, tal y como lo sentía y expresaba el rey David en los Salmos, y tengas que decir aun en la prueba más difícil “mi Dios vive”.
Medita en las Escrituras y haz tuya las promesas de Dios, adquiere sabiduría por medio de la meditación.
“Cuan bienaventurada y feliz es aquella mujer piadosa que ha encontrado por experiencia que su fe puede soportar el fuego, y que puede decir como Job: "He aquí, aunque El me matare, 
en El esperaré..." (Job 13:15.) 
Y esta es la clase de mujer cristiana que nuestro amado y bondadoso Dios desea que seamos, que confiemos plenamente en El, aunque sentimos morir.

Se cuenta la historia de una mujer verdaderamente piadosa, luego de haber enterrado a su hijo sentada sola en medio de la tristeza, consiguió aliviar su corazón con la expresión:
<<Dios vive>>; después de cierto tiempo, tuvo que despedirse de otro hijo, todavía insistió:
<< Los consuelos mueren, pero Dios vive>>.
Al fin de otro tiempo murió su querido esposo,  y se sentó abatida y abrumada por el dolor.
 Ella tenía todavía un niño pequeño, el cual, habiendo observado lo que había dicho antes, para consolarla se le acerco y le dijo:
 ¿Ha muerto Dios, madre? ¿Ha muerto Dios? 
Esto le llego al corazón, y con la bendición de Dios recobro la antigua confianza en su Dios, que es un Dios vivo.
!Oh mujer cristiana!, es necesario que salgáis de vuestro desanimo y dolor, y animéis vuestros espíritus, unas a otras y digas como David o como el relato de esta mujer piadosa
<<Mi Señor vive>> Salmo 18:46( C.H.S)

Nosotras no servimos a ningún Dios inanimado, imaginario o moribundo, sino al Único que tienen inmortalidad, y como leales súbditos de este Rey soberano aceptemos Sus decretos y designios sobre nuestra vida  y exclamemos:

<<Jehová vive, vive el Rey de Reyes>>  

Nosotras tenemos un Salvador en quien confiar y al cual orar en medio de la hora más negra, por eso digámosle "Señor, aumenta nuestra fe", y esta cita debe ser parte de nuestras peticiones diarias. Así las grandes tormentas de la duda y temor en el alma, suelen terminar en una calma maravillosa, creada y dirigida por el Espíritu de adopción.
<<Gracias a Dios por ello, porque mientras abunden las aflicciones, más abundante será Su consuelo para con nosotras>>
¡sálvame Señor , que siento morir! 
 ¿Habrá alguien libre de esto?

16 de noviembre de 2015

¡Madre, ayuda a formar el carácter de tus hijos!


"Que cada uno mire cómo edifica." 
1 Corintios 3:10:15
El tesoro terrenal más preciado que una chica puede tener, es su carácter. Su carácter representara lo que realmente es.
Si una joven se observara más allá de lo que ella misma se ve, o de lo que la gente piensa de ella - y examina su corazón de una manera justa y honesta, juzgándose a sí misma por los estándares del bien y del mal, de lo que su propia conciencia sanciona - entonces ella conocería si posee un buen carácter. Y esto le será de consuelo cuando sea mal entendida y mal juzgada en determinado momento, porque conoce en lo profundo de su corazón que actuó correctamente.

El carácter no se nos regala al nacer – todos tenemos que construirlo. Otros pueden proporcionar el material, poniendo delante de nosotros normas e ideales correctos, pueden darnos la reprensión y la corrección, también pueden guiar nuestras acciones y moldear nuestros pensamientos - pero después de todo, nosotras  construimos nuestro propio carácter. ¡Somos nosotras, nosotras mismas, las que tomamos de la influencia que nos rodea, copiamos ideales, conseguimos modelos o estándares, y nosotras mismas hacemos lo que seremos! Y es al inicio de la adolescencia donde se edifica el carácter. 

En la infancia y durante al infancia, se recogerá el material que se usará en la edificación. 
Hay influencias y enseñanzas del hogar, instrucciones morales e intelectuales recibidos en la escuela, principios religiosos, consejos dados en la iglesia y escuela dominical, los estándares morales de los compañeros de juego de nuestra infancia, los caracteres de los hombres y mujeres que conocemos, y un sin número de otras vías por las cuales la instrucción llega a nosotras – materiales que usaremos y aportaremos en nuestro edificar. 
Pero la chica que se ha criado en un hogar cristiano, y por, padres vigilantes y cuidadosos – tienen una mejor oportunidad de formar un buen carácter, que aquella cuya vida ha sido menos vigilada.

Cuando se es adolescente todo el material que se ha reunido edificará su carácter. Aquí el carácter es aún muy manejable, y los hábitos se forman más fácilmente, y es más fácil quitar lo que no es, que en edad ya avanzada. Día a día la menor, ya sea consciente de lo que esta haciendo o no, está tomando del material que tiene a su alrededor, y lo insertará en su carácter. 
Así como:
Verdad o mentira, La honestidad o el engaño,
El amor o el odio, La dignidad o la desvergüenza,
La obediencia o la rebeldía, Lo bueno o lo malo – día a día edifica su persona y va avanzando.
Y en esto las madres cristianas deben estar al pendiente y ayudar a sus hijas a construir con materiales de valor y estima.

A través de la infancia, hasta la edad juvenil, los padres son responsables de su conducta; pero, cuando se llega a esos importantes años – las responsabilidades paternales disminuyen, y la de ella es cada vez mayor. 

A veces suele suceder que las hijas que han sido bastantes sumisas y obedientes en su infancia – en esta etapa se independizan y se rebelan, construyendo así su carácter, la cual le pesara a la joven toda su vida.
Otras por el contrario, cuyos hijos han sido ingobernables, con el tiempo despiertan su sentido de responsabilidad, empiezan a construir su carácter de cosas que son buenas, rectas, honestas, y nobles.
Pero lo cierto es, que la joven que ha aprendido a obedecer en su infancia, construye un mejor carácter.

La formación del carácter es una tarea tan seria… usted de seguro nunca se imagino ver a algunas jovencitas comportarse tan neciamente.
 A veces me he preguntado de: ¡porque a algunos jóvenes, se les da la responsabilidad de colocar las bases de su carácter en sus vidas, justo cuando tienen el corazón despreocupado, y muy emocional con pensamientos pocos razonables!

Si este es un asunto tan importante: 
¿No deberíamos como madres cristianas, enseñar a nuestras hijas a tomar y pensar seriamente lo que están haciendo, que ningún material inadecuado o incorrecto se debe colocar en su edificio?
 ¿Ellas, no pueden darse el lujo, ni debemos permitir de que cultiven su presente con diversiones, y fiestas – y colocar esto en su edificio, acaso no será esto un problema a lo largo de sus vida?

 La formación del carácter sucede todos los días. No hay un día que cuente para bien o para mal. Cada día veremos otra piedra en el edificio sea: tallada, en orden y verdadera – o toda mal hecha y torcida.
Si la jovencita ha sabido resistir las tentaciones y superar los obstáculos, o si de los malos pensamientos y sentimientos ha resistido; y pensamientos amables y nobles han sido puestos en su lugar – entonces a continuación, una piedra noble y hermosa ha sido colocada.
Pero, si cedió a los malos pensamientos y malos sentimientos se han albergado y cultivado, o, si motivos equivocados ha permitido, a continuación, una piedra imperfecta y fea ha sido colocada.

Así que conforme avanza cada día, el constructor utiliza el material a mano, y lo pondrá en su carácter, que será de toda la vida.

Se necesita un patrón, un modelo, a seguir cuando se quiere construir algo, de la misma manera que ninguna modista confeccionaría una prenda sin tener alguna idea de cómo será cuando la haya terminado o tampoco haría un manto de dama con un patrón de una blusa. Ella por el contrario usará un modelo correcto para trabajar. 
De igual forma un carpintero no empezaría un edificio hasta primero tener un plano, debe tener claro en su mente de cómo será el edificio, él pedirá el modelo correcto y preciso de todas las partes del edificio a construir, para tratar de corregir todo antes de empezar.

Así, ningún carácter se construye bien, si la edificadora a la verdad no tiene en su mente una imagen de la mujer que quiere ser. Y el modelo para un buen carácter debe ser elegido con cuidado. Y en esto debemos como madres guiarlas, y llevarlas a un auto-examen. “Ya que lo piensan ser mañana, deben estar construyéndolo hoy.”

Así como el carpintero no llevará acabo una bonita casa de campo, copiándose del modelo de un granero; así tampoco podrá una chica construir un buen carácter, si ciertos patrones de ella son aquellos cuyas vidas no son buenas y verdaderas.

Cada padre debe estar al pendiente de lo que sus hijos no creyentes están tomando como modelo o ejemplo en sus personas, nosotros deberíamos ser los primeros ejemplos que ellos deben tener a la vista. También debemos orar por sus vidas,  darles sabios consejos, y la reprensión cuando sea necesario aplicar.

¡Es más fácil construir un mal carácter que un buen carácter! Siempre uno puede ir cuesta abajo con menos dificultad, que cuesta arriba.
 Lo cierto es que:
¡Es más fácil deslizarse  de la corriente – que remar en contra de ella!
¡Es más fácil dejarse llevar por la multitud- que permanecer derecho!
¡El carácter malo crece sin esfuerzo! Y se da precisamente por ser descuidados e indiferentes a las consecuencias, llegando a la ruina, y recién llega ahí, le gustaría ser noble y buena.

Si una joven ya contará con un buen carácter, debe ser ante todo puro y verdadero, después honesta y sincera -  paciente y amable, mas dispuesta a servir que ser servida.
¡Elijamos cada día que pasa, construir para siempre -  no solo para el placer presente. Lo que estemos construyendo, traerá alabanza y satisfacción durante toda su vida – o será su maldición y vergüenza!

Mantenga su vara de medir a la mano ( la Biblia) y utilícela sin restricción. Rechace todo lo que no esté a su nivel, no importa lo agradable que pueda parecer. ¿Es correcto? ¿Será esto bueno para mi vida? ¿Está prohibido por Dios? ¿Cumple con la aprobación de mis padres? – estas preguntas son las que usted continuamente debe estar preguntándose, mientras que decida que hacer o dejar de hacer.

Mucho de lo que parece agradable hoy – después con el tiempo se descubre que era malo, y lo que obtendremos será perdida. Si colocamos cosas simples, sin valor, y perecederas, como: la madera, el heno y la paja, en la hora de la prueba sufriremos; por eso deben ser rechazadas prontamente y sin dudarlo.

Hacer lo bueno a menudo cuesta, es una lucha – pero siempre vale la pena el esfuerzo. No nos atrevamos a dejarnos guiar continuamente por lo que otros hacen. Cristo es nuestro fundamento en nuestro edificio y cada ladrillo que pongamos en nuestra persona debe ser de acuerdo al modelo perfecto que El es. Cada una de sus virtudes debe estar colocadas en nuestro carácter, esas virtudes que son eternas como lo es el oro, la plata, y las piedras preciosas, que son las que adornaran  nuestras vidas, y lo que agrada a Dios.

Las que forman sus vidas en Jesucristo (que es la base de todo edificio), construirán un mejor carácter. Para nosotras, sus hijas, Él es el mejor y gran modelo a imitar.

 Mabel Hale

12 de junio de 2015

Una Joven realizada

"Está atenta a la marcha de su hogar y no come el pan de balde." 
Proverbios 31:27




 Leí en la columna de la sociedad de un periódico, las alabanzas de cierta madre hacia su hija, refiriéndose hacia ella como cierta mujer joven y realizada, y la razón dada para llamarla por este altisonante término, reside en el hecho de que podía cantar, tocar bien el piano, pintar, y hablar tres idiomas, etc. 
Me causo mucha risa al leer esto; porque desde mi punto de vista, estos no son los logros máximos que una joven necesita. Estas cosas son buenas en su momento, y si una niña puede adquirirlos es afortunada; sin embargo las mejores realizaciones están al alcance de cada niña emprendedora y fuerte.

En primer lugar una jovencita debe aprender cómo mantener una casa limpia y ordenada. Ella no sólo debe conocer cómo cuidar y tener en orden una habitación - ella debe realmente conocer el trabajo y hacer lo necesario para acondicionarla. Ella debe saber cómo hacer las camas, barrer, limpiar el polvo, y otras labores duras necesarios para mantener la casa en orden. No debería estar por debajo de su dignidad el conocer el uso del cepillo y el trapeador. Aunque ella no pueda hacer el trabajo con regularidad, ella debe saber cómo hacerlo y ser capaz de ocuparse del lugar cuando sea necesario. 

La joven debe ser capaz de cocinar comidas buenas y nutritivas. No es suficiente con que ella prepare fudge, ensalada, y pastel. Ella debe ser capaz de cocinar verduras y carnes de una manera apetitosa.

La joven debe ser capaz de lavar su propia ropa, y debe hacerlo bien. El vapor no arruinará su piel, ni arruinara sus manos por el proceso. Ella tendrá mucha más simpatía por aquel cuya vida se compone de trabajo duro, cuando ella sienta de vez en cuando el dolor de espalda que viene por esta clase de labor. 
Nuestra jovencita debe saber coser, y remendar. Se necesita tiempo y paciencia para aprender estas cosas - pero vale la pena a largo plazo.

Hay algunas niñas que piensan que nunca vendrán tiempos en que estas cosas le serán necesarias. La niña puede alegar que ella no necesita hacer este tipo de trabajo, que su padre es capaz de contratar a alguien para que lo haga.
 Eso puede ser cierto; pero también es cierto que muchas niñas que iniciaron la vida de manera tan fácil, han llegado a circunstancias en las que no podían permitirse el lujo de pagar una persona para su ayuda. 

Nunca olvidaré el desconcierto de una querida niña que había llegado a ser absolutamente realizada en otros roles - pero no había aprendido estas artes hogareñas, y no empezó a aprender de ellos hasta que tuvo dos hijos pequeños que cuidar. ¡De insignificante ayuda le era la música y la pintura en esos momentos! 
Lo que ella necesitaba sólo eran las cosas que hemos estado hablando hasta ahora. 
Nuestra joven realizada, debe saber cómo cuidar de su propio cuerpo, manteniéndolo limpio y en una condición saludable. Todo su aprendizaje será de poca utilidad, si ella es enfermiza y débil.

Nuestra niña debe también aprender de alguna manera útil a ganarse su salario, por lo que en caso de necesidad, ella debe ser capaz de ganarse su propio medio. Este tipo de cosas suceden en la vida, cuando la chica es protegida del peligro y la dificultad - es empujada fuera de la mano de la providencia; y si no es capaz de hacer algo productivo para su propio sustento, su suerte será triste en verdad! 
Y cada chica debe tener una instrucción en economía, o por lo menos una comprensión de los métodos comunes de negocios. 
Muchas son las mujeres que se enfrentan al mundo con terror, porque deben hacer negocios y no tienen idea de cómo se hace.

Estas cosas que os he estado hablando constituyen, me parece, una base real para logros verdaderos y nobles, y todo lo que una jovencita puede aprender por encima de esto, será para que muchos la elogien y reconozcan. 

Ella debe saber cómo atender a los huéspedes. 
De acuerdo a su lugar en la vida, debe ser capaz de ser anfitriona para sus amigos y los que entran en sus puertas, y hacerlo con naturalidad y gracia. 

Aunque las jóvenes de hoy en día están ingresando en las puertas abiertas de las oportunidades, en todas partes, convirtiéndose en maestras, mujeres de negocios y líderes sociales - sin embargo la mayoría de ellas, después de todo, con el tiempo llegan a convertirse en amas de casa y madres.
Y como este es el trabajo de vida de muchas, ¿no deberían todas ellas ser realizadas en aquellas cosas que son más necesarias? 
Ya que prácticamente todas las niñas tienen una casa para aprender estas cosas ahí, ¿no deberían tomar provecho de sus oportunidades? 
El mundo va a llamar a la mujer realizada, a que tome un lugar en la vida social – y en el trabajo del mundo - pero no olvidemos nosotras estas realizaciones, que son los cimientos verdaderos de trabajo de la mujer y su lugar en la vida.
                                                         Mabel Hale.             

28 de mayo de 2015

Haciéndose Ella Misma Hermosa

(Mabel Hale- 1922)
 "Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme al Señor esa será alabada" Proverbios 31:30

A veces, para mi diversión, he leído en las revistas esas cartas cómicas que las niñas escriben a los especialistas en belleza.
Si estas cartas podrían unirse todas, en una sola, sería leer algo como esto:
¿Cómo puedo hacerme tan hermosa, y ser admirada por mi buen aspecto?, ¡quiero librarme de todos mis defectos, mis pecas, y respingar mi nariz, mis espinillas y mi pelo fibroso! ¡Me gustaría tener mis manos y brazos muy bien formados,  me gustaría ser ni demasiada gruesa ni demasiada delgada!
Dígame, señorita especialista, ¿cómo puedo hacerme hermosa?

El hombre sabio de la antigüedad ha respondido a esta pregunta en palabras que son más apropiadas: "Engañosa es la gracia y vana la hermosura; la mujer que teme al Señor será alabada".
Toda muchacha es amante de la belleza <<Hermosas casas, hermosos muebles, flores hermosas, hermosas ropas, rostros hermosos >> - en cualquier cosa que la belleza es encontrada, habrán muchachas que la admiren. Desde el momento en que sus pequeñas manos pueden alcanzar, y sus labios de bebé puedan balbucear las palabras, ellas están admirando estas "cosas bonitas" y cuando un poco de aquella  belleza es suya su placer es ilimitado.
Cada chica anhela ser hermosa. Hay en la mujer una naturaleza tan profunda, como  la humanidad, que la obliga a luchar por la buena apariencia.
La tristeza más desesperada que existe para una chica joven, es que ella esté convencida  de que es irremediablemente fea e indeseable.

¡Oh, las amargas lágrimas que se han derramado por pecas, o una piel áspera y llena de acné, y la energía que ha sido gastada en pintura y polvos, y en ondear los rizos para hacerse ella misma hermosa!
El deseo de ser hermosa no es poco femenino. Una mujer que no es hermosa, no puede debidamente ocupar su lugar.
 Pero, hay que señalar esto – La verdadera belleza no es de la cara, sino la del alma - Esta belleza es profunda y duradera, que va a brillar fuera de la cara, y va hacerla encantadora.
 Esta es la belleza que debe ser primero buscada y admirada. Es una cualidad de la mente y el corazón - y se manifiesta en palabra y obra.

¡Un corazón feliz, una cara sonriente, palabras y actos de amor, y el deseo de ser útil, hará que cualquier chica sea hermosa!
Un deseo de ser encantadora y agradable a la vista, no debe ser condenado por completo.
La Belleza de la cara y la forma no se da en todas las personas; pero cuando están presentes, pueden ser una bendición, si se utilizan correctamente. Pero una chica no tiene por qué sentir que su vida está arruinada, si ella no posee estas cosas exteriores.
El cuidado apropiado de su persona y su vestido, logrará que una chica poca atractiva tenga buen aspecto.
 ¿Qué es más repugnante que una mujer desaliñada? con su cabello despeinado, su cara y el cuello que necesitan de agua y jabón, su vestido en necesidad de reparación, sus zapatos sucios - ella ofrece una imagen de rechazar.
A pesar de que podría tener un gran corazón y muchas otras cualidades deseables - pero su aspecto descuidado los ocultara de la vista.
Pero la que siempre se mantiene a sí misma vestida con gusto, ordenadamente, y su persona aseada y ordenada, es atractiva y agradable.
Su cuidado personal sólo aumentará la gracia de su personalidad.
Es de lamentar cuando una chica carece de sensibilidad de preocupación y vergüenza, sobre sí misma, podría ser captada con su vestido descuidado y desordenado.

Ella debe disfrutar de mantenerse presentable y atractiva, no sólo cuando sale o recibe huéspedes - sino para agradar a los familiares de casa también.
Pero cuando una chica es siempre pinturas y polvos en la cara, tanto así que ella se parece a una chica de anuncios de cosméticos - mostrará solo un corazón necio, que no es hermoso.

En el vestidor de una determinada escuela, una pregunta surgió entre algunas chicas en cuanto a quien tenía las manos más hermosas.
La maestra escuchó atentamente a sus chicas. Mientras ellas comparaban sus manos y explicaban los secretos de cómo mantenerlas bien.
Nettie, dice: que una chica no puede mantener sus manos perfectas si lava platos o barre.
Maude, habló de los efectos perversos de sol frío y el viento.
Stella, habló de su crema para el cutis favorita.
Ethel, habló de la manicure apropiada.
  Por último la maestra hablo, en mi parecer  “Jennie Higgins tiene las manos más bellas de cualquier chica en la escuela".
 "Jennie Higgins” exclamó con asombro Nettie.
La maestra replico, sus manos son ásperas y rojas, y se ven como si ella nunca tuviera  cuidado de ellas. Nunca hubiera pensado en ellas como hermosas, si no hubiese  visto esas manos que llevan comida a los enfermos, y refrescan la frente de las personas ancianas. Ella es la ayuda principal de su madre viuda, ella es quien ordeña, lleva la madera y el agua, sí, y lava los platos de la noche y de la mañana, para que su madre este libre del trabajo duro.
 Nunca he sabido que ella se encuentre demasiada cansada para no hablar cariñosamente a su pequeña hermana, y ayudarla en su juego.
He encontrado esas manos tan ocupadas ayudando a su hermano en su cometa. AI decirte: “Que creo que son las manos más hermosas que nunca he visto”, es porque siempre están ocupadas y ayudando en alguna parte.

“Esta es la belleza en la que cada niña debe esforzarse - la belleza que viene de la generosidad y la utilidad”.
La belleza del rostro y su forma, es secundaria en importancia, pero no debe ser despreciada  si se utiliza correctamente, la belleza personal es un buen regalo; pero si esta trastorna la mente de una niña - se convertirá en una maldición para ella.

Tenga en cuenta a tales mujeres, que por causa de las hazañas nobles que han logrado, se ha hablado mucho de ellas en la prensa pública, como: Frances Willard, Florence Nightingale, o Edith Cavel - y considera si tú alguna vez, escuchaste de ellas si fueron bonitas o no. Nadie piensa en esas pequeñeces cuando se habla de lo grandes que son de alma.

 ¡La chica que depende de su cara bonita o la forma de la atracción, son más dignas de lástima!
Esos artículos en revistas que exaltan la idea de la belleza exterior, están complaciendo a la parte más vil de la naturaleza.
Uno puede ser perfectamente hermosa de lejos, pero ese tipo de belleza se va y carece de la verdadera belleza que es como una diadema real en la cabeza.
Las que ocupan mucho tiempo en aumentar sus encantos personales están viviendo en un nivel inferior.
Un alma hermosa que brilla hacia fuera con un rostro poco atractivo - es mucho más atractivo que una cara hermosa, de la que se ve en un alma llena de egoísmo y orgullo.

 <<Mi pequeña amiga, no seas descuidada de la buena apariencia que Dios te ha dado, ten cuidado al vestirte y asistir a la pulcritud personal; el desorden y el descuido ocultan la belleza de buenas acciones - pero la grandeza de alma y nobleza de corazón, esconden la imperfección del rostro>>.

 Busque la bondad y la pureza, luego esfuércese por mantener el cuerpo en armonía con la belleza del corazón. 
Tómese el tiempo para estar presentable - pero no utilice el tiempo en el espejo como un oficio amoroso. Deje que su principal encanto sea de corazón y mente - no el de la cara y la figura.
 ¡Busca la verdadera belleza que dura incluso en la vejez! 

Salomón, en uno de sus dichos sabios, expresó claramente lo malo de una mujer que es hermosa de cara, pero que carece de la verdadera belleza del alma:
"Al igual que un anillo de oro en el hocico de un cerdo - es una mujer bella pero indiscreta”  Prov 11:22.
Así como los cerdos pueden sumergirse con la joya de oro en la suciedad y lodo donde el escavó en la inmundicia  - lo hará una mujer bonita que no es piadosa, su belleza la arrastrara hasta lo más bajo.

 Son muchas tentaciones peculiares para aquellas que son sólo preciosas de cara, sin verdadera belleza del alma  ¡una cara bonita es un regalo peligroso!

2 de mayo de 2015

Una Joven en las manos de Dios

Hoy en día vemos con mucha tristeza como esta generación se va degradando de la manera más terrible, jóvenes que van tras sus propias pasiones, lleno de desenfrenos y actos liberales perversos.
 No quieren oír y saber sobre el bien, sobre Cristo y Su santa Palabra. Ignorando las terribles consecuencias que obtendrán por sus pecados, y de la paga que está les otorgará.

 Soy una joven que creció en un hogar cristiano, desde muy pequeña fui instruida en las cosas del Señor por mis padres, se me enseño a temer a Dios y a honrar Su Palabra, debo decir que el guardar todo esto, me libro y restringió de cometer pecados degradantes en esta parte de mi juventud. Hasta el día que el Señor me otorgo Su gracia de salvación, le estoy muy agradecida a mi Dios por bendecirme, y darme una vida nueva, y un nuevo corazón. 
Siento mucha pena que esto no haya sucedido así con mis hermanas de sangre, que a pesar de que ellas crecieron conmigo escuchando las mismas cosas de Dios, con el pasar el tiempo, se olvidaron del temor hacia Él, siguieron sus propios caminos, y buscaron satisfacerse ellas mismas en los deseos y placeres de este mundo, y a pesar de que ya se encuentran cosechando lo que sembraron, prefieren seguir viviendo en esa vida llena de dolor y tristeza, en desobediencia abierta, lejos, sin Dios, acumulando ira para el día del juicio, Dios les conceda un día salvación. 

Por tal motivo considero apropiado hablarle aquellas jovencitas que como “yo” crecieron en un hogar cristiano y estuvieron expuestas desde su niñez a las enseñanzas de Dios y ahora menosprecian la Ley de Dios y Su persona.

Jovencita, se que por lo mismo que no has sido regenerada, tu naturaleza caída, gustara de las pasiones de este mundo, cosas que parecen bonitas y encantadoras a tus ojos; pero que son como un hoyo sin salida. De seguro, manifiestas ya las mismas reacciones de menosprecio que sienten las hijas de los impíos a las cosas de Dios tal como: fastidio a los devocionales de las Escrituras, la oración, y el asistir a la iglesia junto a tus padres, menosprecias los consejos sabios de tus padres y te parecen tan aburridos y cansados, sientes indiferencia al amor que te tienen, no te causa dolor sus lagrimas a causa de tu mal comportamiento, odias y niegas si alguien te relaciona con el cristianismo a causa de tus padres.
¿No te das cuenta que toda esta rebeldía y desprecio te trae juicio, y condenación?, ¿Crees tú, que alcanzaras más misericordia y perdón, delante de Dios, cuando juzgue a los moradores de la tierra, que alguien que no estuvo expuesta a la Ley de Dios? 

Y sueles decir con tu corazón endurecido y tu necio hablar que es tu vida y que te dejen vivirla, escucha lo que el Señor te dice: "Cuando esa persona escuche estas maldiciones y se crea bendito, diciendo para sí: <<Yo seguiré haciendo lo que me dé la gana, no me va a pasar nada”, entonces el resultado será desastre total." Deut 29:19>> Amada jovencita, no prefieras seguir sirviendo al mundo, y seguir bebiendo de la copa de la muerte. En otro texto, el Señor te dice: <<Hoy deben elegir qué prefieren. ¿Quieren que les vaya bien, o quieren que les vaya mal? ¿Quieren tener vida, o prefieren la muerte? Deut 30:15>> 

No sabes cuánto bien trae apartarse del pecado y vivir una vida moral hasta el día en que Dios concede Su salvación por medio de Jesucristo. ¡Como negar y rechazar a alguien tan santo como “Jesucristo” que lo único que desea para nosotras es el bien!, ¡y desear estar cautiva de un ser tan malo y perverso como lo es Satanás, haciendo las mismas obras que él! 
Quiera Dios que de corazón prestes atención a lo que te digo, pídele a Dios que no te haga caer más bajo de lo que ya te encuentras, muchas hermanas que fueron jóvenes en su tiempo hoy lamentan no haber buscado correctamente a Dios; por eso búscalo en oración constante para que en tu juventud, Él se revele a tu vida, medita en Su Palabra pídele que abra tus ojos e incline tu corazón hacia Él, búscale cada día como el aire que respiras, escucha la instrucción y amonestación de tus padres, participa de las cosas de Dios, no te digo que finjas ser cristiana, solo te digo que busque a Dios con corazón sincero, al igual que Timoteo que fue instruido desde niño en las Escrituras; ya de joven le fue dado salvación, puede suceder lo mismo contigo… 
Quizás me digas: ¡yo le busco y no pasa nada en mi! 
Mi amada amiga el Señor no miente cuando dice en: Jer 29:13 “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. (Y esta es la clave) venir a Él sin excusas, sin abrazar pecados, arrepiente de ellos y abandónalos y alcanzaras de Su salvación y misericordia, y así como yo, que ahora soy una jovencita en las manos de Dios, lo estés tú también un día.

 Y las que ya contamos con salvación,
sigamos amando a DIOS con todas nuestras fuerzas, y seamos hacedoras de Su Palabra, fiel ejemplo para muchas Jóvenes y que <<sobre toda cosa guardemos; nuestro corazón porque de El mana la vida (Prov.4:23) >> 

Prepárate en cuerpo y alma, se santa en toda tu manera de vivir (conversación, conducta, vestir, pensamientos), que te conozcan por ser una joven piadosa y temerosa de DIOS, no debes dar rienda suelta a los deseos carnales, martiriza cada día en el poder del Santo Espíritu. No te dejes engañar por el enemigo que busca como hacerte caer en pecado, de Como destruir tu vida alejándote así de tu creador y Señor. 
Recuerda lo que dice en: 1Juan 2:15-17. “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Sí alguno ama al mundo, el amor del padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
<<Se una jovencita en las manos de Dios>>